Martín Arrau, ingeniero civil y militante de Republicanos, asumió como ministro de Seguridad Pública en una paradójica vuelta de tuerca. A fines de 2024, siendo vicepresidente del partido, había criticado duramente la creación de esa misma cartera y el apoyo que Chile Vamos le brindó en el Congreso. En esa oportunidad, afirmó en redes sociales que Republicanos había votado en contra por considerar que crear nuevos ministerios no resolvía los problemas de delincuencia.
NOMBRAMIENTO Y CONTEXTO
Arrau tomó el cargo después de la salida de María Trinidad Steinert, quien reconoció en una entrevista radial la falta de un plan concreto para enfrentar la crisis de inseguridad. Aunque nadie cuestionó la abrupta salida de la exfiscal, sí hubo dudas sobre la experiencia de su sucesor en materia de seguridad. Sin embargo, Arrau había sido coordinador del área de Seguridad de Republicanos, donde denunció el alza de homicidios, el descontrol del comercio informal y la sobrepoblación carcelaria, además de criticar severamente la gestión del exministro Luis Cordero.
El actual ministro fue una de las primeras opciones de José Antonio Kast para liderar la Seguridad Pública si llegaba a la Presidencia, aunque el mandatario consideraba que era un cargo demasiado expuesto para uno de sus delfines políticos. Tras el triunfo electoral, Arrau asumió inicialmente el Ministerio de Obras Públicas, donde se sentía cómodo y manejaba numerosos proyectos. Pero ante la crisis en Seguridad, Kast le pidió que tomara el mando, y Arrau aceptó sin dudar.
PRIMERAS ACCIONES
El miércoles de su asunción, Arrau llegó a su nuevo despacho a las seis de la mañana, luego de haber llamado a los seremis de seguridad a las 5:30. Optó por ubicarse en el cuarto piso del edificio de Teatinos 220, donde antes trabajaba Cordero, mientras que Steinert había elegido el noveno. Usando cuaderno y lápiz, desarrolló una extensa serie de reuniones que inició con los subsecretarios Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana, a quienes no confirmó ni descartó su continuidad.
Luego se reunió con el general director de Carabineros, Marcelo Araya, a quien ratificó la entrega de compensaciones, y con el director de la PDI, Eduardo Cerna. A ambos pidió aumentar la presencia policial en las calles. También recibió al director de Gendarmería, Rubén Pérez, y al director del Centro Integrado de Coordinación Policial, general Juan Francisco González.
ENCUENTROS POLÍTICOS Y PLAN DE SEGURIDAD
En la tarde, Arrau buscó retomar la conducción política del ministerio, mermada por las pocas redes de Steinert. Se reunió con la timonel de RN, Andrea Balladares, y con el presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara, Cristián Araya. También contactó al diputado Diego Schalper, quien confió en reunirse con la bancada para aclarar la estrategia. El senador Karim Bianchi, ausente, le envió prioridades legislativas como una aplicación de emergencia y mejoras en seguridad hospitalaria.
El Senado citó a Arrau para el martes 2 de junio, un día después de la primera Cuenta Pública de Kast, para analizar el estado de seguridad. Mientras tanto, el ministro convocó a sus subsecretarios y asesores el 21 de mayo para revisar los proyectos heredados y pedir números, plazos, fechas y costos. Se mantiene la incertidumbre sobre si existe un plan de seguridad formal; desde el gobierno aseguran que hay un documento con siete ejes estratégicos, aún sin resolución exenta, que incluye seis nuevos proyectos de ley, como castigar incivilidades, crear un registro de vándalos y reformar Carabineros.
La gran duda es si La Moneda guardó anuncios de mayor impacto para la Cuenta Pública. Steinert no logró posicionar el plan por errores comunicacionales y falta de apoyo político. Arrau ahora busca saldar la principal deuda pendiente de Kast, afirmando en un tono distinto que la seguridad requiere acuerdos amplios.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
