La conectividad en Chile ha alcanzado un nivel cercano a la universalidad, con una brecha urbano-rural de solo 1,6 puntos porcentuales, la más baja registrada, según el reporte Hogares Conectados 2026 de la Fundación País Digital. El estudio se apoya en datos de la Casen 2024, la encuesta de Subtel y el índice de ciudadanía digital, y muestra que un 3,4% de la población, equivalente a 196.156 hogares, sigue desconectado.
EL PERFIL DE QUIENES QUEDAN FUERA
La exclusión digital residual presenta tres perfiles diferenciados. Un primer grupo, que representa el 8,7% de los hogares sin conexión, está compuesto por profesionales de nivel socioeconómico C1, con estudios universitarios completos y residencia predominantemente urbana. El estudio no aclara las causas de su desconexión, pero descarta motivos económicos o de cobertura.
El segundo perfil, con un 32,3% de los casos, corresponde a trabajadores urbanos de GSE E, con enseñanza básica completa y empleos de obrero calificado, que habitan mayoritariamente en ciudades.
El cluster más grande, que agrupa al 59% de los desconectados, abarca hogares de nivel socioeconómico E, con educación básica incompleta y jefes de hogar que trabajan como obreros no calificados, distribuidos tanto en zonas urbanas como rurales. Cerca del 47% de ellos reside en áreas rurales.
LA REVOLUCIÓN RURAL
En las conexiones fijas, la fibra óptica domina con un 70,2%, seguida del cable/módem con un 25,6%. El smartphone es el dispositivo más utilizado (51,6%), superando a la banda ancha fija (45,9%). La internet satelital representa solo un 1,7%, aunque Starlink ha incrementado su base de clientes en más de un 80%, según Subtel.
Por nivel de ingresos, el quintil más bajo elevó su cobertura de 33,9% en 2011 a 88,82% en 2025, un aumento del 162%. Los demás quintiles ya superan el 90%. En cuanto a la edad, todos los grupos menores de 60 años tienen una cobertura superior al 98%; la única brecha relevante se da entre los mayores de 60 años, donde un 8% aún no accede a internet.
En zonas rurales, los hogares conectados pasaron de 28,7% a 95,1% entre 2008 y 2025, un incremento del 231%. En las ciudades, la cifra alcanza el 96,8%, lo que prácticamente elimina la brecha territorial que existía.
LA NUEVA BRECHA: USO RECREATIVO VERSUS USO PRODUCTIVO
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, señaló que Chile supera los 10,3 millones de conexiones 5G y que cerca del 90% de las conexiones residenciales corresponden a fibra óptica. Agregó que el desafío ahora es aprovechar esa infraestructura para cerrar brechas, impulsar emprendimientos y desarrollar nuevas capacidades digitales.
El informe indica que el verdadero reto no es el acceso, sino lo que las personas hacen con internet. Un 73,7% de la población dice tener habilidades básicas como streaming, redes sociales y videollamadas, pero solo el 51,9% alcanza un nivel intermedio que incluye herramientas de productividad. Las habilidades avanzadas, como programación o creación de sitios web, están presentes en apenas el 22,9% de los chilenos. Mientras el 85% maneja redes sociales, solo el 50% sabe usar Excel, lo que refleja una brecha entre consumo y producción.
Pelayo Covarrubias, presidente de la fundación, destacó que Chile cuenta con una infraestructura de conectividad envidiable en la región, pero advirtió que la próxima meta es transformar esa red en capacidades reales, ya que la conexión por sí sola no garantiza un uso productivo y seguro.
La brecha se agudiza según el nivel socioeconómico. En los GSE AB y C1, la diferencia entre habilidades productivas y comunicacionales es menor. En el GSE E, solo el 23,2% declara habilidades productivas, frente al 66% que tiene habilidades de comunicación, una diferencia de casi 43 puntos. El estudio identifica tres factores determinantes para las habilidades avanzadas: el nivel educativo, el uso del computador como dispositivo de acceso y la frecuencia de uso de internet. La edad es el factor que más incide negativamente.
EL CRECIMIENTO DEL USO DE IA
Un 20% de la población no reporta ninguna competencia digital avanzada, en contraste con el 15,29% que domina las diez habilidades avanzadas evaluadas. En paralelo, el uso de inteligencia artificial y asistentes conversacionales se duplicó en dos años: pasó de 29,9% en 2024 a 60,4% en 2026. Los usos más frecuentes incluyen redactar correos, buscar información y resolver dudas cotidianas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
