La presión de los diputados del Partido Republicano sobre sus pares de Chile Vamos para que respalden la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau se intensificó en las últimas horas. Desde la colectividad liderada por José Antonio Kast, junto al Partido Nacional Libertario, buscan que la derecha tradicional se pliegue sin fisuras al libelo, ante la creciente inquietud por la libertad de acción otorgada por Renovación Nacional a sus integrantes.
Las declaraciones de los parlamentarios republicanos Stephanie Jéldrez y Cristián Araya en el programa Conectados de radio Agricultura destaparon las tensiones internas en el sector. La diputada Jéldrez apuntó directamente a lo que denominó, citando a Pamela Jiles, una «derechita cobarde», en alusión a quienes, pese a ser observados por el oficialismo, dudan en apoyar la destitución del ex secretario de Estado.
La discusión se produce en un contexto donde la acusación constitucional contra Grau ya cuenta con el respaldo de buena parte del Partido De la Gente, pero enfrenta reparos dentro de Renovación Nacional, Evópoli y Demócratas. La bancada de RN resolvió otorgar libertad de acción a sus miembros, lo que genera incertidumbre sobre el éxito de la iniciativa.
CRÍTICA A LA MODERACIÓN
La diputada Jéldrez calificó como «romantización de la moderación» la postura de quienes buscan un perfil bajo. Sostuvo que esa actitud ya pasó de moda y llamó a la derecha tradicional a «tomar clases de política» con figuras como la diputada Pamela Jiles y la senadora Ximena Rincón, esta última recién incorporada al gabinete del gobierno de Kast como ministra de Energía, pese a su histórica militancia en la Democracia Cristiana.
Jiles, integrante de la bancada PDG, ha sido una de las voces más activas en la promoción del libelo contra Grau. La parlamentaria republicana instó a sus colegas a imitar ese olfato político, señalando que «el mundo se derechizó» y que la ciudadanía demanda mano dura, por lo que una falsa moderación solo alejará a los votantes.
POSICIONES SEMIOFICIALISTAS
El diputado Araya profundizó en la crítica al comportamiento de algunos sectores de Chile Vamos. Sostuvo que la unidad de la derecha se construye con confianza, la cual se debilita cuando, ante un exministro que dejó el descalabro en las arcas fiscales, hay diferencias de criterio. Cuestionó las posturas «semioficialistas» de quienes se muestran alineados en actos públicos y celebraciones, pero se ausentan o titubean en momentos de definiciones políticas complejas.
Araya ironizó con que, cuando hay que «cortar cintas» o celebrar cifras, son los más oficialistas, pero cuando hay cosas que no funcionan, «justo se enfermaron». Jéldrez complementó calificando esa actitud como «oficialismo a la carta». Ambos parlamentarios reiteraron su llamado a que la derecha en su conjunto respalde la acusación constitucional, advirtiendo que la falta de apoyo podría traducirse en una pérdida de votos en futuros escenarios electorales.
El libelo contra Nicolás Grau, que busca su destitución como exministro de Economía, sigue su curso mientras las negociaciones políticas se intensifican. La postura final de Chile Vamos será determinante para que la acusación prospere en la Cámara de Diputados.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
