Operación Tokio: Ejecutiva de BancoEstado se suma a la lista de imputados por vínculos con el Tren de Aragua
La arista financiera de la denominada Operación Tokio sumó un nuevo nombre de relevancia. Durante la audiencia de formalización realizada el domingo, la Fiscalía Metropolitana Sur confirmó que una de las personas detenidas se desempeñaba como ejecutiva del Banco del Estado de Chile. Así lo señaló el fiscal Héctor Barros, quien indicó que la defensa y la propia imputada reconocieron su cargo en la entidad estatal.
Este hallazgo se suma al de José Pérez Asencio, ejecutivo del Banco Santander que ya había sido capturado la semana anterior. Según la investigación, Pérez Asencio era el encargado de transferir los dineros obtenidos por el Tren de Aragua a través de extorsión, secuestro, explotación sexual y tráfico de drogas hacia el exterior. La organización criminal utilizaba un esquema sofisticado que dificultaba la trazabilidad de los fondos.
La fiscalía logró identificar una multiplicidad de cuentas corrientes y otros productos bancarios, los cuales fueron congelados en distintas instituciones. El fiscal Barros detalló que Pérez Asencio poseía ocho productos bancarios. Pero la novedad fue la revelación de que otra de las detenidas también trabajaba como ejecutiva en BancoEstado.
CÓMO OPERABA EL LAVADO DE ACTIVOS
De acuerdo con lo expuesto por el persecutor, el mecanismo financiero del Tren de Aragua no era rudimentario. Barros explicó que el grupo recluta a personas con conocimiento del sistema financiero para encontrar la manera de extraer los fondos. El esquema descrito consiste en depósitos que se fragmentan mediante transferencias entre cuentas corrientes y de ahorro. A modo de ejemplo, si se depositaban 100 millones de pesos, se devolvían 20 millones al depositante y los 80 millones restantes se distribuían entre otras personas, para luego reintegrarlo a los depositantes originales. Al final, la totalidad de los montos recaudados pasaba desde la cuenta de Pérez Asencio hacia dos sociedades de papel: Vex Group y Vex Vida. Estas empresas fueron creadas por ciudadanos venezolanos vinculados al Tren de Aragua. Desde ahí, los fondos se dirigían a otras sociedades de fachada, algunas incluso legales, para finalmente ser transferidos al extranjero, perdiendo completamente la pista.
Barros añadió que la organización criminal capta personas que ya forman parte del sistema bancario. En el ejercicio de sus funciones, estos empleados son contactados por el Tren de Aragua. Además, señaló que también operan a través de empresas de fachada que se dedican al movimiento de criptoactivos. En su momento, la Unidad de Análisis Financiero realizó reportes sobre estos movimientos, lo que llevó al cierre de cuentas recientemente.
SITUACIÓN PROCESAL DE LOS IMPUTADOS
En la formalización participaron 17 personas, de las cuales 14 quedaron sujetas a la medida cautelar de prisión preventiva. Entre ellos se encuentra José Pérez Asencio. Los otros tres imputados arresto domiciliario.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
