El ministro de Seguridad, Martín Arrau, generó sorpresa y críticas transversales al afirmar que la política de seguridad pública heredada del expresidente Gabriel Boric es suficiente como base para la estrategia del gobierno de José Antonio Kast. Arrau indicó que la política vigente, promulgada por Boric y con duración de seis años, da espacio para planes y programas, lo que contrasta con las críticas que el propio sector de Kast había lanzado durante la campaña.
La declaración se produjo tras una reunión del comité de seguridad en La Moneda. Rápidamente, la oposición salió a capitalizar el comentario. El exministro del Interior de Boric, Álvaro Elizalde, señaló que el Presidente Kast realizó tres campañas centradas en seguridad, pero al gobernar quedó en evidencia su falta de un plan real, tal como lo reconoció la exministra Steinert. Elizalde llamó a que la seguridad pública deje de ser una trinchera electoral y se convierta en una política de Estado.
Desde el Partido Socialista, el diputado Raúl Leiva consideró positivo que el ministro Arrau reconozca el trabajo en seguridad del gobierno anterior. En el Frente Amplio, Gonzalo Winter ironizó que el Presidente pasó años prometiendo un plan que nunca existió, mientras que Tatiana Urrutia pidió potenciar lo que funciona y corregir lo que no da resultados, sin recurrir al miedo. El diputado del PPD, Jaime Araya, instó al ministro a dejar la discusión inútil sobre si había o no plan.
CRÍTICAS TAMBIÉN DESDE LA DERECHA
Los cuestionamientos también llegaron desde el oficialismo. El diputado de RN, Mauro González, afirmó que más allá de considerar suficiente la política base de la administración anterior, los chilenos necesitan saber las modificaciones, prioridades y recursos concretos para ejecutar el plan en las calles. Dentro del Partido Republicano, donde Arrau es dirigente, hubo incomodidad en privado por sus dichos.
Desde el Partido Nacional Libertario, el diputado Hans Marowski sostuvo que, si bien cualquier política útil contra el crimen debe mantenerse, el enfoque de Boric no fue suficiente y Chile necesita una estrategia más firme. En la UDI, en cambio, respaldaron a Arrau. El diputado Eduardo Cretton indicó que la política de seguridad presentada por Boric en 2025 se mantendrá porque la seguridad es un tema de Estado, pero con una estrategia distinta que será presentada el 2 de junio.
LOS CÁLCULOS DE LA MONEDA
En Palacio reconocen que las declaraciones generaron incomodidad política, aunque internamente coinciden con parte del diagnóstico. Arrau afirmó que el plan heredado de Boric entrega una base suficiente, frase que en sectores oficialistas fue vista como una concesión innecesaria. En privado, admiten que el punto de fondo no es incorrecto, pues durante la administración Boric se aprobaron reformas y herramientas legislativas.
Varios en el Ejecutivo reconocen que hoy existe una arquitectura institucional y legal en seguridad bien armada, lo que deja menos espacio para innovaciones estructurales urgentes. Sin embargo, en el oficialismo sostienen que el problema fue comunicacional, ya que el electorado de Kast asocia a Boric con el deterioro de la seguridad, y validar parte de su legado se vio como un regalo político innecesario. Con todo, en Palacio relativizan el episodio y descartan una crisis mayor, destacando que el desempeño comunicacional de Arrau contrasta con el de su antecesora.
En el círculo de Arrau enfatizan que la polémica se debió a un tema comunicacional, ya que el ministro habló de política de seguridad y no de un plan. Recalcan que afirmó que Kast tiene propuestas contundentes en seguridad conocidas por la ciudadanía.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
