Las arcas fiscales chilenas exhibieron en junio una mejora en la recaudación, impulsada por el aporte de la gran minería y por el royalty minero, pero la deuda pública continuó su escalada y se ubicó en 43,1% del PIB durante el segundo trimestre. Así lo revela el informe mensual de ejecución fiscal publicado por la Dirección de Presupuestos (Dipres), que muestra un semestre con ingresos alentadores, gasto contenido y un déficit que se reduce frente a igual período del año pasado.
El informe, correspondiente a junio de 2026, muestra que los ingresos del Gobierno Central crecieron 12,6% real anual en el mes, mientras que en el acumulado del año avanzaron 5,5%. La principal fuerza detrás de estos números fue la tributación de la gran minería privada, que se disparó 83,8% en junio y acumuló un alza de 38% en el primer semestre. La Dipres explica este comportamiento por los elevados precios internacionales del cobre y por la mayor recaudación derivada del royalty minero, que se ha convertido en el principal impulsor del aumento de la tributación durante el año.
INGRESOS IMPULSADOS POR LA MINERÍA
El dinamismo minero contrasta con el comportamiento del resto de los contribuyentes. La tributación de este grupo creció 3,6% real anual en junio, después de la caída observada en mayo a causa de las devoluciones de la Operación Renta. Sin embargo, en el primer semestre todavía arrastra una disminución de 1,4% real, consistente con el desempeño de la actividad no minera. En el mes, los mayores aportes provinieron de los impuestos a productos específicos y, en menor medida, de los pagos provisionales mensuales del impuesto a la renta.
Los ingresos no tributarios también tuvieron un desempeño destacado: avanzaron 20,7% en junio y acumularon un alza de 24,3% en el primer semestre. En esta categoría, la Dipres resaltó la mayor recaudación asociada al Crédito con Aval del Estado (CAE) y el crecimiento de las imposiciones previsionales, dos rubros que reflejan el impacto de políticas estatales de largo plazo en las finanzas públicas.
GASTO PRESUPUESTARIO CONTENIDO
El gasto presupuestario no presentó variación en junio, aunque en el segundo trimestre mostró una leve aceleración: creció 1,2% frente al 0,7% del trimestre anterior. En el primer trimestre, el gasto acumuló un alza de 1%, resultado de un alza real de 3,3% en el gasto corriente y de una caída de 14% en el gasto de capital. Esta última cifra se descompone en una disminución de 26% en la inversión y de 5,4% en las transferencias de capital.
A pesar de la moderación del gasto total, su ejecución sobre la Ley de Presupuestos alcanzó un avance de 48,7% a junio, nivel que la Dipres califica como elevado en comparación con el promedio del período 2012-2019 y con el máximo de ese mismo lapso. El gasto corriente acumulado presenta un avance de 50,7%, mientras que el gasto de capital llega a 37,5%, lo que evidencia un ritmo dispar entre ambas partidas y una contracción relevante de la inversión pública.
BALANCE FISCAL Y DEUDA PÚBLICA
El balance del Gobierno Central total anotó en junio un déficit de 0,1% del PIB, mejor que el 0,3% registrado en igual mes del año anterior. Con este resultado, el déficit del primer semestre se situó en 0,7% del PIB, por debajo del 1,2% observado en el mismo período de 2025. La mejora refleja la combinación de mayores ingresos y una menor expansión del gasto.
Sin embargo, la deuda bruta del Gobierno Central sigue aumentando: pasó de 42,5% del PIB al cierre del primer trimestre a 43,1% en el segundo trimestre. Este incremento confirma la tendencia alcista del endeudamiento público y plantea un desafío para la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
