La economista Andrea Repetto, directora de la Escuela de Gobierno UC, lanzó una serie de alertas sobre el proyecto de sala cuna universal impulsado por el gobierno del Presidente José Antonio Kast, justo cuando la iniciativa se prepara para su última discusión legislativa. Si bien valoró las indicaciones presentadas por el Ejecutivo para destrabar la tramitación, sus reparos apuntan a la sostenibilidad financiera del sistema, la cobertura geográfica de las salas cuna y la conveniencia de redirigir recursos desde otros instrumentos fiscales, como el crédito tributario al empleo.
ALERTAS SOBRE LA SUSTENTABILIDAD DEL FONDO DE CESANTÍA
En entrevista con Radio Duna, Repetto cuestionó el análisis de la Superintendencia de Pensiones respecto al impacto de la reducción de la tasa de cotización a cargo del empleador en las cuentas individuales de cesantía (CIC) y el Fondo de Cesantía Solidario (FCS). El organismo había concluido que, en el escenario evaluado, la baja en el patrimonio del FCS no ponía en riesgo su sustentabilidad de largo plazo.
Para Repetto, esa mirada es insuficiente. Señaló que el informe se limita a mostrar la evolución de los activos del fondo en términos absolutos, sin relacionarlos con las obligaciones futuras. «No basta con mirar los miles de millones de pesos; hay que mirar esos miles de millones de pesos en relación a lo que van a tener que pagar», afirmó. Advirtió que el crecimiento de los salarios podría ser más lento o incluso nulo, lo que agravaría el desbalance. «Es un cálculo muy fácil de hacer. La superintendencia se demora 30 segundos en hacer», agregó.
OFERTA Y COSTO DE SALAS CUNAS
Otro frente de preocupación es la oferta de salas cuna a lo largo del país y la accesibilidad de los copagos para las familias. Repetto explicó que el proyecto entrega a Hacienda la potestad de definir el precio, con el apoyo de una comisión técnica que hará sugerencias. Sin embargo, advirtió que el Ministerio de Hacienda no está obligado a acatar esas recomendaciones, lo que abre la puerta a fijar un valor muy bajo.
Eso conlleva dos riesgos: primero, que en ciertas zonas simplemente no haya oferta de salas cuna, y segundo, que el copago resultante sea tan elevado que muchas familias no puedan costearlo. «Cuando tú tienes que Hacienda va a definir el precio, va a haber una comisión que le va a hacer sugerencias, pero Hacienda no tiene la obligación de tomar esa sugerencia y está en la tentación de poner un precio muy bajo», sostuvo.
Repetto también criticó la falta de apoyo a la oferta pública de salas cuna. Destacó que, si bien existen establecimientos de alta calidad, sus horarios son muy reducidos, lo que limita su utilidad para las familias trabajadoras.
REDISTRIBUCIÓN DE RECURSOS
Ante estos desafíos, la economista propuso revisar el mecanismo de financiamiento. Sugirió que el gobierno debería reconsiderar la prioridad del crédito tributario al empleo, una medida incluida en la megarreforma fiscal del Ejecutivo que tiene un costo estimado de US$1.500 millones. En contraste, el sistema de salas cuna universal tiene un costo de US$300 millones.
«Yo creo que ese crédito tributario al empleo está completamente sobredimensionado; por ningún motivo da para gastar US$1.500 millones en algo que no sabemos que necesariamente va a funcionar, cuando tienes un sistema de salas cunas que está costando US$300 millones. Puedes redistribuir recursos de un lado a otro», afirmó.
Repetto instó al gobierno a no desviarse demasiado de las propuestas de la Comisión Técnica, que ha trabajado en el diseño del nuevo sistema. En su opinión, ese camino es el más adecuado para garantizar cobertura, calidad y sostenibilidad fiscal.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
