El exministro de Hacienda Mario Marcel volvió a poner sobre la mesa sus reservas respecto del proyecto de reforma tributaria que impulsa el actual gobierno. En una entrevista concedida a una revista de radio Duna, el economista afirmó que, si bien es posible que la economía chilena alcance mayores tasas de crecimiento, no está convencido de que el camino elegido por la administración Kast sea el adecuado.
Marcel, quien lideró la cartera fiscal durante el gobierno de Gabriel Boric, analizó los alcances de la denominada megarreforma y cuestionó la lógica económica de varias de sus medidas centrales. Según su visión, el paquete duplica el costo fiscal sin ofrecer beneficios claros para el crecimiento.
UNA CRÍTICA AL RUMBO ECONÓMICO
Durante la conversación, el exsecretario de Estado contrastó el enfoque del Ejecutivo actual con las políticas aplicadas en los primeros gobiernos de la Concertación. Recordó que en la administración de Patricio Aylwin, bajo el liderazgo de Alejandro Foxley, se priorizó el equilibrio macroeconómico y la generación de mayores ingresos fiscales. “El gobierno actual está reduciendo los ingresos, exactamente lo contrario”, subrayó Marcel.
A su juicio, esa diferencia marca un giro preocupante. Mientras que en los años 90 existía un consenso transversal sobre la necesidad de avanzar en equilibrios sociales, hoy el objetivo único sería estimular la inversión mediante rebajas impositivas, sin considerar los efectos sobre la recaudación y el gasto público.
LA PERMISOLOGÍA COMO OBSTÁCULO
Marcel reconoció que Chile se ha vuelto excesivamente burocrático. Las regulaciones, que en su origen tenían justificación, se desarrollaron de manera desordenada y dieron lugar a lo que hoy se conoce como “permisología”. En ese sentido, valoró las propuestas del gobierno para agilizar los trámites y permisos, pero advirtió que eso no basta para garantizar un crecimiento sostenido.
Consultado sobre el punto de inflexión del crecimiento chileno, el economista fue categórico: el quiebre no ocurrió en 2014 con la reforma tributaria de Michelle Bachelet, sino dos años antes, en 2012, coincidiendo con el fin del superciclo de los commodities. “Nos fuimos poniendo mucho más burocráticos”, insistió.
EL NUDO DE LA REFORMA DE 2014
Marcel también se refirió al impacto de la reforma tributaria impulsada por el gobierno de Bachelet. Admitió que existe un problema de fondo: esa reforma metió a las empresas en el centro de la discusión distributiva. El objetivo era recaudar para financiar educación y reducir desigualdades, para lo cual se subieron los impuestos corporativos.
Sin embargo, el exministro explicó que el verdadero problema radica en la integración entre el impuesto a la renta de las empresas y el impuesto a la renta personal de los propietarios. Esa integración ha hecho que se vea a las empresas como parte del conflicto distributivo, cuando en realidad son mucho más que un activo: generan empleo, producción, inversión e innovación. Para Marcel, la solución debió pasar por separar ambos tributos y concentrar la progresividad en la renta personal, no en la corporativa.
LAS DUDAS SOBRE LA MEGARREFORMA
Al evaluar el proyecto actual, Marcel se mostró escéptico. Apoyó la rebaja de la tasa de primera categoría y las mejoras en materia de permisos, pero cuestionó el resto del paquete. Señaló que no hay evidencia de que la reintegración del sistema tributario impulse el crecimiento.
Además, criticó el crédito tributario a las planillas de remuneraciones, por considerarlo demasiado costoso frente a los beneficios esperados. También advirtió que las medidas transitorias abren enormes oportunidades de elusión fiscal. En su balance, el costo fiscal de esas disposiciones equivale al de la rebaja de la tasa de primera categoría, lo que duplica el gasto sin un beneficio económico claro.
“Le tengo mucha fe a todo lo que está planteado en temas de permisos. Me parece que en el grueso es adecuado. Creo que la rebaja de la tasa de primera categoría también ayuda. Pero me cuesta entender el fundamento del resto del paquete desde el punto de vista económico, de crecimiento”, sentenció.
EL ROL DE LA REGLA FISCAL
En otro pasaje de la entrevista, Marcel defendió la vigencia de la regla fiscal, pese a que no se ha cumplido a cabalidad en los últimos años. Afirmó que el mecanismo sigue siendo útil como referencia de discusión y que, sin él, la situación fiscal del país sería considerablemente peor.
Las declaraciones del exministro se suman al debate que ha generado la megarreforma, en un contexto donde el gobierno busca aprobar el proyecto en el Congreso. Mientras tanto, Marcel insiste en que el país necesita un debate más profundo sobre cómo equilibrar crecimiento, equidad y sostenibilidad fiscal.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
