El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) endureció su postura respecto a la denominada megarreforma, al advertir que el proyecto mantendría un déficit fiscal al menos hasta 2031, incluso si se consideran los efectos positivos del crecimiento económico. La alerta fue formulada durante la exposición del organismo ante la comisión de Hacienda del Senado, instancia en la que el CFA reiteró que la iniciativa carece de neutralidad fiscal en el corto y mediano plazo.
PERSPECTIVAS FISCALES ADVERSAS
Aunque el CFA valoró los esfuerzos del proyecto por priorizar el crecimiento económico y la eficiencia del gasto, considerándolos pilares para la sostenibilidad fiscal de mediano plazo, el informe financiero revela que los déficits se extenderían por al menos siete años. El consejo subrayó que este escenario es particularmente preocupante debido a la ausencia de holguras fiscales y a la elevada incertidumbre actual. “No obstante, el Informe Financiero del proyecto presenta déficits fiscales al menos hasta 2031, incluso considerando el efecto crecimiento”, señaló el CFA, añadiendo que ello cobra relevancia en un contexto de estrechez fiscal.
RIESGO POR DESCALCE ENTRE COSTOS Y BENEFICIOS
El organismo identificó un riesgo transversal en el diseño de la reforma: el descalce temporal y de magnitud entre los costos fiscales y los beneficios esperados. Mientras los menores ingresos tributarios o mayores gastos directos se materializan con certeza desde el primer año de vigencia, los mayores ingresos derivados del crecimiento económico se incorporan de forma gradual y con alta incertidumbre en cuanto a su velocidad y magnitud. Este desajuste podría alterar el valor presente del proyecto proyectado y afectar la sostenibilidad de las finanzas públicas. “De no materializarse parcial o totalmente los mayores ingresos proyectados por la vía del crecimiento, podría observarse un deterioro fiscal adicional”, alertó el CFA.
MODIFICACIONES Y RIESGOS ADICIONALES
El CFA también advirtió que los cambios introducidos durante la tramitación han agravado el resultado fiscal. La exclusión de la eliminación de la franquicia del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) empeora el déficit en 0,1 puntos porcentuales del PIB a partir de 2027. El consejo calificó esta modificación como la principal fuente de deterioro fiscal hasta esta etapa del debate legislativo. Adicionalmente, un proyecto de ley complementario que crea un beneficio de compensación por la compra de pañales y medicamentos, mediante un reembolso equivalente al IVA pagado, implicará un gasto fiscal adicional de 0,02% del PIB en régimen. De no concretarse los mayores ingresos por crecimiento, el deterioro podría intensificarse aún más.
RECOMENDACIONES DEL CFA
El consejo reiteró sus recomendaciones del 5 de mayo, llamando a que el proyecto avance hacia una neutralidad fiscal en el corto y mediano plazo. Esto requiere un adecuado calce entre menores ingresos tributarios y medidas compensatorias, tanto en magnitud como en temporalidad. El CFA propuso avanzar hacia un Balance Estructural (BE) equilibrado, combinando mayor crecimiento tendencial, nuevos ingresos tributarios, ganancias permanentes de eficiencia, ajustes del gasto y reducción de evasión y elusión. El organismo indicó que este mayor esfuerzo fiscal debiera reflejarse en el decreto de política fiscal y en las acciones correctivas asociadas al desvío de la meta de BE 2025 presentadas en el Informe de Finanzas Públicas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
