EXPRESIDENTE BORIC RECONOCE FALTA DE PONDERACIÓN DE SEÑALES SOCIALES Y LLAMA A RECONCILIACIÓN PROGRESISTA
En el contexto de la presentación del libro “La política se metió conmigo”, dedicado a la trayectoria de la exministra del Interior Carolina Tohá, el expresidente Gabriel Boric volvió a la escena pública con un discurso que combinó autocrítica, análisis político y un llamado a la unidad de los sectores progresistas. La actividad, celebrada en la Universidad de Chile, sirvió como plataforma para que el exmandatario abordara los errores de su administración en la interpretación de las señales sociales y políticas durante los primeros años de su gobierno.
Boric sostuvo que su gobierno no supo leer adecuadamente las advertencias que la ciudadanía expresó en la elección parlamentaria de 2021, cuando la coalición gobernante perdió la mayoría. Asumió la responsabilidad directa de esa falta de ponderación. También extendió la crítica al proceso constituyente, señalando que no se interpretaron correctamente los cambios que la sociedad estaba demandando.
EL PESO DE UNA ADVERTENCIA NO ATENDIDA
El exmandatario fue enfático al señalar que el gobierno no interpretó suficientemente bien las señales políticas y sociales desde el inicio de su mandato. Según explicó, la elección parlamentaria de 2021 ya había mostrado una pérdida de mayoría, pero esa señal no fue ponderada de manera adecuada. “Yo soy el principal responsable de aquello”, afirmó, en una clara autocrítica que abarcó tanto la gestión inicial como el desarrollo del proceso constituyente.
La incapacidad de leer esos indicios, a juicio de Boric, contribuyó a la desconexión entre las decisiones políticas y las expectativas ciudadanas, un diagnóstico que considera clave para entender el desenlace de su gobierno.
SALIR DEL RUIDO DE LAS REDES SOCIALES
En su intervención, Boric también cuestionó la forma en que se desarrolla el debate político actual. Criticó las dinámicas de las redes sociales y las descalificaciones mutuas, y propuso un diálogo más sustantivo. Planteó que la política debe resolver los problemas de la mayoría y que ese objetivo no puede ser neutral, pues implica una dirección y una velocidad que dependen de la fuerza social que se logre construir.
LLAMADO A SANAR LAS HERIDAS INTERNAS
Uno de los ejes de su discurso fue la necesidad de recomponer las relaciones dentro del progresismo tras la derrota electoral. Boric reveló que ha sostenido conversaciones con Carolina Tohá y con otros actores políticos y sociales de distintas generaciones para avanzar en ese camino.
Sin embargo, reconoció que estas discusiones internas aún no logran conectar con las preocupaciones de la ciudadanía. “Las discusiones que tenemos en esos espacios son muy importantes, son muy enriquecedoras, pero hoy día no mueven a la sociedad”, señaló, evidenciando la brecha entre la élite política y la base social.
EL DESAFÍO DE RECONSTRUIR UNA MAYORÍA
El expresidente también se refirió al objetivo de reconstruir una mayoría política y social para el progresismo. Afirmó que el desafío es cómo un proyecto político progresista de nuevo cuño puede volver a ser mayoría en Chile, y señaló que quiere contribuir a esa construcción.
En ese sentido, puso énfasis en que cualquier proyecto progresista debe tener como eje central mejorar las condiciones materiales de vida de la población. Insistió en que ese debe ser el punto base de cualquier iniciativa política.
Con estas declaraciones, Boric busca marcar un nuevo rumbo para su sector, asumiendo errores del pasado y proyectando una hoja de ruta que priorice la conexión con la ciudadanía y la recomposición de alianzas internas.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
