La reinserción de los exministros del gobierno de Gabriel Boric ha sido un proceso diverso y marcado por la incertidumbre. Tras dejar La Moneda, varios integrantes del gabinete han debido reinventarse profesionalmente, enfrentando desafíos que van desde el retorno a la academia hasta la búsqueda de nuevas oportunidades en el sector privado.
Experiencias como la de Francisco Vidal, quien dejó el Ministerio del Interior en 2006, muestran lo complejo de la transición. Vidal recordó que al día siguiente de su salida se encontró haciendo una entrevista de trabajo en una universidad, y la adrenalina del poder fue reemplazada por una sensación de vacío que incluso afectó su salud.
El regreso a la vida académica ha sido el camino más común para 15 exministros de Boric, entre ellos Nicolás Grau, Luis Cordero, Alberto van Klaveren y Ximena Aguilera. Sin embargo, no todos han tenido éxito: Aguilera intentó volver a la UDD, pero recaló en la UDP. Jeannette Vega y Begoña Yarza retornaron al mundo de la salud, mientras que Marco Antonio Ávila encontró trabajo en la Junji de Coquimbo.
LA IZQUIERDA PRIVADA
Para los exministros políticos de Boric, la reinserción es doblemente difícil. No solo deben reinventarse, sino que muchos apenas superan los 40 años y han dedicado casi la mitad de su vida a la política. Carolina Tohá creó un observatorio de seguridad, pero sin proyectos concretos. Mario Marcel, expresidente del Banco Central, realiza consultorías internacionales. Camila Vallejo, tras ser vocera de gobierno, se encuentra sin trabajo estable, y cercanos dicen que necesita descanso.
Jeannette Jara fundó la consultora Faro, aún en etapa inicial, mientras que Javiera Toro y Antonia Orellana se han dedicado a la discusión política interna del Frente Amplio. Otros, como Giorgio Jackson, optaron por estudios en el extranjero, buscando saldar deudas personales y profesionales.
BOLETAS Y ASESORÍAS
La reinserción en la academia no siempre es rentable. Algunos exministros han tenido que hacer clases en varias universidades para juntar ingresos modestos, emitiendo boletas por sumas bajas. La izquierda enfrenta mayores dificultades que la derecha, que cuenta con una red de universidades privadas que recluta a sus exfiguras. Un exministro de Sebastián Piñera confirmó que el retorno laboral puede demorar meses y que el mundo privado no siempre valora la experiencia gubernamental.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
