Josefina Araos critica la tendencia en parte de la derecha a menospreciar el debate de ideas y advierte sobre los riesgos de reducir el estallido social a una dimensión puramente delictual.
Para la historiadora y columnista, esa mirada interpretativa limitada ya marcó a los gobiernos de Sebastián Piñera y sigue tensionando a las nuevas derechas. Considera que reconocer la violencia del estallido no debe impedir comprender las causas sociales que lo hicieron posible.
De la entrevista, realizada a propósito de los 20 años del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), surgen varias aristas relevantes para el momento político actual.
UNA MIRADA CRÍTICA DESDE LA DERECHA INTELECTUAL
Subdirectora del IES, Araos forma parte de una generación que ha buscado ampliar el horizonte intelectual de la derecha más allá de la economía y las políticas públicas. Fundado en 2006, el IES se concentra en la investigación y la publicación de libros, ocupándose -dice ella- de los principios que inspiran las políticas públicas, un nivel distinto al de centros como Libertad y Desarrollo o el CEP.
Araos reconoce que existe en parte de la derecha una resistencia a ver el libro y el debate de ideas como algo útil, una tendencia que atribuye no solo al Presidente Kast, sino también a ciertos sectores empresariales. Señala que la frase del mandatario sobre las investigaciones fue “muy desafortunada”, porque impidió un debate necesario sobre la calidad de la producción intelectual.
ESTALLIDO SOCIAL Y LA TESIS DELICTUAL
Sobre la caracterización del estallido de 2019, Araos es clara: la violencia fue inseparable del fenómeno, pero la pregunta relevante es qué revela sobre la sociedad chilena. Critica que se reduzca todo a un “estallido delictual”, pues eso no alcanza para entender qué hizo posible que la gente no se indignara ante la quema del Metro.
Para ella, el gobierno de Piñera enfrentó dificultades propias de su diseño y lectura de la sociedad, más allá de que las izquierdas hayan aprovechado la circunstancia. Afirma que el enojo y la decepción con las izquierdas no convierten en correcta la interpretación del estallido delictual.
GOBERNAR Y LA IMPORTANCIA DE LAS IDEAS
Araos diferencia entre ganar una campaña y gobernar. El discurso del “gobierno de emergencia” fue una buena lectura del momento, pero gobernar requiere un ejercicio permanente de justificación, algo que ha sido débil en la actual administración. No cree que Kast sea un intelectual, pero considera relevante que se rodee de personas con densidad interpretativa.
Sobre el reciente cambio de gabinete, lo ve como un reconocimiento de problemas de diseño, pero también como una muestra de sentido de realidad. Alvarado y Arrau son figuras con oficio político y capacidad de mediación.
LOS RIESGOS DE LAS DERECHAS REFUNDACIONALES
Finalmente, Araos advierte sobre una deriva presente en algunas nuevas derechas: un diagnóstico completamente negativo de la realidad que termina justificando la refundación, un camino destructivo que puede aparecer tanto en la izquierda como en la derecha. No obstante, aclara que no ve ese riesgo en el Presidente Kast, quien no ha dado señales que permitan levantar alertas sobre una relación instrumental con la democracia.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
