Kast busca reequilibrar su política exterior con el nombramiento de dos embajadores de alto perfil en Washington y Pekín
El gobierno de José Antonio Kast enfrenta el desafío de reposicionar a Chile en el contexto de la creciente confrontación entre Estados Unidos y China. Para ello, la Cancillería, liderada por Francisco Pérez Mackenna, ha desplegado una estrategia que combina cautela y pragmatismo, materializada en la designación de dos figuras clave para las embajadas en las dos potencias. Alfonso Silva asumirá la representación en Beijing, mientras que Andrés Ergas ya se encuentra en Washington.
La ofensiva diplomática hacia el gigante asiático comenzó con la visita de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, quien llegó a China el jueves 21. Tras participar en la reunión de ministros de Comercio del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC) en Suzhou, Estévez se reunirá mañana lunes en Beijing con el viceministro del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista Chino, Ma Hui. Fuentes de Cancillería indicaron que el encuentro busca enviar una señal política clara: China es un socio relevante para Chile. Además, la subsecretaria encabezará la vigésimo segunda Comisión Mixta Comercial y Económica Chile-China y sostendrá reuniones con el viceministro de Comercio Li Chengang y con el responsable de aduanas Hu Haiping.
Estas gestiones son el primer paso de una agenda que contempla el viaje del canciller Pérez Mackenna a China, previsto entre agosto y septiembre, como antesala de la visita oficial que realizaría el Presidente Kast a ese país. Kast asistirá a la cumbre de líderes de APEC en Shenzhen durante la tercera semana de noviembre y, una vez finalizada, se quedaría para su primera visita de Estado a China.
SILVA: UN DIPLOMÁTICO DE CARRERA PARA UNA MISIÓN CRÍTICA
Para hacerse cargo de la embajada en Beijing, Pérez Mackenna propuso a Alfonso Silva, exsubsecretario de Relaciones Exteriores y exembajador en Estados Unidos durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. A sus 75 años, Silva aceptó el cargo porque, según ha comentado a sus cercanos, el único desafío que lo motivaba era China, comparándolo con haber recibido la oferta de Moscú en plena Guerra Fría. Su designación fue un triunfo del equipo de Cancillería, que hasta entonces había tenido poco peso en los nombramientos políticos.
Silva comparte la convicción de que Chile debe mantener una aproximación prudente, inteligente y pragmática frente a ambas potencias, sin convertirse en parte de la confrontación entre Washington y Beijing. A la espera del beneplácito del gobierno chino, ya se ha reunido en varias ocasiones con el embajador de China en Chile, Niu Qingbao. En esas conversaciones se abordó la necesidad de relanzar la relación política bilateral y se identificaron áreas de mayor intercambio comercial, como la salmonicultura y la exportación de vinos a provincias del interior de China. El controvertido cable submarino de fibra óptica que uniría Valparaíso con Hong Kong también ha sido tema de diálogo, aunque China ha optado por la cautela ante las presiones de Estados Unidos, que calificó el proyecto como una amenaza para la seguridad regional.
Para preparar su llegada, Silva se ha reunido con los últimos seis embajadores chilenos en Beijing y con los equipos de todos los ministerios sectoriales para definir su agenda de trabajo.
ERGAS: UN EMPRESARIO CERCANO A KAST PARA LA RELACIÓN CON TRUMP
En Washington, la Cancillería debió tomar el control de una agenda que inicialmente fue liderada por la Oficina del Presidente Electo (OPE). Kast ofreció la embajada en Estados Unidos al empresario Andrés Ergas en noviembre pasado, antes incluso de ganar la segunda vuelta. Ergas, exdirector del Banco de Chile, mantiene estrechos vínculos con sectores conservadores ligados al entorno de Donald Trump y fue quien promovió la llegada del asesor internacional Eitan Bloch a la OPE.
A fines de febrero, antes de que Pérez Mackenna asumiera como canciller, Ergas viajó a Washington junto al jefe de asesores de La Moneda, Alejandro Irarrázaval, y a Paula Estévez. En esa oportunidad, la delegación se reunió con la Cámara de Comercio de Estados Unidos y con funcionarios del Departamento de Estado. La administración estadounidense presentó varios memorándums de entendimiento en materias de seguridad y minerales críticos que ya había suscrito con otros países y presionaba para que Chile los firmara rápidamente.
Al asumir, Pérez Mackenna redefinió la estrategia: retomó el control de la agenda con Washington y, el 12 de marzo, la Cancillería emitió una declaración que puso cautela en la suscripción de esos memorándums, que hasta ahora no son vinculantes. Además, exigió que los asesores del Segundo Piso de La Moneda se coordinen semanalmente con su gabinete para evitar conflictos entre Palacio y el Ministerio de Relaciones Exteriores. También logró que la embajada estadounidense institucionalizara su relación con Chile, canalizando todos los temas a través de Cancillería.
Ergas llegó a Washington el martes 12 de mayo y ya ha comenzado a empoderarse del cargo. En reuniones con exembajadores chilenos, como Juan Gabriel Valdés y Arturo Fermandois, ha indagado sobre la relación que debe mantener con La Moneda y la Cancillería. Conoce bien a Pérez Mackenna, con quien compartió el directorio del Banco de Chile, lo que facilita la coordinación. El jueves 21, mientras Estévez aterrizaba en China, Ergas ingresó a la Casa Blanca para entregar sus cartas credenciales ante el presidente Donald Trump.
LA CLAVE DEL EQUILIBRIO: PRUDENCIA Y COORDINACIÓN INSTITUCIONAL
El gobierno de Kast busca evitar el error de administraciones anteriores, donde la falta de coordinación entre Cancillería y La Moneda generó roces. La controversia del cable submarino chino durante la gestión de Gabriel Boric, que incluso llevó a la cancelación de la visa del entonces ministro de Transportes, es una lección que la actual administración quiere tener presente. Por ello, el proyecto avanza ahora con un ritmo más pausado, consciente de la confrontación entre Trump y Xi Jinping.
Mientras Ergas consolida su presencia en Washington, Pérez Mackenna apuesta por que Silva pueda asumir pronto en Beijing para cerrar el círculo de una política exterior que intenta mantener a Chile como un actor no alineado en la disputa entre las dos mayores economías del mundo.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
