Máximo Pacheco utilizó un video para despedirse en su jornada final al frente del directorio de Codelco. Recordó que llegó a la empresa en marzo de 1991 como vicepresidente de operaciones. «En ese tiempo aprendí a valorar profundamente a la empresa, y fue Codelco la que me enseñó a amarla y respetarla», manifestó.
Pacheco resaltó que en el último decenio, durante las administraciones de Bachelet (segundo mandato), Piñera (segundo) y Boric, se edificaron más de medio millón de viviendas sociales para sectores vulnerables y clase media. Añadió que todas ellas fueron posibles gracias a los recursos que Codelco aporta al Fisco, subrayando así la importancia de la Corporación.
La partida de Pacheco ocurre en medio de ajustes, luego de que una auditoría interna modificara la cifra de producción de 2025. Según los nuevos datos, la producción propia de la estatal fue de 1.334.445 toneladas métricas finas el año anterior. Tras la auditoría, se restaron 26.875 toneladas, llegando a 1.307.570 toneladas, es decir, una caída del 2 por ciento.
LOGROS EN SU GESTIÓN
El ejecutivo se despidió orgulloso, indicando que avanzaron y lograron concretar proyectos estructurales que extenderán la vida de Chuquicamata, El Teniente, Salvador y Andina. También generaron doce nuevas asociaciones con grandes empresas mineras, proyectando a Codelco como una compañía más global.
Pacheco resaltó las alianzas ocurridas en su periodo, incluyendo el acuerdo entre Codelco y SQM en litio, cerrado a finales del año pasado. Mencionó la compra a Enami del 10 por ciento de Quebrada Blanca de Teck, concretada a finales de 2024, y el memorándum firmado con Glencore para una fundición en la Región de Antofagasta. También se refirió al acuerdo entre Andina y Los Bronces, mina de Anglo American.
CLIMA LABORAL Y EMOCIONES
Pacheco afirmó que si debe elegir un orgullo por sobre todos, es haber contribuido a un clima de paz laboral. «Espero que el recuerdo que deje sea el de alguien que siempre privilegió el diálogo, porque con conversación, colaboración y respeto se construyen acuerdos que perduran», expresó.
En su despedida, compartió una reflexión: «Partir es morir un poco», citando el poema del francés Edmond Haraucourt. Indicó que esa frase refleja lo que sintió cuando dejó Codelco en 1994 y que hoy vuelve a experimentar con la misma intensidad. Agregó que, según el poeta, cada adiós implica dejar una parte de uno mismo en lo que se ama, y que en Codelco han cultivado compromisos, esfuerzos, aprendizajes, amistades e historia compartida.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
