Rosanna Costa y cinco expresidentes del Banco Central evalúan la trayectoria de Alan Greenspan, el exlíder de la Reserva Federal, en un ejercicio que mezcla análisis técnico con lecciones para la política monetaria chilena. Durante casi dos décadas al frente del banco central más influyente del mundo, Greenspan marcó un antes y un después en la forma de conducir la economía, pero su legado también despierta controversia, especialmente por su rol en la génesis de la crisis financiera global de 2008. Las voces de la actual presidenta del Banco Central de Chile y de quienes la precedieron en el cargo ofrecen un balance matizado que trasciende las fronteras estadounidenses y que resuena directamente en el debate regulatorio y monetario local.
ROSANNA COSTA: FLEXIBILIDAD Y CREDIBILIDAD CON SOMBRAS
La actual presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, lo ha definido como una de las figuras más influyentes de la banca central moderna, aunque sin haberlo conocido personalmente. Destaca su estilo flexible, apoyado en la credibilidad y el criterio técnico, así como su capacidad de reacción frente a episodios de tensión financiera. Sin embargo, Costa subraya que la crisis financiera global posterior a su mandato puso en evidencia las limitaciones de la autorregulación de los mercados. En su lectura, el legado de Greenspan se divide en dos planos: la importancia de la credibilidad de los bancos centrales y, al mismo tiempo, la necesidad de anticipar y vigilar los riesgos financieros. Es un mensaje que resuena fuerte en un contexto donde la supervisión macroprudencial ha ganado centralidad en la agenda del instituto emisor chileno.
MARIO MARCEL: AUTORIDAD ANTES DE LAS METAS DE INFLACIÓN
Para Mario Marcel, expresidente del Banco Central, Greenspan encarna al banquero central anterior a la irrupción del marco de metas de inflación. Con una autoridad construida sobre su percepción del sentimiento de los mercados, supo recuperar la estabilidad en Estados Unidos, mitigar crisis y abrir espacio al crecimiento. No obstante, Marcel reconoce que el final de su período estuvo marcado por las limitaciones de ese estilo de hacer política, ya que fue sorprendido por los desequilibrios financieros que derivaron en la crisis subprime. A pesar de ello, considera que su talento para comprender y conducir la economía más grande y compleja del mundo no queda opacado.
RODRIGO VERGARA: LEYENDA CON RESPONSABILIDAD CONTROVERTIDA
Rodrigo Vergara lo califica como una leyenda en el mundo de la banca central. Durante su largo período al frente de la Reserva Federal consolidó la forma moderna de hacer política monetaria, tras las altas inflaciones de los años setenta y el fuerte ajuste de comienzos de los ochenta. Le tocó enfrentar varias crisis con bastante éxito. Sin embargo, Vergara introduce una nota crítica: su legado es más controvertido respecto a su responsabilidad en parte del proceso de desregulación y en las señales que dio, las cuales se asocian a la crisis financiera de 2008-2009.
JOSÉ DE GREGORIO: LA GRAN MODERACIÓN Y EL GREENSPAN PUT
José De Gregorio, quien presidió el Banco Central entre 2007 y 2011, reconoce a Greenspan por dirigir la Fed durante el exitoso período de casi 20 años, entre 1987 y 2006, caracterizado por baja inflación, estabilidad y sólido crecimiento, conocido como la gran moderación. Sin embargo, atribuye el mérito de la estabilidad más bien a Paul Volcker, por su agresiva política monetaria que redujo la inflación en los ochenta. De Gregorio apunta un tema controvertido: la incapacidad de Greenspan para advertir los desequilibrios financieros que llevaron a la crisis subprime, así como sus actuaciones en la caída bursátil de 1997 y la burbuja de las punto com, fenómeno conocido como el Greenspan put, que generó la expectativa de que la Fed actuaría agresivamente ante cualquier problema financiero, debilitando la prudencia del sector. Pese a ello, destaca que Greenspan fue un precursor de la comunicación y transparencia de los bancos centrales.
VITTORIO CORBO: PROFUNDO CONOCIMIENTO Y SUBESTIMACIÓN DE RIESGOS
Vittorio Corbo, quien compartió con Greenspan durante su período como presidente del Banco Central en Chile, lo describe como una figura impresionante, con un profundo conocimiento de la economía real. Su gran acierto fue anticipar los aumentos de productividad de fines de los años noventa, lo que lo llevó a mantener la tasa de interés a pesar del crecimiento acelerado. En el lado negativo, Corbo coincide en que Greenspan sobrestimó la capacidad del sector financiero para controlar sus propios riesgos, lo que lo llevó a subestimar el rol de las regulaciones financieras.
CARLOS MASSAD: TASAS BAJAS Y AJUSTES DEPRESIVOS
Carlos Massad, quien presidió el Banco Central en dos períodos, recuerda que Greenspan debió enfrentar varias crisis, incluyendo la crisis asiática de fines de los años noventa. Logró mantener inflaciones bajas y fuerte crecimiento durante un largo período. No obstante, Massad critica que mantuvo tasas de interés muy reducidas durante mucho tiempo, lo que indujo aumentos excesivos en los precios de activos y un boom inmobiliario que luego provocaron ajustes depresivos. En su balance, Greenspan confió demasiado en los ajustes automáticos del mercado, pero logró prestigiar a la Reserva Federal.
PABLO GARCÍA: TRANSPARENCIA Y LAISSEZ-FAIRE
Pablo García, exvicepresidente del Banco Central, destaca el lado positivo de Greenspan: contribuyó a dar más transparencia y predictibilidad a la política monetaria, estándares que se adoptaron primero en países avanzados y luego en emergentes. Demostró la importancia de la reacción rápida en política monetaria para estabilizar mercados, como en octubre de 1987. Por el lado negativo, García le atribuye algún grado de responsabilidad en sentar las bases de la inestabilidad financiera que condujo a la crisis subprime, no directamente por la conducción monetaria sino por fomentar una aproximación muy laissez-faire a la regulación financiera, particularmente en derivados.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
