El Banco Central de Chile ha intensificado su política de acumulación de oro durante los primeros meses de 2026, alcanzando un stock valorado en US$ 1.455 millones al cierre de abril. Esta cifra representa un incremento significativo respecto de los US$ 1.108 millones registrados en febrero, mes en que el Consejo del instituto emisor autorizó la compra del metal como parte de una revisión técnica de su portafolio de reservas internacionales.
ESTRATEGIA DE DIVERSIFICACIÓN
La decisión adoptada por el Consejo en febrero de este año responde a evaluaciones periódicas sobre la composición de monedas e instrumentos en que se invierten las reservas internacionales. Según explicó el Banco Central, la última evaluación detectó cambios en las correlaciones entre los activos elegibles, lo que justificó la incorporación de una porción acotada de oro para mejorar la diversificación de riesgos.
La institución agregó que el oro posee un valor estratégico como activo de refugio, lo que fortalece la protección del portafolio ante escenarios de estrés financiero. Este contexto se enmarca en una mayor frecuencia y complejidad de los episodios de incertidumbre externa.
Las compras han sido progresivas. En marzo el BC adquirió oro por US$ 160 millones, mientras que en abril la cifra ascendió a aproximadamente US$ 180 millones, de acuerdo con la información oficial.
CONTEXTO HISTÓRICO DE LAS RESERVAS
La actual acumulación de oro monetario como activo de reserva no tiene precedentes en la historia reciente del Banco Central. Nunca antes la institución había adquirido el metal en los volúmenes actuales.
Entre 1982 y 1999, el promedio de las reservas de oro ascendió a US$ 583 millones. Sin embargo, en el año 2000 el BC redujo drásticamente esos activos a US$ 18 millones, y para 2002 el stock disponible era de apenas US$ 2 millones. A partir de entonces, las compras se incrementaron de forma moderada, hasta llegar a enero de 2026 con US$ 42 millones. La estrategia actual marca un quiebre con esa tendencia.
ALZA DEL PRECIO DEL METAL
Este proceso de acumulación se produce en un contexto de precios elevados del oro. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el valor promedio del metal fue de US$ 4.830 por onza, lo que representa un aumento del 64% en comparación con el mismo período de 2025, cuando el promedio fue de US$ 2.942 por onza, según datos del Banco Central.
La tendencia no es exclusiva de Chile. El Consejo Mundial del Oro destacó recientemente que el Banco Popular de China adquirió 8 toneladas del metal en abril, elevando sus reservas oficiales a 2.322 toneladas. Varios bancos centrales a nivel global han seguido una estrategia similar.
PRODUCCIÓN NACIONAL DE ORO
El incremento en la demanda de oro como reserva coincide con una notable producción nacional. Chile, como subproducto de la minería del cobre, generó 12.660 kilogramos de oro durante el primer trimestre de 2026. Esta es la mejor cifra trimestral desde 2013, cuando se alcanzaron 12.948 kilogramos, de acuerdo con datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).
La producción del primer trimestre de 2026 representa un alza del 30% respecto del mismo lapso de 2025, período en que el país produjo 9.768 kilogramos. El año pasado, Chile cerró con una producción de 45 toneladas de oro, frente a las 35 toneladas de 2024.
El Banco Central ha señalado que la compra de oro se enmarca en evaluaciones técnicas periódicas, y que la decisión de incorporar este activo busca mejorar la diversificación de riesgos del portafolio de reservas internacionales, en un entorno global marcado por una mayor volatilidad e incertidumbre.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
