José Antonio Kast fue tajante el 9 de enero de 2025, al ser proclamado por su partido como candidato presidencial. “Si siguen gobernando los mismos de siempre, los resultados seguirán siendo los mismos y el deterioro económico, institucional y social de Chile será irreversible”, afirmó el líder republicano, desechando definitivamente participar en elecciones primarias del sector. Un año después, ya en calidad de Presidente electo, Kast comenzó a delinear un gabinete coherente con su apuesta; que reflejara el fin de un ciclo y un relevo generacional que se diferenciara de los gobiernos anteriores de Chile Vamos -el cual presentó la noche del 20 de enero con bombos y platillos.
PRIMEROS CIEN DÍAS DE GOBIERNO
Aunque dos de sus grandes apuestas – Mara Sedini, en la vocería de gobierno, y Trinidad Steinert, en Seguridad- y tres subsecretarios – Rafael Araos, Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana- quedaron tempranamente en el camino, la mayoría se ha abierto paso, a ratos con dificultades, en un mundo tradicionalmente reservado para los partidos. Una de ellas es la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf (36), quien con un estilo simple y un mensaje en defensa de la familia y la maternidad ha logrado posicionarse entre las mejores evaluadas del gabinete. “Saquémosle el jugo a la ministra, porque está respondiendo de todo”, señalaba la mañana del lunes pasado el periodista Simón Oliveros -uno de los conductores del matinal de TVN Buenos Días a Todos-, mientras Wulf explicaba cómo acceder al bono de $30 mil por hijo anunciado por Kast en su cuenta pública y al cupón de gas para mitigar el alza en el precio de los combustibles. La participación de la socióloga y militante republicana tuvo una alta sintonía, e incluso sacó del cuarto lugar del rating al histórico espacio televisivo, por primera vez desde el inicio de la nueva medición de audiencias -que comenzó el 1 de abril de 2025.
Otro canterano de Kast, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, también se encuentra entre los secretarios de Estado bien evaluados. Algo no menor, dado que el ingeniero tiene en sus manos el cumplimiento del compromiso principal de Kast y, según la encuesta CEP publicada el miércoles, el 67% tiene nada o poca confianza en que Kast cumpla sus promesas. Con un estilo propio, las ministras de Educación, María Paz Arzola, y de Salud, May Chomali también han mostrado manejo político y técnico al echar a andar sus agendas, en medio de recortes presupuestarios impuestos por el titular de Hacienda, Jorge Quiroz. A pesar de haber tenido traspiés, las jóvenes ministras Francisca Toledo (Medio Ambiente) y Judith Marín (Mujer y Equidad de Género) se han ido consolidado en sus carteras, confirmando la apuesta del Mandatario en ellas.
Se suma a la lista el subsecretario de Desarrollo Regional (Subdere), Sebastián Figueroa, otro de los delfines de Kast, quien ha tenido un fuerte despliegue en regiones, enfocándose en el fortalecimiento de los municipios de menor tamaño, manteniendo una fluida relación con las asociaciones de alcaldes del país. El “Figue” -como le dicen sus cercanos- es un jugador clave en el equipo de Kast de cara a su primera gran prueba electoral, que serán las elecciones municipales y regionales de 2028.
LOS PESOS PESADOS DEL GABINETE
A esta nueva camada se suman los “pesos pesados”, un grupo de profesionales con una exitosa trayectoria profesional, pero sin mayor experiencia previa en la primera línea política, quienes llegaron a ministerios claves donde han mostrado una rápida adaptación. Manteniendo su estilo directo y confrontacional -con el cual irrumpió en las redes sociales durante el estallido social de 2019-, el titular de Vivienda, Iván Poduje, se encuentra en los primeros lugares de las encuestas. El arquitecto ha enfrentado a grupos ambientalistas, a empresas constructoras e incluso a Quiroz por los recortes presupuestarios en su cartera. Pero, como ha dicho a sus cercanos, en estos meses se ha sentido “como chancho en el barro”. El canciller Francisco Pérez Mackenna, otro de los debutantes en política, ha logrado acomodarse bien en el mundo de la política exterior. Su mantra, señalan sus cercanos, es trabajar en equipo y “darles juego” a sus subsecretarios, Patricio Torres y Paula Estévez, y al secretario general de Política Exterior, Frank Tressler. El eje de su gestión -agregan las mismas fuentes- es sostener buenas relaciones con todos los países. En esa línea, recibió el mismo día a los embajadores de China y EE.UU., y a los representantes de Israel y Palestina. También ha dado varias señales de austeridad y quitado un poco el “halo de formalidad” que ha rodeado históricamente a este cargo, señalan. Por ejemplo -cuentan fuentes del Minrel-, habitualmente baja al local de la panadería Los Castaños -en calle Bombero Salas- a comer una empanada de queso a la hora de almuerzo, o invita a un par de asesores al restaurante Ciro´s de calle Bandera. El titular de Defensa, Fernando Barros, también se ha aclimatado bien en el mundo uniformado, cultivando un rol menos protagónico en los medios.
