El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, lanzó duras críticas contra el expresidente Gabriel Boric, acusándolo de utilizar el debate sobre la condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE) para proyectar una futura candidatura presidencial. En una entrevista, el senador afirmó que Boric se adelantó con «aires electorales» al romper su silencio público para cuestionar los cobros del CAE a través de la Tesorería General de la República, buscando «vitrina para considerar o ir fortaleciendo una alternativa a futuro inmediato».
Squella sostuvo que la crítica de Boric al gobierno actual omite su propia responsabilidad en la generación de una «cultura del no pago» durante su administración. Según el timonel republicano, tanto Boric como su equipo promovieron la idea de que la deuda era injusta y anunciaron un proyecto de condonación que nunca se materializó, lo que llevó a muchas personas a dejar de pagar, confiadas en una futura eliminación del crédito. Paralelamente, acusó que fue el mismo gobierno de Boric el que fortaleció las herramientas de la Tesorería para embargar cuentas corrientes de los deudores.
ANÁLISIS DE UNA ESTRATEGIA POLÍTICA
Para Squella, la intervención del expresidente no es casual. «Encuentro que se adelantó mucho con los aires electorales», afirmó, en referencia a las señales que Boric habría dado sobre una posible nueva postulación a La Moneda en 2030. El senador consideró una «locura» que Boric busque allanar el camino tan pronto, y sugirió que debería «aguantarse un poco». No obstante, reconoció que, por su juventud, es probable que el exmandatario vuelva a ser candidato en el futuro.
Las declaraciones de Squella se producen en un contexto donde, según él, el mayor daño causado por la administración Boric fue transmitir que las obligaciones financieras no valen. «El que deja de pagar pensando que le iban a condonar tiene una cuota importantísima de responsabilidad, pero en vista de eso hoy se encuentran con una deuda que está en mora, con unos intereses que han generado una deuda mucho mayor», señaló, exigiendo que Boric pida perdón a quienes se sintieron defraudados.
LA HERENCIA DE LA CULTURA DEL NO PAGO
El líder republicano fue enfático al desmarcarse de la estrategia de su antecesor en el cargo. «El mejor de los mundos para ellos es echarle la culpa a los que no querían aprobarlo porque no tenían ninguna posibilidad de condonar esa gran cantidad de recursos», afirmó, en alusión a la oposición que frenó el proyecto de condonación. Para Squella, Boric hoy busca «sacar réditos políticos» de una situación que él mismo contribuyó a crear, al no asumir su responsabilidad directa en las expectativas generadas.
Consultado sobre si la autocrítica sería suficiente, Squella fue tajante: «No basta con una autocrítica. Tiene que pedirles perdón a las personas a las que les generó la idea de que esto iba a ser condonado». La crítica apunta directamente al núcleo de la política de créditos estudiantiles, donde la figura de la condonación se convirtió en un eje de debate jurídico y económico.
LA MIRADA HACIA EL FUTURO: MINISTROS Y ACUSACIONES
La entrevista también abordó otros temas de la contingencia política. Sin embargo, Squella evitó pronunciarse sobre la posible proyección del ministro Martín Arrau, señalando que esos comentarios «distraen la tarea principal». Aunque reconoció que existen comentarios positivos sobre el desempeño de Arrau, advirtió que meter «ruido» con especulaciones electorales podría «confundir y ser víctima de ataques inesperados».
Respecto a la eventual acusación constitucional contra el ministro Nicolás Grau, Squella se mostró cauto pero firme. Defendió que las decisiones deben tomarse en función de los hechos y las causales legales, descartando la idea de que una acusación pueda desatar una «espiral» de acciones similares. «¿Usted cree que la oposición (…) va a dejar de acusar cuando tenga la oportunidad a algún ministro de Estado porque se presentó o no por las fuerzas del oficialismo una acusación? Eso no existe», sentenció.
Finalmente, sobre el nombramiento de Gabriel Zaliasnik como embajador en Israel y la investigación por posibles nexos con el caso Hermosilla, Squella sostuvo que cualquier funcionario público debe estar «totalmente a disposición de la investigación», sin adelantar una postura sobre si eso debería llevar a dar marcha atrás en el nombramiento.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
