El exdirector del Servicio Nacional de Migraciones, Luis Eduardo Thayer, se ha convertido en el centro de la controversia política tras la crisis del ingreso masivo de menores haitianos al país y el presunto tráfico de niños que el gobierno del Presidente José Antonio Kast llevó a una reunión de los tres poderes del Estado. Mientras Thayer despliega una intensa defensa pública, otras exautoridades del gobierno de Gabriel Boric vinculadas al tema, como Carolina Tohá y Álvaro Elizalde, han optado por un perfil bajo, generando incomodidad dentro del Frente Amplio.
DESPLIEGUE PÚBLICO DE THAYER
El sociólogo militante del Frente Amplio ha multiplicado sus apariciones en medios de comunicación para explicar las medidas adoptadas durante su gestión al frente del Servicio Nacional de Migraciones. En sus intervenciones, Thayer ha sostenido que su administración recibió documentos originales de los solicitantes haitianos y que la flexibilización de exigencias para otorgar residencias fue avalada por un proyecto de resolución no vinculante votado en la Cámara de Diputados, iniciativa que contó con el respaldo de sectores de izquierda y de figuras de Chile Vamos, como el actual director de Migraciones del gobierno de Kast, Frank Sauerbaum.
El exdirector también ha apelado al argumento de que la responsabilidad por la crisis debe distribuirse entre diversas instituciones, no solo recaer en su servicio. Sin embargo, desde la derecha parlamentaria califican su estrategia comunicacional como contraproducente, acusándolo de falta de autocrítica.
CRÍTICAS DESDE LA OPOSICIÓN
El creciente protagonismo de Thayer ha generado reacciones adversas en la coalición gobernante. La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón, RN, afirmó que la desfachatez no tiene límites en alusión a los argumentos esgrimidos por el exdirector. En el Frente Amplio consideran que Thayer ha quedado expuesto como el rostro de la crisis, mientras que otras autoridades que también enfrentaron cuestionamientos por el mismo tema se han mantenido en silencio.
Desde la directiva del Frente Amplio, su secretario general Andrés Couble señaló que no ha habido contactos formales con Thayer para abordar la situación, luego de una reunión de dirigentes de la oposición en el Partido Socialista.
REPLIEGUE DE TOHÁ Y ELIZALDE
En contraste con el activismo de Thayer, la exministra del Interior Carolina Tohá ha concedido declaraciones puntuales. En una entrevista con El Mercurio, Tohá informó que su administración presentó querellas contra tres empresas involucradas en la crisis y que posteriormente se suspendió la entrega de visas en Haití. No obstante, ha evitado un rol protagónico en la discusión pública.
Por su parte, el exministro del Interior Álvaro Elizalde se encuentra fuera del país después de una etapa activa defendiendo el legado de Boric. Quienes han conversado con él señalan que evalúa positivamente la iniciativa del gobierno de Kast para esclarecer responsabilidades institucionales.
Este contraste ha sido resentido al interior del Frente Amplio, donde creen que Thayer ha quedado solo como la cara visible de la crisis.
REACCIÓN DEL GOBIERNO Y EL OFICIALISMO
El expresidente Gabriel Boric, aunque no se ha pronunciado públicamente sobre el caso de menores haitianos, ha seguido de cerca el desarrollo de la crisis, según fuentes cercanas. Su último gesto político significativo fue romper el fair play con el gobierno de Kast al criticar los embargos a cuentas de deudores del CAE, pero no ha intervenido en el debate migratorio.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
