Proyecto de ley busca exceptuar a festividades religiosas masivas de las exigencias financieras impuestas por la nueva normativa de seguridad privada, en medio de la preocupación por la próxima Fiesta de La Tirana y su eventual inviabilidad económica para los organizadores.
La entrada en vigencia del Decreto 208, que desarrolla la Ley de Seguridad de Eventos Masivos y de Seguridad Privada, ha generado tensiones entre el legítimo objetivo de proteger a los asistentes y la realidad de celebraciones tradicionales que carecen de fines de lucro. La norma obliga a contratar seguros de responsabilidad civil o a constituir cauciones económicas —como boletas de garantía— para cubrir posibles daños a terceros, requisito que aplica a toda actividad que reúna a más de tres mil personas.
En el norte grande del país, la fiesta de La Tirana, que cada 10 de julio congrega a más de 250 mil peregrinos, se ha convertido en foco de atención. Comunidades de bailes religiosos, organizaciones de fe y fieles de diversas regiones han expresado su inquietud ante la magnitud de las exigencias financieras que impone la nueva regulación, las cuales consideran desproporcionadas para una celebración sostenida por el esfuerzo voluntario.
CONTEXTO NORMATIVO
La Ley N°21.659, sobre Seguridad de Eventos Masivos y Seguridad Privada, estableció un marco general para garantizar la protección de los asistentes a concentraciones de público. Aunque ciertas disposiciones fueron aplazadas hasta mayo de 2027, como la certificación de planes de seguridad por parte de los organizadores, el Decreto 208 entró en vigencia de inmediato. Este decreto exige que, para eventos con más de tres mil personas, se presenten seguros de responsabilidad civil o boletas de garantía ante la Delegación Presidencial Regional. El monto de esas garantías se fija conforme a criterios como la vulnerabilidad de la infraestructura, el espacio disponible y la cantidad de asistentes.
La diputada por la Región de Tarapacá, Ximena Naranjo (Ind-UDI), ingresó el pasado 9 de junio un proyecto de ley destinado a corregir lo que califica como un efecto no previsto de la normativa. La iniciativa propone excluir expresamente a las festividades religiosas masivas de la obligación de contratar seguros o constituir cauciones.
PREOCUPACIÓN
La parlamentaria advirtió que la aplicación estricta de esta obligación podría generar serias dificultades para la continuidad de celebraciones tradicionales como la propia Fiesta de La Tirana y la festividad de San Lorenzo de Tarapacá, que cada año convocan a cientos de miles de peregrinos de todo Chile. Según explicó, las estimaciones apuntan a que los organizadores podrían verse forzados a constituir boletas de garantía por montos cercanos a los diez o quince millones de pesos por día, una cifra que considera completamente desproporcionada para una celebración sostenida por el esfuerzo de comunidades, bailes religiosos y fieles voluntarios.
El proyecto de ley enfatiza que la norma actual no distingue entre eventos con fines comerciales y manifestaciones religiosas organizadas por entidades sin fines de lucro. La diputada Naranjo sostuvo que las festividades religiosas forman parte de la identidad cultural, espiritual y patrimonial del país, y que no pueden ser tratadas de la misma manera que un espectáculo privado o una actividad comercial. Muchas de estas celebraciones, señaló, son posibles gracias al trabajo de voluntarios y comunidades que no cuentan con recursos para asumir costos de esa magnitud.
PROYECTO DE LEY
La iniciativa propone incorporar una excepción expresa en el artículo 70 de la Ley N°21.659, estableciendo que la obligación de contratar seguros o constituir cauciones no será aplicable a festividades, peregrinaciones o actos de culto organizados por entidades religiosas que cuenten con personalidad jurídica reconocida conforme a la legislación vigente. De esta forma, se busca otorgar certeza jurídica a las organizaciones religiosas y garantizar que el ejercicio de la libertad de culto pueda desarrollarse sin obstáculos desproporcionados, manteniendo al mismo tiempo la coordinación con las autoridades encargadas de la seguridad y el orden público.
DECLARACIONES
La diputada Naranjo precisó que el martes 16 de junio se dio cuenta del proyecto en la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados, y que, de acuerdo con el cronograma legislativo, debería comenzar su tramitación en la Comisión de Seguridad durante los próximos días. Además, informó que ha sostenido conversaciones con los ministros José García Ruminot y Claudio Alvarado para solicitar que el Ejecutivo otorgue suma urgencia a esta iniciativa, porque se enfrenta una situación que requiere una respuesta rápida.
La parlamentaria subrayó que el objetivo es perfeccionar una ley que persigue un fin legítimo, como es la seguridad de las personas, pero que en este caso terminó afectando realidades completamente distintas. «Nuestro deber es proteger las tradiciones religiosas, culturales y patrimoniales que forman parte de la identidad de Tarapacá y de Chile», concluyó.
La discusión que se avecina en la Comisión de Seguridad será clave para determinar el futuro de la Fiesta de La Tirana y de otras celebraciones masivas de carácter religioso en el país, mientras las comunidades esperan una solución que compatibilice la protección de los asistentes con la viabilidad económica de sus tradiciones centenarias.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
