La historia personal entre el líder del Partido de la Gente, Franco Parisi, y el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, ha resurgido con fuerza en medio de la acusación constitucional contra el jefe económico del gobierno de Gabriel Boric. Lo que comenzó como un conflicto universitario en 2007, cuando Parisi era vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile y Grau un dirigente estudiantil, se ha convertido en un factor clave para el futuro del libelo en la Cámara de Diputados. El PDG, con sus 13 diputados, posee un peso determinante: bastan solo cinco votos de esa bancada para que la acusación pase al Senado, y el recuerdo de aquella antigua disputa añade un ingrediente adicional a las deliberaciones.
ANTECEDENTES DEL CONFLICTO
En noviembre del año pasado, Parisi declaró en una entrevista con El Mercurio que tenía una “muy mala impresión” de Grau, a quien acusó de haberlo amenazado de muerte en el pasado. Según el excandidato presidencial, siendo estudiante, Grau habría escrito en redes sociales un llamado a “colguemos a Parisi y a sus mugrosos libros desde la torre hasta que muera”. La universidad abrió un sumario interno que concluyó que los mensajes tenían un contexto satírico y se originaron en un espacio virtual ajeno a la casa de estudios, sin que los alumnos fueran acusados de delitos. Parisi también afirmó que Grau habría recurrido a su madre, la exministra Paulina Veloso, para evitar sanciones y que él mismo debió firmar el decreto para contratarlo como profesor y enviarlo a estudiar al extranjero.
Cercanos al líder del PDG aseguran que su opinión sobre Grau no ha cambiado. De hecho, en una ronda de entrevistas la semana pasada, Parisi fue tajante al señalar que “sí se debiera apoyar” la acusación constitucional. Sin embargo, la bancada del partido aún no adopta una postura oficial colectiva, y la declaración del excandidato presidencial generó reacciones inmediatas entre los diputados de la tienda.
LA DIVISIÓN INTERNA DEL PDG
Al día siguiente de las declaraciones de Parisi, el jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, junto a otros legisladores como Tamara Ramírez y Fabián Ossandón, salieron a precisar que la colectividad aún no toma una decisión. El cuadro interno está convulsionado y dividido. Tres diputados ya comprometieron su apoyo al libelo: Pamela Jiles, Javier Olivares y Patricio Briones. Olivares y Briones incluso firmaron el texto elaborado por los libertarios, con aportes del Partido Republicano.
Entre los partidarios de la acusación, se sostiene que el libelo implica un reproche a la totalidad de la gestión del presidente Gabriel Boric. Jiles remarcó que “lo que está en juego es un juzgamiento a la totalidad de la gestión de Boric”. Además, señaló que el PDG no puede prestarse a ser parte de un acuerdo político entre la izquierda y un sector del oficialismo para encubrir problemas financieros del Estado.
Por el contrario, del otro lado está la diputada Zandra Parisi, hermana del exabanderado presidencial, quien se muestra reticente a apoyar el texto. Fuentes indican que, en caso de que su colectividad decida alinearse con los que ya entregaron su posición, es probable que ella se abstenga. Entre los distantes a la presentación, hay otro análisis: la ofensiva nació del Partido Nacional Libertario, presidido por el exdiputado Johannes Kaiser, visto como otro rival directo de Parisi. Si el escrito prospera, sería levantado como un triunfo por sus actuales archienemigos.
PERSPECTIVAS Y ESCENARIO POLÍTICO
Actualmente, los legisladores detrás de la acusación cuentan con un piso de 72 votos de fuerzas de derecha, a los que se suman el independiente René Alinco y tres diputados PDG confirmados a favor. Necesitan dos votos más para alcanzar la mayoría de 78 en la Cámara. La discusión no solo gira en torno a la figura de Grau, sino también a la evaluación ciudadana de este tipo de herramientas constitucionales. Algunos dirigentes del PDG consideran que las acusaciones constitucionales generan tensiones mal evaluadas por la ciudadanía, pues caen en la categoría de peleas políticas inconducentes. Como señaló la diputada Parisi hace tres semanas, “una acusación por sí sola no recupera recursos ni corrige eventuales fallas. Cuando hay errores en esta materia, finalmente los que sienten las consecuencias son las familias chilenas”.
La decisión final de la bancada del PDG será clave para determinar si el libelo pasa al Senado o si la historia personal entre Parisi y Grau queda relegada a un segundo plano frente a los cálculos políticos de cada diputado.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