CHOQUES ENTRE DEBUTANTES Y EXPERIMENTADOS
Al poco andar, sin embargo, se produjeron los primeros choques entre los debutantes y los políticos más experimentados. La disruptiva entrada de Quiroz en la agenda política, con su decisión de eliminar el subsidio a los combustibles tras el alza de los precios por la guerra en Medio Oriente, y su polémica megarreforma, chocó de frente con sus pares del Interior, Claudio Alvarado, y de la Segpres, José García Ruminot, ambos fuertemente respaldados por el Jefe de Estado. En paralelo, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, golpeó la mesa durante un comité político ampliado realizado en La Moneda y encaró al jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval -uno de los hombres de confianza de Kast, a quien conoció en sus tiempos de estudiantes en la Universidad Católica. Otro impasse que enfrentó a dos estilos de hacer política se produjo a inicios del gobierno cuando el equipo de Comunicaciones, liderado por el abogado Cristián Valenzuela-considerado el cerebro del triunfo electoral de Kast y de los republicanos- difundió desde las cuentas oficiales del gobierno una gráfica para explicar por qué no se usaría el Mepco para amortiguar el alza de las bencinas. El mensaje señalaba: “Nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra. Endeudado en más de 49 mil millones de dólares. Y la caja del Estado completamente vacía”. La frase generó una ola de críticas y Alvarado y Quiroz tomaron distancia casi de inmediato. Valenzuela asumió el error. Tras la salida de Sedini, Alvarado tomó el control de las comunicaciones del gobierno, en su calidad de biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno (Segegob). No obstante, desde La Moneda señalan que la tríada a cargo de las comunicaciones de Kast, integrada por Valenzuela y los periodistas María Paz Fadel -jefa de prensa de la Presidencia- y Felipe “Yeti” Costabal -actual director de la Secom- mantiene intacta su influencia ante Kast y su total confianza.
Es un gobierno con poco espacio para los partidos de Chile Vamos -RN, UDI y Evópoli-, y el subsecretario del Interior, Máximo Pávez, aprovechó el vacío comunicacional de estos primeros cien días y sacó a relucir su experiencia adquirida en los dos gobiernos de Piñera. Ello, sumado a la confianza de Kast -fue su jefe de gabinete en 2010 en uno de sus periodos como diputado-, y de Alvarado -fue su jefe de relaciones políticas e institucionales-, más el apoyo de su partido, lo han convertido en una pieza clave en el actual engranaje de Palacio y el primus interpares entre los subsecretarios.
NUEVA GENERACIÓN DE POLÍTICOS Y TÉCNICOS
En una segunda línea, también se ha afirmado en sus cargos una nueva generación de políticos y técnicos formados bajo el alero de Acción Republicana, el semillero creado por Kast para enfrentar sus desafíos electorales. Entre ellos Antonio Barchiesi (35), director de Programación de la Presidencia; José Ignacio Palma (30), asesor del Jefe de Estado; Catalina Ugarte (41), su jefa de gabinete; Ignacio Dülger (32), asesor político; Eitan Bloch (32), asesor internacional, y Benjamín Jadue (31), jefe de la Avanzada, se han abierto paso en un terreno fangoso donde un error se puede pagar muy caro. En el plano legislativo, la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo (RN), también ha tomado vuelo propio. De la mano de García Ruminot y con la total confianza de la presidenta de su partido, Andrea Balladares, la cientista política de 37 años ha sido clave en varias discusiones -y negociaciones legislativas- que hasta ahora el oficialismo ha sorteado con éxito. Pávez y Castillo conocen muy bien el lenguaje y los vericuetos del Congreso, y en estos tres meses han logrado forjar buenas relaciones con las senadoras Paulina Vodanovic (PS) y Yasna Provoste (DC) y con los principales líderes de la oposición.
EL EQUIPO ECONÓMICO Y EL CONGRESO
El jefe del equipo económico también llegó a Teatinos 120 con una nueva camada de profesionales, entre ellos su subsecretario, el abogado Juan Pablo Rodríguez (36), a quien se le han ido dando cada vez más responsabilidades. Su círculo de hierro lo integran el jefe de asesores de Quiroz y coordinador de Regulación Económica, Tomás Bunster; su jefe de gabinete, Rudy Canales; el experimentado jefe de la Dipres, José Pablo Gómez, y los asesores Alejandro Guin-Po y Eugenio Symon. Bárbara Bayolo, asesora legislativa de Quiroz, se convirtió en su principal “orejera” durante la discusión de la megarreforma en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, ganándose la confianza del ministro. La abogada de la UC, también canterana de la Fundación Jaime Guzmán, fue asesora del exsenador Juan Antonio Coloma. Participó en las negociaciones de la reforma de pensiones y en la tramitación de las últimas cuatro leyes de Presupuestos. Conoce al dedillo el reglamento del Congreso, su funcionamiento, y ha cultivado relaciones con políticos de todos los sectores.
Al interior del Congreso también se ha producido un ajuste entre la vieja guardia de la derecha y las nuevas figuras. Un ejemplo es la bancada republicana, que recibió un importante número de rostros nuevos que se pusieron bajo el liderazgo de dos diputados que están ejerciendo su segundo periodo: Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda, donde tramitó con celeridad la megarreforma, y Benjamín Moreno, el jefe de la bancada. “Los primeros tres meses de trabajo legislativo han sido muy positivos. En el diseño se tuvo a la vista que quienes venían del periodo pasado se distribuyeran entre las distintas comisiones, de manera tal que en cada una de ellas hay diputados nuevos que se pueden apoyar en los que llevan cuatro años”, señala el presidente de Republicanos, Arturo Squella. Pese al poderío republicano (31 diputados y 5 senadores), Chile Vamos logró quedarse con la presidencia de ambas cámaras: el diputado Jorge Alessandri (UDI) y la senadora Paulina Núñez (RN), dos nombres claves del tejemaneje oficialista. A ellos se suman los presidentes de ambos partidos y también parlamentarios, Balladares y su par de la UDI Guillermo Ramírez, los dos escoltados por políticos que acumulan kilometraje como Diego Shalper y Andrés Longton (ambos RN) y el senador gremialista Javier Macaya. Varias figuras nuevas de Chile Vamos ya comienzan a pedir cancha y comienzan a ganar influencia, entre ellas los UDI Constanza Hube y Jaime Coloma y el RN Francisco Orrego.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
