Boric es el expresidente que criticó más rápido a su sucesor, según un análisis de las últimas administraciones. Apenas 90 días después de que José Antonio Kast asumiera el gobierno, Gabriel Boric rompió el silencio a través de su cuenta de X. Allí cuestionó los embargos a deudores del crédito con aval del Estado (CAE) realizados por la Tesorería con respaldo del gobierno de Kast. «Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas», escribió el expresidente. «Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares», agregó.
La reacción de Boric se dio en un plazo más breve que el de cualquier otro expresidente de las últimas décadas. Para ponerlo en contexto, un repaso de la historia reciente permite comparar los tiempos. Sebastián Piñera criticó a Boric por primera vez seis meses después del cambio de mando, en septiembre de 2022, durante una entrevista en Mega. Dijo que el gobierno se había dedicado en exceso a la Convención Constitucional y descuidado las preocupaciones de la gente. Boric respondió al día siguiente.
Michelle Bachelet, por su parte, tardó casi un año en hacer su primera crítica pública al segundo gobierno de Piñera. Lo hizo en diciembre de 2018, cuando lamentó que Chile se restara del Pacto Mundial para la Migración de la ONU. Piñera, en cambio, cuestionó a Bachelet apenas unos meses después de que asumiera su segundo mandato, en junio de 2014, a través de una columna en El Mercurio donde criticaba las reformas del gobierno por su «concepción ideológica».
Bachelet también fue crítica del primer gobierno de Piñera, pero recién en mayo de 2013, tras renunciar a su cargo en ONU Mujeres, cuando cuestionó la cuenta pública y la ausencia de propuestas en educación, pensiones y reformas laborales. La relación entre Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, ambos del mismo sector, fue más sutil. La primera diferencia pública se dio a fines de 2007, cuando Lagos envió una carta a la comisión investigadora del Transantiago para deslindar responsabilidades.
Finalmente, la primera vez que Eduardo Frei Ruiz-Tagle marcó distancia con Lagos fue en julio de 2003, durante el debate por el aumento del IVA. Frei lideró una postura crítica dentro de la Concertación y se abstuvo en la votación del incremento al Diesel, lo que sorprendió al oficialismo.
De esta manera, Boric se inscribe como el expresidente que arremetió más rápido contra su sucesor, superando los plazos de Lagos, Bachelet y Piñera.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
