El presidente José Antonio Kast defendió la política de embargos aplicada por la Tesorería General de la República contra deudores del Crédito con Aval del Estado, pero matizó que el objetivo no es perseguir a los morosos sino recuperar recursos públicos para destinarlos a la educación de la primera infancia. La declaración se produjo durante la firma de la indicación sustitutiva del proyecto de Sala Cuna Universal, y representa la primera discrepancia pública con su antecesor, Gabriel Boric, quien a casi cien días de dejar el poder cuestionó la forma en que el actual gobierno está gestionando los cobros.
LA POSTURA OFICIAL FRENTE A LOS EMBARGOS
En su intervención en el Patio de Las Camelias, Kast justificó la labor de la Tesorería General de la República en la recuperación de los recursos entregados a través del CAE. El mandatario sostuvo que esos fondos que se están solicitando son necesarios para mejorar la educación de los niños que hoy carecen de ella. “Vamos a tener discusiones sobre si corresponde o no cobrar como se están cobrando las deudas que tienen algunos jóvenes con el sistema público, que les facilitó recursos para estudiar”, afirmó.
El jefe de Estado fue enfático en que la gestión de cobranza no tiene un ánimo persecutorio, sino que busca que cada persona asuma la responsabilidad por los beneficios recibidos. “Nosotros no buscamos perseguir a nadie, pero sí queremos que cada uno se haga responsable de sus actos”, declaró, en un mensaje dirigido a los miles de egresados que mantienen obligaciones pendientes con el fisco.
EL CHOQUE CON LA ADMINISTRACIÓN ANTERIOR
La defensa de Kast se produce luego de que el expresidente Gabriel Boric, a 92 días de haber dejado La Moneda, lanzara una arremetida inusual contra la forma en que el actual gobierno conduce los cobros del CAE. Boric cuestionó las medidas adoptadas por la Tesorería, lo que ha sido interpretado como un primer roce público entre ambas administraciones en materia de política educativa y fiscal.
Kast, sin mencionar directamente a su antecesor, recalcó que cada peso que no se recupera de la educación superior es un peso menos disponible para la educación inicial. “Hoy día podríamos mejorar con creces el resultado de la educación superior si pudiéramos invertir más en la educación de la primera infancia”, explicó, vinculando así el cobro de deudas universitarias con la financiación de nuevos programas sociales.
VIOLENCIA EN ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES
El presidente también se refirió a los recientes actos violentos en colegios emblemáticos, que han afectado tanto la infraestructura como el clima de aprendizaje. Kast hizo un llamado directo a los estudiantes que tienen deudas y que, según dijo, piensan que con violencia lograrán un resultado distinto. “La violencia que hemos visto en algunos establecimientos educacionales emblemáticos no lleva a nada, no construye. No solamente destruye espacios físicos, sino que destruye el aprendizaje y el alma de los jóvenes”, señaló.
El mandatario vinculó la conducta violenta con la falta de responsabilidad en el pago de las obligaciones contraídas. “Es un llamado a quien tiene hoy día una deuda, ese es un llamado al que hoy día tiene posibilidad de estudiar y no ocupa el espacio para estudiar, sino que piensa que con violencia va a lograr un resultado distinto al que tiene hoy día”, agregó.
LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD Y DIÁLOGO
Kast concluyó su intervención haciendo un llamado a la comunidad educativa y a los deudores a privilegiar el diálogo y la responsabilidad. Planteó que es deber de todos “llamar a esa responsabilidad, decirle a esos jóvenes que han sido quizás objeto de una ideología, que piensan que con la violencia van a solucionar el problema, que no lo hagan”. La defensa de los embargos, en su visión, forma parte de una política fiscal ordenada que busca asegurar recursos para las generaciones futuras.
Las declaraciones del presidente Kast marcan un hito en la discusión sobre el CAE, un instrumento que ha generado debate sobre la recuperación de créditos universitarios y su impacto en las arcas fiscales. La Tesorería General de la República, como ente recaudador, continuará con los procedimientos administrativos y judiciales para cobrar las deudas, mientras el gobierno insiste en que el fin último es redistribuir esos recursos hacia la educación inicial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
