La fiscalización de obras públicas suele asociarse a la revisión de documentos, pero la Contraloría Regional del Libertador General Bernardo O’Higgins fue más allá y se instaló en plena faena para verificar el avance del proyecto Reposición Sala Cuna y Jardín Infantil Los Naranjitos, en la comuna de Rengo. La inspección, realizada durante julio, forma parte de la planificación anual del organismo y beneficiará a más de 130 familias de la zona.
La visita tuvo como propósito comprobar que los trabajos cumplan con las exigencias constructivas, técnicas, administrativas, medioambientales y de prevención de riesgos establecidas en el contrato y en la normativa vigente. El proyecto, mandatado por el municipio de Rengo, busca reponer un jardín infantil que atenderá a niños y niñas de la comuna.
El operativo se enmarca en una de las líneas de acción que la Contraloría definió para 2026: el cuidado y protección de la primera infancia. Para el organismo, la promoción de infraestructura adecuada es clave para garantizar espacios seguros y aptos para el desarrollo de los menores.
FISCALIZACIÓN EN TERRENO
La Contralora Regional de O’Higgins, Rocío Ortiz, encabezó la inspección, acompañada de los funcionarios de la Contraloría General de la República Germán Muñoz, Nicolás Schurmann y Erwin Cares. También participaron equipos de la Junta Nacional de Jardines Infantiles y del municipio de Rengo.
La revisión se realizó en el marco de las acciones programadas por la sede regional para julio. Según la información oficial, se buscó revisar la calidad de los trabajos y comprobar si los avances físicos constatados en el lugar coincidían con la ejecución financiera establecida y acordada en los documentos legales aceptados por las partes.
Este tipo de fiscalización permite detectar eventuales discrepancias entre lo que se declara y lo que efectivamente se construye. La verificación en terreno es esencial para el control de los recursos públicos invertidos en infraestructura municipal.
CONTROL TÉCNICO Y ADMINISTRATIVO
La supervisión se centró en las principales partidas de obra gruesa. Los fiscalizadores revisaron la correcta ejecución de los hormigones de cimientos, radieres y muros, así como el estado de las estructuras metálicas, incluyendo pilares de acero y tabiquerías. También se evaluaron elementos como cierres perimetrales y espacios habilitados para los trabajadores.
En el plano administrativo, la fiscalización contempló el registro mensual del personal y el cumplimiento de la dotación comprometida por la empresa contratista. Se verificó igualmente la presentación periódica de los estados de pago, un aspecto central para asegurar que la ejecución financiera sea coherente con el avance físico de la obra.
Estos controles son habituales en las fiscalizaciones de obras que ejecutan los municipios, especialmente cuando se trata de proyectos financiados con recursos públicos. La Contraloría actúa así como garante de la legalidad y de la correcta inversión.
SEGURIDAD Y ORGANIZACIÓN DE LA OBRA
Las condiciones de seguridad y organización de la faena también fueron objeto de revisión. Se inspeccionaron las instalaciones de faena, la señalización de los espacios de trabajo, el uso de equipos de protección personal y las medidas implementadas para mantener el orden y la limpieza del recinto.
La prevención de riesgos es un aspecto relevante en cualquier obra de construcción, y en este caso adquiere especial importancia porque se trata de un espacio destinado a la primera infancia. La Contraloría verificó que el contratista cumpla con las normas de seguridad laboral para proteger a los trabajadores y evitar accidentes.
La presencia de equipos de la Junta Nacional de Jardines Infantiles en la inspección refuerza la coordinación entre el organismo contralor y las entidades vinculadas a la educación parvularia. La participación del municipio de Rengo, como mandante del proyecto, asegura la colaboración entre las partes.
PROYECTO PARA LA PRIMERA INFANCIA
El proyecto Reposición Sala Cuna y Jardín Infantil Los Naranjitos beneficiará a más de 130 familias de la comuna de Rengo. Según el detalle entregado en la fiscalización, la nueva infraestructura contempla un patio de juegos con piso de caucho, salas climatizadas, techo de termopaneles y salas para amamantamiento y primeros auxilios, entre otras mejoras. La inclusión de estos espacios responde a estándares pensados en el bienestar de los niños y niñas que asistirán al recinto.
Estas características están pensadas para entregar un servicio de calidad a los menores que asisten al establecimiento. La infraestructura adecuada es uno de los ejes que la Contraloría ha definido para este año en materia de protección de la infancia.
La fiscalización de Los Naranjitos se suma a otras acciones que la Contraloría Regional del Libertador General Bernardo O’Higgins desarrollará durante el año. El objetivo es que las obras financiadas con recursos públicos cumplan con los estándares exigidos y que los beneficios lleguen efectivamente a la comunidad.
Con esta inspección, el organismo de control reafirma su compromiso con la fiscalización de la inversión pública en materia educacional. La primera infancia se convierte así en una prioridad institucional, no solo en la región de O’Higgins, sino en el conjunto del país.
Fuente: Sitio Web de Contraloría de Chile
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
