El jefe de bancada del Partido Socialista, Raúl Leiva, calificó como una venganza política la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau y descartó respaldar una eventual acción similar contra el actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, tal como lo ha amenazado el Frente Amplio. El diputado socialista señaló que este tipo de herramientas jurídicas deben usarse con seriedad y no como represalia.
La arremetida contra Grau, impulsada por sectores de la oposición, se encuentra actualmente en evaluación en la comisión revisora de la Cámara de Diputados. Aunque dicha instancia tiene mayoría opositora, la decisión final recaerá en el pleno de la Cámara, donde se da por descontada su aprobación. Leiva reconoció que a primera vista sería así, pero llamó a la responsabilidad y a terminar con lo que denominó un «loop» de acusaciones sin fundamento.
ACUSACIÓN CONTRA GRAU
El diputado socialista manifestó su preocupación por la precariedad de los argumentos esgrimidos contra el exsecretario de Estado del Frente Amplio. Según Leiva, la acción carece de un sustento jurídico sólido, ya que se basa en proyecciones y estimaciones económicas, y no en hechos concretos. Criticó, además, la escasa participación de expositores en la comisión revisora, lo que reflejaría la debilidad de la acusación.
«Se acusa constitucionalmente sin fundamento, con una acusación muy precaria y muy feble, porque tenías ad portas los tres meses que terminaba el mandato del ministro Grau», señaló en entrevista con un medio nacional. Para Leiva, la oportunidad de la acción también es cuestionable, pues restaba poco tiempo para que el exministro dejara el cargo.
REACCIÓN DEL FRENTE AMPLIO
Ante la arremetida contra Grau, la jefa de bancada del Frente Amplio, Gael Yeomans, advirtió que su partido podría «juzgar con la misma vara» al actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, si la acusación constitucional contra el exministro seguía adelante. Esta amenaza abrió un nuevo frente de tensión entre la oposición y el gobierno de José Antonio Kast.
Leiva se desmarcó de esa postura. «Yo no voy a estar dispuesto a sustentar algo que estoy criticando el día de hoy», enfatizó. El socialista considera que sería contradictorio usar los mismos argumentos que cuestiona contra el actual titular de las arcas fiscales. «Una acusación constitucional no se puede sustentar en una venganza política», remarcó.
POSTURA DE LEIVA
El jefe de bancada del Partido Socialista insistió en la necesidad de que las acusaciones constitucionales sean tratadas como un recurso de última ratio. Recordó que tanto el oficialismo como la oposición han recurrido a esta herramienta en exceso, con críticas posteriores a su falta de rigor. Leiva mencionó las 16 acusaciones contra el gobierno del presidente Boric y las 14 contra la administración del fallecido presidente Piñera.
«Hay que ser más rigurosos, más serios. Las acusaciones constitucionales son de última ratio», afirmó. El propio presidente Boric, en su momento, reconoció que se fue «mucho más allá» con estas acciones durante el gobierno de Piñera. Leiva espera que exista una reflexión profunda al interior de la oposición sobre las razones y la oportunidad de estas iniciativas.
El diputado socialista concluyó que, si la acusación contra Grau no tiene sustento, no corresponde proseguir con ella, y menos aún replicarla contra el ministro Quiroz. La Moneda, dijo, tiene cuatro años por delante para eventuales acciones, pero estas deben basarse en fundamentos jurídicos sólidos, no en cálculos políticos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
