El exministro de Justicia Jaime Gajardo criticó con dureza la propuesta que contempla el uso de un sorteo para designar a los ministros de la Corte Suprema en caso de que el Senado rechace la propuesta del Presidente de la República. Sus declaraciones se produjeron durante su participación en la comisión de Constitución del Senado, instancia que discute el proyecto de reforma constitucional que modifica el gobierno judicial y crea el Consejo de Nombramientos Judiciales.
Gajardo sostuvo que no existe evidencia de que el mecanismo de sorteo sea más provechoso que los actuales procesos de designación. A su juicio, lo que se debería buscar en la elección de los altos magistrados de los tribunales superiores es un amplio consenso político entre los distintos sectores que componen la vida republicana. El exsecretario de Estado subrayó que el sorteo precisamente elimina esa posibilidad y, lejos de resolver los problemas de designación, podría introducir nuevos inconvenientes.
PROPUESTA DE SORTEO EN LA REFORMA
La indicación ingresada por el Gobierno al proyecto establece que si el Senado rechaza la propuesta presidencial, el nuevo ministro de la Corte Suprema será elegido al azar entre los cuatro nombres restantes de la quina. Esta fórmula ha generado un intenso debate en el ámbito jurídico y político, y fue el blanco de las observaciones de Gajardo.
El exministro señaló que, según su revisión, no existe en el mundo un mecanismo de sorteo para designar a los integrantes de los tribunales superiores de justicia. Consideró que el sorteo puede ser útil para integrar ciertos organismos que participan en procesos de designación, pero no para decidir de manera definitiva quiénes ocuparán las más altas responsabilidades del Estado.
CRÍTICAS A LA FALTA DE MÉRITO Y RESPONSABILIDAD
Gajardo también cuestionó que el sorteo no se basa en el mérito ni en las capacidades de los candidatos. Afirmó que este sistema “desresponsabiliza la decisión”, ya que quien designa debe hacerse responsable ante la ciudadanía por el nombramiento de la persona elegida. Explicó que esa responsabilidad no es de tipo penal o constitucional por eventuales ilícitos del nombrado, sino una rendición de cuentas pública respecto de la elección de las autoridades que deben tomar esa decisión.
En esa línea, advirtió que recurrir al sorteo podría ser una estrategia para no aprobar la propuesta del Presidente de la República, lo que calificó como una medida con efectos más nocivos que el propio bloqueo parlamentario. “Me parece que es una estrategia que tiene efectos mucho más nocivos que incluso el propio bloqueo”, manifestó.
AUSENCIA DE REFERENTES INTERNACIONALES
El exministro recordó que ni el sistema judicial estadounidense ni su Senado aceptan un mecanismo de sorteo para integrar la Corte Suprema, y descartó que en Chile deba aplicarse una fórmula distinta. Sostuvo que no se justifica adoptar una solución que no tiene parangón en otras democracias consolidadas.
Las declaraciones de Gajardo se enmarcan en el debate legislativo sobre la reforma al gobierno judicial, que busca modificar la forma en que se designan los ministros de los tribunales superiores. El proyecto, que crea el Consejo de Nombramientos Judiciales, aspira a mejorar la transparencia y la legitimidad del proceso, aunque la indicación del sorteo ha generado divisiones entre los sectores políticos y jurídicos.
Hasta el cierre de esta edición, la comisión de Constitución del Senado continúa analizando las distintas indicaciones y se espera que el debate se extienda durante las próximas semanas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
