Enrique Correa, exministro y presidente de Imaginacción Consultores, realizó un análisis crítico del gobierno de José Antonio Kast a casi tres meses de su instalación. Lo describió como una administración de carácter conservador que busca recuperar el orden que, a su juicio, la izquierda había deteriorado. En una entrevista, el otrora secretario de Estado advirtió que el Ejecutivo enfrenta un debilitamiento prematuro, producto de promesas incumplidas en seguridad y una política de shock inflacionario que ha afectado las expectativas ciudadanas. En el centro del debate, situó la megarreforma tributaria como el eje de un posible acuerdo transversal que podría definir el rumbo económico del país.
EL SELLO CONSERVADOR DEL GOBIERNO
Correa sostuvo que el gobierno de Kast ha adoptado un sesgo “muy conservador”, donde predominan figuras de la derecha más tradicional por sobre sectores liberales. Estableció un paralelo con la dinámica del expresidente Gabriel Boric, en la que los ministros más moderados eran Carolina Tohá y Mario Marcel. A juicio del exministro, el actual Ejecutivo se mueve con un ánimo restaurador y redentor, aunque con un tono mesurado: “con buena educación y guante blanco”. Para Correa, lo ideal sería que los gobiernos se ubiquen más al centro, siendo “más neutros ideológicamente y religiosamente”.
DEBILIDAD PRESIDENCIAL Y FACTORES EXTERNOS
En su primera Cuenta Pública, Kast apareció más débil que al asumir, según Correa, debido a dos procesos que calificó como un “vía crucis”. Por un lado, la seguridad no ha mostrado mejoras significativas a pesar de las expectativas creadas en campaña, y el cambio de ministro en esa cartera no ha logrado revertir la percepción de estancamiento. Por otro lado, la decisión del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de implementar una política de shock para enfrentar el alza de las bencinas provocó un incremento de un punto en la inflación mensual, afectando las expectativas. Correa cuestionó la gradualidad de esta medida y advirtió que, si bien su piso de aprobación supera al de Boric, el presidente podría mejorar si consigue avances concretos.
SEGURIDAD Y GESTIÓN MINISTERIAL
El exministro valoró positivamente la gestión del nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau, destacando su disposición a dialogar con su antecesor y dar continuidad al plan legislativo acordado entre la exministra Tohá y el exsenador Coloma. No obstante, recordó que la campaña de Kast profundizó el pesimismo ciudadano sobre la seguridad, y que ahora el gobierno debe ajustar su discurso a una realidad más compleja, marcada por el crimen organizado. “Las promesas que hicieron carecían de una base sólida”, afirmó.
LA MEGARREFORMA TRIBUTARIA EN DEBATE
Correa se refirió extensamente al proyecto estrella del gobierno: una megarreforma tributaria presentada con suma urgencia, que busca rebajar la tasa corporativa sin compensación. Consideró que esta iniciativa es uno de los proyectos legislativos más complejos de los últimos años y que su núcleo —la baja de impuestos sin compensación— podría ser, paradójicamente, el punto de partida para un acuerdo. Recordó que el exministro Marcel propuso una rebaja similar pero con compensación, e instó a buscar un acuerdo transversal para evitar agravar el déficit fiscal. Advirtió que insistir en el error podría condenar al país y al gobierno a un período difícil. Para la oposición, señaló, no sería conveniente adoptar una postura obstruccionista, porque la ciudadanía no lo aprueba y podría abrir camino a un populista.
CRÍTICAS AL MANEJO ECONÓMICO Y ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL
El exministro cuestionó el estilo del ministro Quiroz, a quien vio más empoderado que otros titulares de Hacienda, pero advirtió que su poder debe ejercerse en conexión con el equipo político, y no como un “primer ministro” que prescinde de ese diálogo. También se refirió a la acusación constitucional presentada por el Partido Republicano contra el exministro Nicolás Grau, calificándola de “incomprensible” y señalando que atenta contra cualquier posibilidad de acuerdo. “O el presidente no tiene liderazgo en su propio partido, o está de acuerdo con lo que su partido hace”, afirmó, dejando en duda la cohesión del oficialismo.
Finalmente, Correa enfatizó que Chile necesita combinar tres elementos: seguridad, un mercado libre de trabas que impulse el crecimiento, y protección social, esta última ausente en el mensaje presidencial. Llamó a un pacto que incentive la inversión con una baja tributaria compensada, como camino para salir del estancamiento económico y recuperar la confianza de los mercados.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
