El presidente de Codelco, Máximo Pacheco, enfrentó un inusual bloqueo en su última comparecencia ante la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados. Por estrecho margen —seis votos contra cinco— los parlamentarios presentes decidieron impedir que Pacheco leyera el discurso de cierre de su gestión, forzando un paso directo a las preguntas. La tensión marcó el encuentro, donde los diputados retomaron temas ya debatidos en ocasiones anteriores: atrasos en proyectos, la brecha productiva con la minería privada y la seguridad laboral, en particular tras el accidente fatal del 31 de julio.
VOCACIÓN DE DEFENSA INSTITUCIONAL
Ante el cuestionamiento del presidente de la comisión, Carlos Tapia, sobre el ámbito laboral, Pacheco reconoció el interés genuino de los legisladores, pero advirtió que la intervención parlamentaria en negociaciones o conflictos colectivos está constitucionalmente vedada. En su exposición verbal, señaló que tal injerencia podría incluso configurar una causal de cesación en el cargo, según el marco constitucional chileno. La alusión apunta a los límites que la Carta Fundamental impone a la actuación de los diputados en materias propias de la administración de empresas públicas.
EL DISCURSO QUE NO SE OYÓ
El texto que Pacheco preparó y no pudo leer contenía respuesta a esas mismas inquietudes, salvo por una novedad relevante: el anuncio del retorno de los trabajadores de la casa matriz al edificio corporativo de Huérfanos 1270, en el centro de Santiago. El plan de regreso comenzó la semana anterior, exactamente cinco años y una semana después de que el directorio de Codelco aprobara la remodelación en abril de 2021. “Este proceso permitió corregir un proyecto y así evitar riesgos para las personas; recuperar patrimonio urbano; y devolver operatividad a la casa matriz de la principal empresa del país”, afirmó Pacheco en su escrito.
En defensa de la gestión, recordó que la decisión de remodelar la torre de Huérfanos fue adoptada un año antes de su llegada, bajo la administración de Juan Benavides. El proyecto original de 2021, en pleno contexto de pandemia y teletrabajo, contemplaba solo una remodelación parcial. Sin embargo, antecedentes técnicos y exigencias derivadas de fallos judiciales —que advertían riesgos de desprendimientos en la fachada— obligaron a intervenir con mayor profundidad. “No estamos frente a un proyecto que simplemente ‘subió de precio’. Estamos frente a un proyecto original que debió reformularse prácticamente desde cero”, argumentó.
En julio de 2022, el contrato fue terminado anticipadamente por incumplimientos graves del contratista, lo que forzó un rediseño completo. “La alternativa no era entre gastar o no gastar. La alternativa era entre abandonar un edificio inconcluso y riesgoso en pleno centro de Santiago, o asumir responsablemente el problema y resolverlo. Optamos por resolverlo”, sostuvo. El cambio de una remodelación parcial a una rehabilitación total fue aprobado por el directorio de Codelco, la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) y el Ministerio de Desarrollo Social.
ESTABILIZACIÓN PRODUCTIVA Y PROYECTOS ESTRUCTURALES
Al repasar su gestión, Pacheco destacó que desde 2022 la empresa corrigió su proyección productiva, que calificó de “sobredimensionada”. La meta es recuperar las 1,7 millones de toneladas que Codelco producía en 2017 hacia fines de esta década. Como señales objetivas de estabilización, mencionó el avance de proyectos críticos: en Chuquicamata Subterránea, la infraestructura de Continuidad Nivel 1 Fase 1 pasó de un 17,4% de avance en 2022 a un 90% en diciembre de 2025; el desarrollo de la mina, recibida en un 28,2%, inició su ramp-up al cierre de 2025. En Rajo Inca, el proyecto pasó de un 23,1% a un 94% de ejecución.
En la cartera de El Teniente, pese al evento sísmico de 2025 que causó la muerte de seis trabajadores, el proyecto Andes Norte alcanzó un 80% de avance; Diamante pasó de 15,6% en 2022 a 51% al cierre de 2025; y Andesita alcanzó un 80% de desarrollo. Pacheco reportó además un Ebitda de US$6.670 millones en 2025, equivalente a US$18 millones diarios de generación de utilidades de caja.
UNA DESPEDIDA SIN LECTURA
El discurso no pronunciado concluía con una defensa categórica de la viabilidad de la estatal: “Se equivocan quienes pretenden instalar la idea de que Codelco es una empresa en decadencia o financieramente inviable”. La frase quedó sin ser dicha en la comisión, pero resume el tono de la intervención que Pacheco no pudo leer en su virtual despedida como presidente de la corporación.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
