La oposición chilena enfrenta una profunda fractura a menos de 48 horas de la votación en general de la megarreforma tributaria impulsada por el gobierno, lo que ha impedido que las colectividades progresistas presenten una contrapropuesta unificada al Ejecutivo. El lunes a las 9 de la mañana, los presidentes de los partidos de oposición se reunirán en la sede del Partido Socialista en un último esfuerzo por alcanzar un acuerdo, pero las expectativas son mínimas debido a diferencias insalvables entre las bancadas de senadores.
El miércoles 24 está previsto que los senadores voten en sala la idea de legislar en general, y el gobierno ya cuenta con los 26 votos necesarios para aprobar la iniciativa. La resistencia opositora, por tanto, tiene un carácter más simbólico que real, aunque en el oficialismo han surgido voces que advierten sobre los riesgos de avanzar solo con apoyos propios.
DIVISIÓN EN LA OPOSICIÓN
Dirigentes del Socialismo Democrático, que pidieron reserva de sus nombres, reconocieron que el principal obstáculo es el rechazo del Partido Comunista a cualquier rebaja de los impuestos corporativos. El gobierno ha propuesto reducir la tasa actual del 27% a un 23% de manera gradual, medida que la oposición critica por considerarla un beneficio exclusivo para los sectores más acomodados, sin garantías de que impulse el crecimiento o la inversión en Chile.
Los comunistas no han aceptado esta rebaja desde que fue planteada originalmente por el entonces ministro Mario Marcel, y mantienen su postura incluso frente a las propuestas que condicionan la baja a compensaciones fiscales. Esta rigidez ha imposibilitado la firma de un texto común que pueda ser presentado al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
EL PUNTO DE TOPE
Las conversaciones han estado lideradas por los presidentes de partido y los jefes de bancadas. Aunque todos coincidían en que la contrapropuesta debía entregarse antes del miércoles, no han logrado consensuar ni los aspectos formales ni los de fondo. Algunos parlamentarios se niegan a aparecer vinculados con el gobierno, lo que ha añadido tensión a las negociaciones.
En el Partido Socialista reconocieron que sus expectativas son escuálidas. La senadora Paulina Vodanovic, junto al jefe de bancada Juan Luis Castro y sus asesores, elaboraron un texto que recoge la rebaja propuesta por el gobierno pero exige compensaciones para evitar un mayor déficit fiscal. Esta postura es compartida por la Democracia Cristiana y el PPD, pero no por el PC.
PROPUESTAS DIVERGENTES
Hasta ahora circulan varias propuestas independientes de cada partido, además del documento de 16 páginas elaborado por 13 centros de estudios progresistas el 11 de mayo, que fue presentado como la contrapropuesta oficial de la oposición. Sin embargo, ese esfuerzo no logró unificar a las bancadas, que terminaron presentando indicaciones por separado.
El Frente Amplio, a través de su presidenta Constanza Martínez, hizo llegar un documento propio que generó controversia por incluir temas ajenos a la reforma tributaria, como artículos para detener los cobros a deudores del CAE y reponer la fórmula del FES del gobierno de Gabriel Boric. La propuesta fue duramente cuestionada el sábado durante los 114 años del Partido Comunista, cuando la senadora Claudia Pascual y el secretario general del PS, Arturo Barrios, coincidieron en sus quejas.
Ante la falta de acuerdo, los timoneles optaron por concentrar el esfuerzo del lunes en lograr al menos una declaración general de principios y unas pocas indicaciones comunes, permitiendo que cada partido lleve su propia propuesta al gobierno para negociar por separado.
POSIBLE ACCIÓN ANTE EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En la reunión de este lunes también se debatirá si presentar un requerimiento ante el Tribunal Constitucional para frenar la megarreforma. Los expertos constitucionalistas consultados no han logrado una estrategia común. Hasta el momento, el único punto con argumentos suficientes para recurrir al TC sería la invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones sobre US$ 50 millones.
Sin embargo, no hay consenso sobre el momento adecuado para interponer el recurso. Algunos abogan por hacerlo antes de votar la idea de legislar, mientras otros consideran más prudente esperar a que la tramitación avance.
La fragmentación opositora se reflejó incluso en la actitud de senadores como Pedro Araya, del PPD, quien se ha mostrado abierto a votar a favor de la idea de legislar y luego negociar con el gobierno, lo que desordenó aún más las posiciones dentro de la coalición. En este escenario, la megarreforma del gobierno parece tener el camino despejado para su aprobación en general, aunque el debate de fondo en el Senado recién comienza.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
