LA RECONVERSIÓN ENERGÉTICA EUROPEA ABRE NUEVAS VENTANAS LEGALES Y COMERCIALES PARA CHILE EN HIDRÓGENO VERDE Y MINERALES CRÍTICOS
La urgencia de Europa por diversificar sus fuentes de energía tras la crisis desatada por la guerra en Ucrania ha colocado a Chile en el centro del mapa de los futuros socios energéticos del Viejo Continente. El bloque de 27 países busca reducir drásticamente su dependencia de un solo proveedor mientras mantiene su meta de carbono neutralidad para 2050, y en ese escenario el hidrógeno verde chileno y sus minerales críticos aparecen como activos estratégicos. Así quedó de manifiesto durante la vigésima versión de la Semana Europea de Energía Sustentable, realizada hace unos días bajo el lema “Una Unión de Energía limpia, segura y competitiva”.
CONTEXTO ENERGÉTICO EUROPEO
La crisis energética de 2022 obligó a la Unión Europea a redefinir su política de suministro. Según datos de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, las importaciones de gas ruso cayeron de 150.000 millones de metros cúbicos en 2021 a 36 mil millones en 2025, lo que redujo la cuota de ese origen del 45 % al 12 %. El carbón ruso fue eliminado progresivamente mediante sanciones —representaba el 52,2 % de las importaciones en 2021— y las importaciones de crudo ruso descendieron del 27 % a solo un 2 % en el mismo período.
En paralelo, los países que operan reactores nucleares de diseño ruso VVER —Bulgaria, República Checa, Finlandia, Hungría y Eslovaquia— ya firmaron contratos con proveedores alternativos de combustible nuclear. Francia mantiene su liderazgo en energía atómica y varios Estados miembros vuelven a mirar con interés esa tecnología.
Un factor adicional de presión es la reciente guerra entre Estados Unidos e Irán. Funcionarios europeos advierten que incluso tras un eventual cese de hostilidades, los precios energéticos se mantendrían elevados entre seis y ocho meses debido a la normalización del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 40 % del kerosene y combustible de aviación que consume la UE.
PLANES Y ACUERDOS CON CHILE
Frente a este panorama, la Dirección General para el Mercado Interno y la Industria de la UE identifica tres riesgos clave: dependencia de importación de materiales críticos, pérdida de competitividad industrial frente a Estados Unidos y China, y vulnerabilidad en la cadena de suministro. Las medidas impulsadas incluyen la simplificación regulatoria para tecnologías limpias, la nueva ley de Industria Net-Cero —que define zonas geográficas y tecnologías específicas para fomentar la cooperación industrial— y la mejora de los gasoductos existentes.
En el plano internacional, las asociaciones en materias primas críticas son una prioridad. “América Latina es una región estratégica”, señalaron voceros del bloque. En 2023, la región aportó más de un tercio del cobre y el litio extraídos a nivel mundial. Ese mismo año, la UE firmó dos acuerdos de colaboración sobre cadenas de valor sostenibles de materias primas con Chile y Argentina. Además, la refinería de São Miguel Paulista, en Brasil, fue designada proyecto estratégico bajo la Ley de Materias Primas Críticas europea.
También se activó una red de pymes europeas con vocación internacional que ya agrupa a más de 500 organizaciones, con presencia en México, Chile, Brasil, Argentina y Perú.
DESAFÍOS REGULATORIOS DEL HIDRÓGENO VERDE
El hidrógeno verde chileno sigue siendo uno de los ejes del interés europeo. No obstante, funcionarios de la UE identifican tres desafíos pendientes. El primero es la situación regulatoria y de estándares. El segundo es la certidumbre para las inversiones, elemento crucial para atraer capital de largo plazo. El tercero, y el más relevante, es cerrar la brecha entre oferta y demanda.
Según proyecciones de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, se espera que la demanda por hidrógeno verde crezca significativamente hacia 2050, especialmente en sectores difíciles de electrificar como la industria del acero, la química y el transporte de larga distancia. Para impulsar esa demanda, la UE actualizó su regulación sobre combustible aéreo y marítimo, así como las directivas del mercado interno.
El bloque cuenta además con el “Mecanismo de Hidrógeno de la UE”, una plataforma que conecta compradores y vendedores, permitiendo compartir información y encontrar socios comerciales potenciales.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
