**Libertad religiosa en Chile: desafíos sutiles y el rol de la clínica jurídica de la UC**
En el cuarto capítulo de la segunda temporada de “Código Abierto”, el podcast de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Derecho UC), se abordó la situación actual de la libertad religiosa en el país. La conversación, conducida por Alberto Labra, director de comunicaciones de la facultad, contó con la participación de María de los Ángeles Serrano y Solange Silva, coordinadoras del Área de Derecho Canónico y Libertad Religiosa de la Clínica Jurídica Derecho UC.
El diálogo giró en torno a la creación de esta nueva área dentro de la clínica, el contexto de la libertad religiosa en Chile y los desafíos prácticos que enfrentan tanto las organizaciones religiosas como las personas naturales en el ejercicio de este derecho fundamental.
**ORIGEN DE LA INICIATIVA**
Las coordinadoras explicaron que el área nació entre los años 2023 y 2024, impulsada por una preocupación del decano de la facultad, de la profesora Ana María Celis del Departamento de Derecho Canónico y del profesor Jaime Castillo, director de la Clínica Jurídica. El objetivo fue vincular de manera más efectiva el derecho con la religión, atendiendo a entidades religiosas e involucrando a los estudiantes desde una perspectiva práctica.
Se enfatizó que, si bien la universidad es católica, la clínica busca asesorar a organizaciones de cualquier credo, promoviendo un diálogo interreligioso. La idea es que los alumnos comprendan que la libertad religiosa no es exclusiva de los católicos, sino un derecho humano transversal.
**DOS DIMENSIONES DE UN MISMO DERECHO**
Durante la conversación se distinguió entre la dimensión individual de la libertad religiosa –la libertad de conciencia y de creer– y la dimensión colectiva, que se refiere al derecho de las personas a asociarse para realizar el culto. Ambas están garantizadas en la Constitución y en la Ley de Cultos.
Se destacó que en Chile existen más de seis mil iglesias vigentes registradas en el Ministerio de Justicia, de las cuales entre un 80% y un 90% corresponden a iglesias evangélicas o protestantes, aunque también hay comunidades judías, musulmanas, bahá’ís y otras denominaciones. Las solicitudes para constituir nuevas iglesias van en aumento, lo que contradice la percepción de que la religión estaría perdiendo relevancia social.
**AMENAZAS SUTILES**
Respecto a si la libertad religiosa está en riesgo en Chile, las coordinadoras señalaron que el escenario es más sutil que en otras latitudes. No se trata de persecuciones abiertas, sino de trabas administrativas y regulaciones que dificultan el ejercicio efectivo del derecho. Por ejemplo, el acceso a asistencia religiosa en hospitales o cárceles a veces se ve obstaculizado por desconocimiento del personal o falta de procedimientos claros.
Se mencionó que, en la colisión de derechos fundamentales, la libertad religiosa suele postergarse frente a otros derechos como la libertad de expresión o el derecho al trabajo. También se advirtió sobre un fenómeno mediático que tiende a desacreditar a personas por sus creencias, especialmente cuando ocupan cargos públicos.
**LABOR CONCRETA DE LA CLÍNICA**
El Área de Derecho Canónico y Libertad Religiosa asesora a organizaciones religiosas, fundaciones basadas en la fe y entidades educacionales confesionales. La ayuda abarca desde la obtención de personalidad jurídica y la revisión de estatutos, hasta la defensa ante el Estado cuando se vulnera el ideario del proyecto educativo.
Se destacó que el trabajo no se limita a litigios; también incluye asesoría preventiva en materia inmobiliaria, administrativa y de relación con servicios públicos. Por ejemplo, un colegio católico puede requerir apoyo frente a una fiscalización de la Superintendencia de Educación que no considere su proyecto educativo confesional.
**ROL DE LOS ESTUDIANTES**
Doce estudiantes participan en esta sección de la clínica, asignados a causas donde investigan, asesoran y realizan gestiones. Las coordinadoras resaltaron que los alumnos toman un rol activo, comprendiendo que el beneficiario final no es solo la organización, sino las personas que reciben su ayuda. Además, se enfatizó que el ejercicio del derecho no se reduce a ir a tribunales; incluye la relación con el Estado y la administración de organizaciones.
**MIRADA AL FUTURO**
Las coordinadoras coincidieron en que, pese a los avances, Chile necesita un cambio cultural para entender qué implica un Estado laico realmente neutral, no indiferente. Se sugirió la conveniencia de modificar la Ley de Cultos, que data del año 2000, para permitir a las iglesias federarse y así tener interlocutores más representativos ante el Estado, como ocurre en países como España.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
