La Corte Suprema realizó el pasado 26 de junio la ceremonia de juramento de nuevos abogados y abogadas, en una audiencia pública encabezada por la presidenta del tribunal, Gloria Ana Chávez y Ruiz. En la instancia, la ministra ofreció un discurso que, junto con felicitar a los profesionales, los instó a asumir un rol activo en la defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes, grupo que calificó como uno de los más vulnerables de la sociedad.
El acto se realizó conforme al artículo 521 del Código Orgánico de Tribunales, que establece la audiencia pública del pleno para otorgar el título de abogado una vez que los postulantes prestan el juramento o promesa de rigor. El secretario del tribunal tomó la promesa a los asistentes, quienes se comprometieron a desempeñar la profesión con lealtad y honradez. Acto seguido, y de acuerdo con el artículo 522 del mismo cuerpo legal, la presidenta los declaró legalmente investidos con el título de abogado o abogada.
La ceremonia, transmitida por el canal Poder Judicial Chile, reunió a decenas de nuevos licenciados junto a sus familias y amigos. Tras la investidura, Gloria Ana Chávez y Ruiz tomó la palabra para dirigirse a los flamantes profesionales.
LA DEFENSA DE LA NIÑEZ COMO MANDATO
En su intervención, la presidenta de la Corte Suprema destacó que la ceremonia coincidía con un momento noticioso especial que invitaba a reflexionar sobre el vínculo ético que une a la profesión con la infancia y la adolescencia. Recordó que la Convención sobre los Derechos del Niño, tratado internacional ratificado por Chile, obliga a los Estados a garantizar el desarrollo integral de este grupo en un ambiente seguro, y que ello ha implicado un cambio de paradigma: los niños, niñas y adolescentes deben ser considerados verdaderos sujetos de derechos.
La ministra señaló que los cuatro pilares del tratado son el interés superior del niño, el derecho a ser oídos y a participar, el trato no discriminatorio y el desarrollo integral. Sin embargo, advirtió que la existencia de la norma no garantiza su cumplimiento, y que el rol de la abogacía se vuelve decisivo para materializar esos derechos.
LA IMPORTANCIA DE LA EMPATÍA Y LA RIGUROSIDAD
Chávez y Ruiz subrayó que los profesionales del derecho deben actuar con rigurosidad extraordinaria, precisión, veracidad y cautela en el manejo de la información. Pero agregó que una defensa judicial de calidad para niños, niñas y adolescentes va más allá del conocimiento del derecho: requiere comprender las historias detrás de cada conducta.
Citó a la neuropsiquiatra Amanda Césped, quien sostiene que la violencia no está dentro del niño, sino que es consecuencia de lo que ha tenido que vivir desde su gestación. La presidenta llamó a los nuevos abogados a mantener un espíritu sensible y reflexivo, reconociendo que detrás de cada conducta existe una historia que merece ser comprendida.
DESAFÍOS EN MIGRACIÓN Y ACCESO A LA JUSTICIA
La presidenta también se refirió a la realidad de la migración y la vulnerabilidad en que se encuentran los niños, niñas y adolescentes migrantes. Sostuvo que el desafío para el Estado y la sociedad es enorme, y que se requieren acuerdos de largo plazo para construir un país seguro para todos, sin discriminación.
En cuanto al acceso a la justicia, afirmó que todas las instituciones del ecosistema judicial tienen una responsabilidad compartida. Los esfuerzos aislados solo generan resultados parciales, por lo que llamó a pensar soluciones institucionales colectivas, con los niños al centro de la preocupación.
UN LLAMADO A LA PROBIDAD Y AL SERVICIO PÚBLICO
Al cerrar su discurso, Gloria Ana Chávez y Ruiz recordó que la sociedad deposita su confianza en que los nuevos abogados ejerzan con probidad, prudencia y competencia. El derecho, dijo, es una herramienta para proteger la dignidad humana y promover la paz social. Invitó a los profesionales a ser activos garantes de la infancia y la adolescencia, y a trabajar para que los niños puedan crecer libres de violencia y desamparo.
Con estas palabras, la presidenta dio por cumplido el objetivo de la audiencia y levantó la sesión, dejando a los nuevos titulados con el desafío de ejercer una abogacía comprometida con la justicia y el bien común.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
