La declaración de Mauro Valdés ante la Fiscalía por el caso Sartor consta de 42 páginas. La diligencia se llevó a cabo el 8 de julio de 2026 a las 11:20 horas en la Fiscalía de Alta Complejidad de la Fiscalía Regional Metropolitana Oriente. Valdés acudió acompañado de sus abogadas defensoras, Trinidad Luengo y Daniela Santa María.
En su testimonio, Valdés afirmó: “Mi exseñora y madre de mis hijos, María Isabel Fernández Echavarría, al igual que yo, tenía gran parte de sus ahorros en fondos de Sartor”. Con esa frase, el abogado, exdirector ejecutivo de TVN y ahora imputado, intentó desvincularse de la investigación que lleva el Ministerio Público, uno de los mayores escándalos financieros recientes.
Valdés y otros 10 imputados enfrentarán una formalización el 30 de julio en el Cuarto Juzgado de Garantía. Los delitos imputados son negociación incompatible, estafa, administración desleal y entrega de información falsa al mercado.
Entre los documentos del expediente del Ministerio Público figura el informe final del fiscal de la Unidad de Investigación de la CMF, Andrés Montes, del 28 de agosto de 2025, aportado por la defensa de Valdés. El informe indica que Valdés integró el Comité de Compliance, pero no los comités de Riesgo ni de Crédito de Sartor. Además, señala que no recibió financiamiento directo ni indirecto de los fondos de inversión administrados por Sartor AGF y que no es accionista de la firma.
Valdés fue designado por Pedro Pablo Larraín como director de la matriz Asesorías e Inversiones Sartor y de su subsidiaria Sartor AGF en septiembre de 2016. Permaneció en la matriz hasta el 29 de noviembre de 2024.
El exejecutivo contó al fiscal que llegó a Sartor como cliente en agosto de 2016. Un amigo de la infancia, Enrique Waugh, le recomendó contactar a Pedro Pablo Larraín, quien dirigía una administradora bien organizada que ofrecía mejor rentabilidad que depósitos a plazo o acciones. “Me pareció agradable y me dio una buena impresión. Después de esta reunión, tomé la decisión de depositar los ahorros de toda una vida en fondos de Sartor”, declaró Valdés.
Respecto a la cifra invertida, Valdés señaló no recordar el monto exacto. Sobre los retiros, precisó: “El más relevante recuerdo que lo realicé a inicios del año 2019 para comprar una casa en la playa, y tiempo después hice algunos giros más”.
Valdés también indicó que solo una vez fue deudor de Sartor. El 27 de abril de 2022 pidió un crédito de corto plazo a Asesorías e Inversiones Sartor por $30.000.000 para pagar impuestos. “Esto se documentó con un pagaré y devolví el crédito 10 días después(…) Dicho crédito, con sus intereses, fue cancelado en su totalidad el día 11 de mayo de ese mismo año”.
PROBLEMAS
Según su declaración, a fines de 2024, poco antes de que la Comisión para el Mercado Financiero suspendiera los rescates, Valdés tenía aproximadamente US$971 mil en Sartor.
Valdés explicó que, tras depositar sus fondos, Pedro Pablo Larraín lo invitó a unirse al directorio. Aceptó porque “me permitiría estar encima de mis platas y me pareció que, aun cuando este no era un negocio propio de mi especialidad, estaría acompañado de profesionales en la materia”.
Detalló: “Una parte de ese monto estaba directamente en Sartor, donde el principal depósito está en el Fondo Sartor Táctico Internacional y el resto está en Pershing, en diferentes inversiones, donde algunas de ellas también están expuestas a Sartor. La plataforma pershing es una plataforma de inversión internacional, y parte de esas inversiones las volvía a invertir en instrumentos de Sartor. Adicionalmente, en el APV que manejo a través del Banco BICE, también estoy expuesto a los fondos de Sartor AGF, Sartor Táctico y Sartor Leasing, por $108 millones aproximadamente”.
