El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) lanzó una nueva alerta sobre la salud de las cuentas públicas chilenas: la deuda bruta podría exceder el umbral prudente del 45% del Producto Interno Bruto dentro del periodo 2027-2030 si no se implementan medidas fiscales adicionales. La advertencia está contenida en el informe semestral que el organismo publicó este lunes, documento que complementa su presentación ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos del pasado 5 de mayo.
El análisis se sustenta en el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre de 2026, elaborado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) el 25 de mayo, y abarca la situación fiscal proyectada para 2026-2030, su sostenibilidad de mediano y largo plazo, y el cumplimiento de las metas fiscales. Según el CFA, los resultados recientes revelan un deterioro persistente del balance estructural de las finanzas públicas.
DETERIORO ESTRUCTURAL
El organismo subraya que es urgente avanzar con medidas correctivas adicionales, en línea con lo anunciado por el Ejecutivo para cumplir la meta de balance estructural de 2026. En concreto, la Dipres proyecta para este año un déficit estructural de 3,7% del Producto Interno Bruto, aunque esa cifra se reduce a 2,8% del PIB si se aplica la nueva propuesta de metodología para calcular el balance estructural.
El CFA remarca que ese déficit estructural de 2,8% se ubicaría por sobre la meta anunciada por el Ministerio de Hacienda, que es de 2,6% del PIB para 2026, compatible con dicha metodología. El consejo añade que en las últimas dos décadas se observa un deterioro persistente de la posición estructural, originado en compromisos legales de gasto adoptados bajo supuestos optimistas sobre recaudación tributaria, lo que refuerza la necesidad de medidas correctivas de carácter permanente.
RIESGOS EN INGRESOS FISCALES
En materia de ingresos fiscales, el CFA valora la corrección prudencial de la recaudación asociada a la Ley de Cumplimiento Tributario (LCT), pero advierte que persisten riesgos relevantes. Entre ellos, menciona la posible reversión del Impuesto Sustitutivo de Impuestos Finales (ISIF), que adelanta recaudación desde ejercicios futuros, y la menor recaudación por un menor dinamismo económico, considerando los recortes en las proyecciones de crecimiento para 2026 de diversos organismos internacionales y del Banco Central.
PRESIONES DE GASTO
El informe del CFA también alerta sobre las presiones de gasto. Reconoce que el Ejecutivo ha implementado medidas relevantes de reducción de gasto y ha anunciado otras adicionales, pero señala que estas resultan inferiores a las presiones reconocidas en el propio informe de finanzas públicas. Dichas presiones se asocian a mayores obligaciones legales de carácter ineludible, principalmente en gasto en personal, otras concentradas en salud y el mayor gasto por intereses.
TRAYECTORIA DE LA DEUDA
El punto más crítico del informe es la proyección de la deuda bruta. Tanto las estimaciones de la Dipres como las propias del CFA indican que, de no adoptarse medidas adicionales, la deuda superará el nivel prudente del 45% del PIB dentro del periodo comprendido entre 2027 y 2030. La Dipres proyecta una trayectoria ascendente que sobrepasa ese umbral en 2028, con un 45,4% del PIB, y alcanza un 46,5% del PIB en 2030.
Por su parte, el CFA, en su escenario base, anticipa que la trayectoria central de la deuda será creciente, superando el nivel prudente y alcanzando un máximo de 48,0% del PIB en 2033. El informe añade que al incorporar la variabilidad normal de los supuestos, la probabilidad de superar el nivel prudente se acercaría al 50% en 2028. El CFA concluye que los antecedentes disponibles muestran que el país enfrenta un desafío fiscal de naturaleza estructural, cuya solución requerirá medidas permanentes, monitoreables y creíbles.
RECOMENDACIONES
El Consejo Fiscal Autónomo reitera la necesidad de un acuerdo amplio entre el Ejecutivo y el Congreso que asegure la coherencia entre los gastos permanentes y sus fuentes de financiamiento. El objetivo es fortalecer la credibilidad de la regla fiscal y la sostenibilidad de las finanzas públicas. El organismo formula recomendaciones específicas en cuatro áreas: monitoreo de las proyecciones de ingresos y presiones de gasto; seguimiento de las acciones correctivas anunciadas por el Ejecutivo; trayectoria de la deuda bruta y ancla fiscal de mediano plazo; y metodología, procedimientos de estimación y transparencia de las proyecciones de deuda bruta.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
