Andrés Rebolledo, exministro de Energía y actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLADE), fue el invitado del ciclo de diálogos del Congreso Futuro 2026, transmitido por TV SENADO CHILE. En la conversación, el también doctor en Economía Internacional abordó los principales desafíos energéticos de Chile y la región, con énfasis en la transición hacia fuentes limpias, la integración eléctrica y el rol del hidrógeno verde.
La entrevista, titulada “Humanidad, ¿hacia dónde vamos?”, se enmarcó en la edición 2026 del evento. Rebolledo comenzó recordando su vínculo personal con el lugar: es exalumno del Instituto Nacional, donde se realizó la grabación. Luego de más de 20 años dedicados a las relaciones económicas internacionales, su paso por el Ministerio de Energía en 2016 marcó un giro hacia la política energética, área que lo llevó a liderar OLADE, organización que reúne a 27 países de América Latina y el Caribe y de la que fue reelecto recientemente por tres años.
TRANSICIÓN ENERGÉTICA Y DESCARBONIZACIÓN
Rebolledo explicó que la transición energética consiste en un cambio tecnológico profundo que impacta la economía y la sociedad. En términos prácticos, implica avanzar hacia la descarbonización, especialmente del sector eléctrico. Destacó que Chile alcanzará este año cerca del 70% de generación con energías renovables, meta que inicialmente se proyectaba para 2050. Sin embargo, la descarbonización no se limita a la electricidad: el transporte, la industria y el sector residencial representan el 70% de las emisiones, y requieren soluciones como biocombustibles, combustibles sintéticos e hidrógeno verde.
Respecto a este último, el exministro señaló que América Latina está en una posición privilegiada para desarrollarlo, porque cerca del 70% de su electricidad proviene de fuentes limpias, principalmente hidroeléctrica, aunque con diferencias entre países. El hidrógeno verde se produce con electricidad renovable, por lo que la región cuenta con la base necesaria. No obstante, advirtió que la economía del hidrógeno será “oligopsónica”: los compradores fijarán los precios, por lo que los países oferentes como Chile deben avanzar hacia productos elaborados (fertilizantes, acero) para capturar mayor valor.
Agregó que existe desinformación y sobre expectativas en torno al hidrógeno verde. La demanda debe desarrollarse fuera de Chile, en Europa y Asia, y los tiempos de maduración son más largos de lo esperado. También mencionó la necesidad de capacitar profesionales y construir un ecosistema logístico competitivo.
INTEGRACIÓN ELÉCTRICA REGIONAL
Otro tema central fue la integración eléctrica. Rebolledo afirmó que es un desafío enorme pero una oportunidad tremenda para el desarrollo económico. Puso como ejemplo a Centroamérica, donde seis países intercambian energía desde hace 30 años. En contraste, la capacidad de intercambio eléctrico en América Latina y el Caribe es inferior al 5% de la capacidad instalada total (500 GW). Para Chile, la integración es aún más marginal, limitada a una conexión con Argentina en el norte.
Explicó que la integración enfrenta resistencias políticas y estratégicas, relacionadas con la seguridad energética. El caso del gas argentino y los cortes de suministro del pasado generan desconfianza. Los países tienden a priorizar la autarquía antes que depender de vecinos, pese a que los estudios de OLADE muestran que una mayor interconexión permitiría ahorros significativos en generación, transmisión y almacenamiento, impulsando el crecimiento económico. Para avanzar, se requiere planificación regional y voluntad técnica política.
DESAFÍOS TECNOLÓGICOS Y PERCEPCIÓN PÚBLICA
Al ser consultado por incidentes como la detención de la planta Cerro Dominador (que acumula dos años fuera de servicio por fallas en tanques de sales fundidas), Rebolledo precisó que la transición no es lineal. Incluye ensayos y errores. Señaló que en Chile y América Latina se pierde cerca del 3% de la energía eléctrica por falta de almacenamiento o de redes de transmisión. No obstante, destacó el liderazgo de Chile en energía solar y en la incorporación de baterías.
Sobre las declaraciones del presidente Donald Trump en contra de la energía eólica, Rebolledo indicó que América Latina es diversa: algunos países siguen dependiendo de combustibles fósiles, pero incluso allí hay esfuerzos de descarbonización. La región tiene sus propias soluciones integradas, y el gas natural podría jugar un rol como energía firme durante la transición.
MIRADA HACIA EL FUTURO
Para cerrar, el entrevistado respondió la pregunta del Congreso Futuro: “Humanidad, ¿hacia dónde vamos?”. Rebolledo sostuvo que la humanidad vive un punto de inflexión marcado por la tecnología. A su juicio, las soluciones tecnológicas resolverán problemas ambientales de base y construirán una sociedad mejor, aunque advirtió que ello requiere una reflexión valórica y humana profunda.
La conversación, disponible en las plataformas de TV SENADO CHILE y Congreso Futuro, dejó en evidencia que la energía es un eje central para el desarrollo futuro, con oportunidades concretas para Chile y la región, pero también con desafíos políticos, regulatorios y de integración que deben abordarse con visión estratégica.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
