El economista José Ramón Valente realizó un análisis detallado del proyecto de Reconstrucción presentado por el Gobierno, defendiendo su lógica central y cuestionando la estrategia de desarrollo que, a su juicio, ha fracasado en Chile durante los últimos doce años. En la entrevista, Valente abordó aspectos clave como el déficit fiscal transitorio, la invariabilidad tributaria, el crédito al empleo y el financiamiento de los gobiernos locales, siempre bajo la premisa de que no se puede gastar más de lo que se tiene.
DIAGNÓSTICO DE UNA ESTRATEGIA FALLIDA
Valente sostuvo que el proyecto impulsado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, surge de la constatación de que la estrategia de desarrollo aplicada desde el segundo gobierno de Michelle Bachelet no rindió los frutos esperados. Según el exministro, esa visión asumía un crecimiento permanente del 4% o 5% anual y proponía que, con mayor recaudación tributaria, se podrían resolver los problemas de la población de manera casi inmediata. Sin embargo, doce años después, las cifras muestran un desempleo cercano al 9%, un crecimiento de apenas 2% e inversiones que crecen a menos del 1%, con una productividad negativa. Para Valente, «seguir igual es pedir un imposible».
PROYECTO DE RECONSTRUCCIÓN: UN CAMBIO DE RUMBO
El proyecto del ministro Quiroz plantea, en opinión de Valente, un giro sustancial. En lugar de asumir ingresos futuros que nunca llegan, propone generar condiciones efectivas para crecer, con énfasis en empleo, salarios, inversión y mejoras en productividad. Valente destacó que la iniciativa es coherente con el mandato de los chilenos que votaron al Presidente Kast, priorizando seguridad y mejores condiciones económicas. Descartó que el debate se reduzca a una disputa ideológica entre Estado grande o pequeño, señalando que Quiroz no propone reducir el tamaño del Estado, sino gastar bien los recursos.
DÉFICIT TRANSITORIO Y HONESTIDAD FISCAL
Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es el déficit fiscal que generaría en el corto plazo. Valente valoró la transparencia del Gobierno al reconocer que habrá un déficit transitorio mientras se implementan los incentivos para reactivar la economía. Recordó que, a diferencia de reformas anteriores donde se prometieron ingresos que nunca se materializaron, aquí se admite que la baja de impuestos y la simplificación de permisos reducirán la recaudación inicialmente. «Prefiero mil veces a alguien que me plantee derechamente que este proyecto va a generar un déficit transitorio», afirmó.
Respecto a las alertas del Consejo Fiscal Autónomo y del FMI, Valente señaló que lo relevante no es el déficit en sí mismo, sino la trayectoria del gasto público. Citando a Milton Friedman, recordó que los déficits encuentran financiamiento primero con impuestos, luego con deuda y finalmente con inflación. Por ello, insistió en que el eje debe ser la eficiencia del gasto y no exclusivamente el equilibrio fiscal.
INVARIABILIDAD TRIBUTARIA Y CONFIANZA EN LAS REGLAS
Sobre la invariabilidad tributaria incluida en el proyecto, Valente la justificó como un costo necesario para compensar la inestabilidad institucional que Chile ha mostrado en los últimos años. Países con instituciones fuertes no requieren este tipo de concesiones, pero Chile ha demostrado volatilidad en sus reglas del juego. A su juicio, si esta medida logra impulsar fuertemente la inversión, el costo está bien pagado.
CRÉDITO AL EMPLEO Y COMPENSACIONES LABORALES
En relación al crédito al empleo, Valente explicó que busca compensar el aumento de los costos laborales generado por reformas previas (previsional, salario mínimo y reducción de jornada). Estas medidas incrementaron el costo de contratar sin que la productividad de los trabajadores creciera en la misma proporción. El crédito al empleo, dijo, debió haberse comunicado como parte de un proyecto orientado a generar más y mejor empleo.
CONTRIBUCIONES Y FINANCIAMIENTO LOCAL
Sobre la eliminación de contribuciones para adultos mayores, Valente reconoció que las contribuciones son conceptualmente un impuesto doble, pero Chile las ha utilizado históricamente para financiar gobiernos locales. Propuso como alternativa bajar las contribuciones para todos y reducir los aportes del Fondo Común Municipal, compensando a las comunas pobres con subsidios directos desde el gobierno central, lo que consideró más eficiente que el sistema actual.
LEGITIMIDAD POR RESULTADOS, NO POR VOTOS
Finalmente, Valente fue consultado sobre la importancia de una amplia mayoría en la aprobación del proyecto. Comparó la situación con la obtención de un título deportivo: «Chile ganó dos veces la Copa América por penales, pero nadie recuerda eso». Lo relevante, sostuvo, es que el proyecto genere empleo, crecimiento y salarios más altos. Solo entonces la ciudadanía le otorgará legitimidad, independientemente del número de votos con que se apruebe.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
