El debate en torno al proyecto “Escucha su corazón” sumó un nuevo capítulo: la exministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, criticó con dureza la disposición del ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, a dialogar con sectores libertarios sobre la iniciativa y, especialmente, sobre la posibilidad de establecer una denuncia obligatoria en casos de violación como requisito para acceder al aborto en la causal respectiva.
Orellana recordó que este punto ya fue debatido en 2017 durante la tramitación de la ley de tres causales. En esa línea, señaló que las agresiones sexuales contra menores de edad ya son denunciadas de oficio, mientras que la voluntad de las víctimas mayores de edad debe ser respetada, más aún considerando que recientemente se amplió de 5 a 10 años el plazo para denunciar estos delitos.
“Las víctimas mayores de edad no necesitan más presión, sino tiempo y apoyo”, afirmó la exautoridad, aludiendo directamente a la idea planteada por García Ruminot de hacer obligatoria la denuncia para que el aborto por violación pueda realizarse.
LA POLÉMICA PROPUESTA EN DISCUSIÓN
El proyecto “Escucha su corazón” busca que las mujeres que soliciten un aborto en las causales establecidas por la ley deban escuchar previamente los latidos fetales y, si se niegan a hacerlo, no se podría proceder con la interrupción del embarazo.
El domingo pasado, en el programa Mesa Central, García Ruminot se mostró abierto a revisar la iniciativa junto a los libertarios, reconociendo que obligar a una mujer violada a escuchar los latidos fetales “lo hace más violento”. Sin embargo, defendió la idea de la denuncia obligatoria al argumentar que hoy la violación “queda sin sanción” si no se denuncia.
El propio ministro admitió que denunciar implica una carga importante para las víctimas, pues significa tener que recordar la agresión sufrida. Pese a esa concesión, su disposición al diálogo generó un fuerte rechazo dentro de la oposición.
RECHAZO CRUZADO EN LA OPOSICIÓN
Las críticas de Antonia Orellana se sumaron a las de otras parlamentarias del Frente Amplio. La diputada Constanza Schönhaut calificó como “aberrante” que el ministro reconozca el mayor grado de violencia que implica la medida y, aun así, esté abierto a negociarla. Para Schönhaut, el proyecto no busca informar, sino obstaculizar las tres causales mediante un trámite maltratador y la imposición de conciencias.
Su par Consuelo Veloso interpretó la postura del gobierno como una muestra de que prefiere trabajar en sus propias ideas en lugar de atender las necesidades reales de la ciudadanía. Emilia Schneider, también del FA, acusó que al Ejecutivo le interesa más mantener tranquila a su “barra brava” que construir acuerdos sustantivos.
DUDAS INCLUSO EN CHILE VAMOS
Las reparos no provinieron solo de la izquierda. En el oficialismo, específicamente en Evópoli y Renovación Nacional, también surgieron voces críticas. El diputado Jorge Guzmán (Evópoli) consideró que el diálogo tiene sentido para construir acuerdos que beneficien al país, no para validar iniciativas que “cruzan cualquier límite”. Describió el proyecto “Escucha su corazón” como una aberración cruel, profundamente inhumana y que impone un sufrimiento adicional a mujeres que ya enfrentan circunstancias límite.
En la misma línea, la diputada RN Claudia Mora sostuvo que no parece un buen momento para que el gobierno abra un flanco político en materia valórica, y que la prioridad debe seguir siendo consolidar un gobierno de emergencia.
El proyecto “Escucha su corazón” y la propuesta de denuncia obligatoria en casos de violación han reavivado el debate sobre los límites de la ley de tres causales y la protección de las víctimas de violencia sexual. La discusión, que fue debatida en 2017, vuelve a instalarse en la agenda legislativa con posturas encontradas incluso dentro de la propia coalición gobernante.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