Y agregó: “Creo que mi situación, en este sentido, es particular, puesto que estoy dentro del grupo de personas afectadas, dada mi exposición directa a los fondos que habrían sido utilizados para financiar negocios asociados a los dueños de Sartor”.
SWELL
Según el relato de Valdés, en las reuniones de directorio de 2021 comenzaron a abordar “el problema que hubo con Swell”. Señaló que Swell era un negocio creado por Alfredo Harz, cuyo dueño era un señor de apellido Gamboa. “Según entiendo, se dedicaba a la gestión de patrimonio y Sartor le prestaba la infraestructura para esto, recibiendo una remuneración por esta actividad. En algún momento, Gamboa defraudó a algunos de sus clientes y muchos de ellos se fueron directamente en contra de Sartor, porque hacía el back office de Swell”.
Agregó: “El caso es que el directorio se discutió cómo enfrentar este problema, sobre todo por temas reputacionales, porque era nuestro nombre el que estaba en el medio. Por tratarse Sartor de una administradora de fondos, presioné mucho en el directorio porque se respondiera a los afectados. Sartor impulsó diversas acciones judiciales con esta finalidad y, en definitiva, se respondió a las personas afectadas”.
Valdés recordó: “Según recuerdo debieron pagarse alrededor de $3.000.000.000. Recuerdo que además de mi, el hecho de responder también tenía la venia de Osear Ebel e Iván García-Huidobro, que si bien no es de la AGF si era director de Sartor Matriz”.
Sobre el origen de los pagos, dijo: “Ignoro de donde salieron los dineros para resolverlo. Yo recuerdo que la respuesta fue ‘respondimos nosotros’, Sartor, no los fondos”.
DECIDE TÚ QUÉ VAS A HACER
El 6 de noviembre de 2024, la CMF citó a todo el directorio de la AGF de Sartor a una reunión. “Le pregunté a Pedro Pablo si sabía de qué se trataba esta citación, ya que a mi entender era algo bastante inusual”, señaló Valdés.
Relató que Pedro Pablo Larraín le dijo que era inusual, que debían escuchar y que los enviarían a la Unidad de Investigación, añadiendo “había que bajar el moño”.
En esa reunión, según Valdés, Daniel García, exdirector General de Supervisión de Conducta de Mercado, tomó la palabra y afirmó que “se habían detectado brechas durante la fiscalización, que eran delicadas y graves, agregando que ‘el modelo de negocios de Sartor’ no era viable”.
Valdés detalló: “El señor García dijo que Sartor era la AGF del mercado más interconectada con sus socios y que se habían detectado situaciones de conflictos de interés mal resueltos, problemas de gobierno corporativo y problemas de estructuración de la AGF, haciendo hincapié en algunas sociedades como Blackcar, Redwood, Danke e Inversiones Cerro el Plomo, las que habrían recibido financiamiento por parte de Sartor”.
Y confesó: “Mi sorpresa fue muy grande mientras escuchaba lo que decía el señor García, pues se trataba de una situación gravísima que yo desconocía”.
El punto más crítico llegó el viernes 15 de noviembre, cuando la CMF suspendió los aportes a los fondos administrados por Sartor AGF.
Valdés contó que, entre el 11 y el 12 de noviembre de 2024, sostuvo una larga discusión por WhatsApp con Pedro Pablo Larraín, en la que insistió en que desconocía las irregularidades señaladas por la CMF y que ese no era su negocio. “Solicité que se aclarara la situación pues de lo contrario me vería en la obligación de renunciar al directorio y eso sólo pondría más bencina a la crisis. Carlos Larraín -hermano de Pedro Pablo Larraín- me dijo, ‘decide tú qué vas a hacer’, Pedro Pablo, me dijo ‘no te preocupes, esto tiene su explicación, están todos equivocados, esto es un malentendido’”, cerró.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
