LIQUIDADOR DE SARTOR ASUME GESTIÓN DEL PAQUETE DE AZUL AZUL Y PREPARA VENTA TRANSPARENTE
El abogado Eduardo Godoy Hales, liquidador concursal a cargo de la intervenida Asesorías e Inversiones Sartor, se convirtió en la pieza clave para definir el futuro accionario de Azul Azul y, con ello, parte relevante del patrimonio ligado a la Universidad de Chile. La resciliación firmada esta semana con Michael Clark dejó sin efecto el contrato de diciembre de 2024 que traspasó al ex presidente del club el 90% de las cuotas de Tactical Sport, vehículo que controla el 63,07% de la concesionaria universitaria. Esa propiedad volvió así a la matriz Sartor, intervenida por Godoy desde el 3 de junio. La hoja de ruta, sin embargo, no se definirá del todo hasta la junta de acreedores del 3 de septiembre, cuando se decida la forma de vender el activo.
EL LIQUIDADOR Y SU TRAYECTORIA CONCURSAL
Godoy tiene décadas de experiencia en insolvencia. En su declaración como testigo en el caso Sartor, ante la Fiscalía Metropolitana Oriente, recordó que desde hace 26 años se dedica preferentemente a materias de orden concursal. Desde 2011 integra la nómina nacional de síndicos de quiebra y luego la de liquidadores concursales, compuesta por cerca de 130 personas. Antes participó en procesos mediáticos como la quiebra del Club Social y Deportivo Colo Colo junto al síndico Juan Carlos Saffie, y en el caso Factop. Ahora, el abogado de la Universidad Católica enfrenta un desafío similar con la Universidad de Chile.
Sobre ese paralelo, Godoy dice que la relación con los clubes es estrictamente profesional. Lo compara con un médico que atiende a pacientes del entorno familiar sin hacer distingos. «Yo presto un servicio profesional, que trato de hacerlo de la forma más correcta posible y soy supervigilado por la Superintendencia, por los acreedores y el tribunal», declaró a La Tercera.
PRIMERO REGULARIZAR LA ADMINISTRACIÓN
Godoy se apresura en corregir el título de representante del principal accionista. Explica que el accionista sigue siendo el fondo Tactical Sport, cuya administradora todavía debe normalizar su gobierno corporativo. Esa administradora es Sartor Administradora de Fondos de Inversión Privados S.A., sociedad cuyo propietario es, en un 99%, Asesorías e Inversiones Sartor, que a la vez es tenedora del 90% de las cuotas del fondo. El 1% restante pertenece a Inversiones Quisis, sociedad ligada a Pedro Pablo Larraín.
El directorio de la administradora sufrió varias renuncias y quedó en una situación compleja. La prioridad inmediata, entonces, es regularizar la administración de esa sociedad para poder entender la situación del fondo y adoptar decisiones. «Hay que ir paso a paso», advierte el liquidador. Por ahora no está dentro del calendario promover cambios en el directorio de Azul Azul.
Aunque el directorio de Azul Azul fue elegido por accionistas que ya no están, Godoy sostiene que el directorio de una sociedad anónima adquiere independencia del accionista una vez nombrado. Mientras cumpla su deber fiduciario en favor de la sociedad, no será removido. De todos modos, la junta de acreedores podrá discutir el tema y adoptar acuerdos al respecto.
JUNTA DE ACREEDORES Y LIMBO JUDICIAL
La junta de acreedores de Asesorías e Inversiones Sartor está fijada para el 3 de septiembre. Existe además un reclamo pendiente contra la liquidación ante la Corte de Apelaciones, pero Godoy recuerda que mientras esté vigente la resolución, el liquidador y la junta son quienes administran. La apelación, por tanto, no detiene la gestión concursal.
Su misión es recuperar el máximo valor para los acreedores. Un activo relevante de la liquidación es el 63,07% de Azul Azul, pero Godoy no pretende intervenir en la administración deportiva de la sociedad. Esa labor, dice, debe quedar en los órganos institucionales de la sociedad anónima. La venta de los activos, en cambio, es una obligación legal que corresponde a la junta de acreedores. «Trataremos de idear la forma más transparente, de acuerdo a las normas concursales, para venderlo y obtener la mayor recuperación posible», afirma. Cualquier venta anticipada está descartada: no hay posibilidad de enajenar antes de la junta de septiembre.
EL PROCESO DE VENTA Y EL EMBARGO DE LAS ACCIONES
Godoy imagina un proceso de venta lo más abierto, público y transparente posible, con exigencias de KYC, es decir, con verificación de los interesados, para asegurar que se obtenga la mejor oferta. Ese mecanismo busca además proteger el nombre de la Universidad de Chile, institución que define como parte relevante de la historia del país.
Queda un obstáculo jurídico por resolver. Las cuotas del fondo no están embargadas, pero el activo del propio fondo, representado por las acciones de Azul Azul, está embargado por Inversiones Cerro el Plomo, sociedad ligada a otro fondo administrado por una Administradora General de Fondos del mercado, identificada en la conversación como Toesca. Para proceder a la venta habrá que levantar esa medida o llegar a un acuerdo con el acreedor que la obtuvo.
El liquidador reconoce que la estructura que Sartor usó para gestionar el activo no es la más razonable. Probablemente, adelanta, habrá que liquidar el fondo para llegar directamente a las acciones de Azul Azul y vender el activo en forma directa, en lugar de indirecta. Esa definición, junto con el calendario de la venta, quedará en manos de la junta de acreedores.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
