Un proyecto de infraestructura vial destinado a mejorar la conectividad del futuro megapuerto de San Antonio ingresó a evaluación ambiental, en una iniciativa que busca modernizar los accesos terrestres a la zona portuaria. La Dirección de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) presentó ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) un estudio de impacto ambiental (EIA) que contempla inversiones por US$65,5 millones, como parte del plan complementario al puerto exterior, cuya inversión principal asciende a US$4 mil millones.
El proyecto vial tiene como objetivo adecuar la capacidad logística en los accesos a San Antonio, en el marco de la construcción de un nuevo complejo marítimo ubicado al sur de la ciudad, en las cercanías de la desembocadura del río Maipo. La obra abarca desde la Ruta 78, conocida como Autopista del Sol, continúa por el Ramal Acceso al Puerto, que rodea la zona alta de la ciudad de norte a sur, y concluye en el límite entre San Antonio y Llolleo.
CONTEXTO DEL MEGAPUERTO
El puerto exterior de San Antonio es un proyecto estratégico para ampliar la capacidad de transporte marítimo de la zona central del país. La empresa estatal Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) lidera la licitación internacional para su construcción. En febrero pasado, EPSA reprogramó para el próximo 10 de julio la recepción de las ofertas económicas de la subasta, fecha que originalmente estaba fijada para el 6 de marzo. En noviembre de 2024 se definió una lista de empresas y consorcios precalificados, entre los que figuran firmas como Van Oord Dredging and Marine Contractors (Países Bajos), Jan De Nul (Bélgica), China Harbour Engineering Company Ltd., el Consorcio Dragados Sacyr Obras Portuarias (España), el Consorcio Grupo CRCC (China) y el Consorcio Acciona–Hyundai (España y Corea del Sur).
DETALLES DEL PROYECTO VIAL
Según la descripción contenida en el EIA, el proyecto vial busca «ampliar y mejorar el tramo de Ruta 78 que accede a la ciudad de San Antonio, entre enlace Reuss y el acceso al Puerto de San Antonio, y generar nueva infraestructura para mejorar la conectividad del transporte de carga y de pasajeros, incluida su funcionalidad portuaria». Las obras contemplan una tercera pista por ambos sentidos de la vía troncal hasta los accesos portuarios, nuevos paraderos y pasarelas peatonales, dos nuevos sitios de frenado de emergencia, el mejoramiento del enlace Barrancas, reposición de estructuras frágiles, obras de paisajismo, pórticos de peaje, mejoramiento de las rotondas Curicó y Pablo Neruda, y de avenida Barros Luco. También se considera un ramal hacia el puerto exterior de dos pistas por sentido y el mejoramiento de la conectividad con la nueva Ruta de la Fruta, que corre hacia el sur por la costa.
IMPACTO AMBIENTAL
El EIA advierte que las obras podrían afectar zonas protegidas de flora y fauna, en particular los humedales adyacentes al proyecto Ojos de Mar, en la Laguna de Llolleo, y la propia desembocadura del río Maipo. Esta alerta genera especial atención desde el punto de vista regulatorio, ya que el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) exige medidas de mitigación, compensación y reparación para proyectos que intervengan en áreas de valor ecológico. La presentación del EIA inicia el proceso de participación ciudadana y revisión técnica por parte de los organismos con competencia ambiental, conforme a la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente.
ESTADO DE LA LICITACIÓN
En paralelo, el proyecto principal del megapuerto continúa su curso administrativo. La licitación internacional llamada por EPSA se encuentra en etapa de recepción de ofertas económicas, tras la reprogramación de febrero. Las empresas precalificadas deberán presentar sus propuestas antes del 10 de julio próximo, lo que definirá al adjudicatario de la construcción de esta obra portuaria de gran envergadura. La iniciativa es clave para descongestionar el actual puerto de San Antonio y potenciar el comercio exterior chileno, pero su ejecución depende también de la aprobación ambiental del proyecto vial complementario, que asegurará la conexión terrestre necesaria.
El MOP espera que, una vez obtenidas las resoluciones favorables del SEA, las obras viales puedan licitarse y ejecutarse en plazos coordinados con el desarrollo del puerto exterior. Mientras tanto, la comunidad local y los actores del sector logístico siguen atentos al avance de ambos procesos, que prometen transformar la fisonomía de San Antonio y su área de influencia.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
