El pragmatismo de Martín Arrau en Seguridad Pública marca sus primeros 69 días al frente de la cartera, un periodo en el que ha optado por dar continuidad a las bases legislativas heredadas de la administración anterior, mientras sortea las primeras presiones políticas y las expectativas ciudadanas de una gestión diferenciada.
El viernes pasado, en una ceremonia en La Moneda con 300 carabineros y 10 vehículos policiales, el Presidente José Antonio Kast respaldó públicamente la labor del ministro, agradeciéndole por sacar adelante una tarea compleja. El reconocimiento ocurrió en el mismo momento en que Arrau cumplía 69 días en el cargo, la misma cifra que su antecesora, María Trinidad Steinert, antes de su salida, y el mismo tiempo que él mismo estuvo al mando de Obras Públicas antes del urgente llamado presidencial.
LOS 69 DÍAS DE ARRAU
El ingeniero civil, pariente del pianista Claudio Arrau, asumió la cartera con el peso de ser el encargado de cumplir la principal promesa de campaña de Kast: la lucha contra el crimen organizado. Pese a que su partido votó en contra de la creación del ministerio, Arrau ha confesado a sus cercanos que no le costó cambiar de sector, aunque sí reconoce la alta intensidad del cargo.
Según el texto, el exministro de Seguridad del gobierno anterior, el abogado Luis Cordero, le advirtió que su éxito dependía en buena parte de implementar una batería de más de 70 leyes aprobadas en el periodo previo. Entre ellas, reformas como el traspaso de Gendarmería desde Justicia, la nueva Ley de Seguridad Privada y la Ley de Seguridad Municipal, que entra en vigencia el 12 de agosto, a la cual Arrau ha dedicado mucho tiempo, según el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, Gustavo Alessandri.
También se encuentra en plena implementación la Ley de Ciberseguridad y la creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad, y en diciembre debería entrar en vigencia la Ley de Datos Personales y la Fiscalía Supraterritorial, especializada en crimen organizado.
ESTRATEGIA PENDIENTE
A los cuatro días de asumir, el 25 de mayo, Arrau anunció que aplicaría la Política Nacional de Seguridad promulgada durante el gobierno de Gabriel Boric, una decisión que para muchos fue una hábil jugada pragmática que le permitió salir del debate que había enredado a Steinert. Para otros, evidenció la ausencia de una estrategia propia.
El diputado Raúl Leiva (PS) advierte que, además del plan nacional, la Ley 21.730 exige que cada administración presente una estrategia de seguridad pública alineada con esa política, y que hasta ahora no se ha hecho. Desde el ministerio reconocen que la estrategia bianual aún no se presenta, pero que están dentro de los plazos, y que ya entregaron un plan operativo con 36 acciones estratégicas.
La oposición también cuestiona la ausencia de una agenda legislativa propia. Mientras el Ejecutivo se ha enfocado en la megarreforma de reconstrucción, el diputado Leiva critica que solo se han puesto urgencias a mociones parlamentarias de baja calidad, como el proyecto anticapuchas y el Registro Nacional de Vándalos. Desde el ministerio responden que su plan operacional incluye 26 proyectos priorizados.
CAMBIO DE PERCEPCIONES
Arrau ha revertido varias decisiones de Steinert, como volver a presidir el comité policial y rearticular la Unidad Estratégica que ella había cerrado. También ha dado un fuerte énfasis comunicacional al cargo, compartiendo operativos nocturnos con Carabineros y la PDI en redes sociales, acompañados de canciones de rock de los 80 como AC/DC y Bon Jovi.
La oposición cuestiona la efectividad de estos operativos, señalando que la mayoría de los detenidos son por delitos menores y que los procedimientos no se realizan en las zonas más complejas. Desde el oficialismo responden que buscan dar certezas a las policías y enviar una señal de protección a la ciudadanía, en un tema muy permeado por las percepciones. La Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (Enusc) 2025 mostró una baja en la percepción de inseguridad, aunque sigue en niveles elevados.
El exsubsecretario del Interior Rodrigo Ubilla (RN) destaca que Arrau comprendió que su rol era de coordinación con las policías y la Fiscalía, no de competencia. Pablo Urquízar, asesor de la campaña de Evelyn Matthei, resalta que la ausencia de errores no forzados le ha permitido una gestión ordenada.
REFORMA CONSTITUCIONAL
El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, adelantó que una vez terminada la tramitación de la Ley de Reconstrucción, vendrán anuncios en seguridad, incluyendo una reforma constitucional para perseguir y sancionar el crimen organizado, con el objetivo de evitar cuestionamientos constitucionales. El propio Arrau dio cuenta de esta iniciativa en el comité político del lunes pasado, señalando que ya fue visada por abogados constitucionalistas.
El respaldo de Kast al ministro es total hasta ahora, valorando su capacidad de trabajo, su pragmatismo y olfato político, similares a los que condujeron su campaña presidencial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
