El anuncio de una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, impulsado por el Partido Nacional Libertario y respaldado por Republicanos, ya genera repercusiones en el Congreso. Claudio Alvarado, biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, reconoció que esta acción de fiscalización podría incidir en el clima político durante la tramitación de la Ley de Reconstrucción Nacional, conocida como la megarreforma, aunque descartó que el Ejecutivo detenga su agenda legislativa.
La acción contra Grau se fundamenta en declaraciones del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien señaló que el informe del cuarto trimestre de 2025 elaborado por la administración anterior omitió incluir deuda pública por aproximadamente 10.500 millones de dólares para el período 2026-2030. Este error en las proyecciones fiscales motivó la ofensiva parlamentaria.
Alvarado abordó el tema durante una intervención pública, donde afirmó que no se puede desconocer que este tipo de iniciativas inciden en el debate legislativo. Sin embargo, sostuvo que el gobierno debe aprender a trabajar en múltiples frentes de manera simultánea, conciliando el avance de sus proyectos con los procesos de fiscalización que surjan desde la Cámara de Diputados.
POSTURA DEL EJECUTIVO ANTE LA ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL
Consultado sobre el rol del gobierno en este proceso, el jefe del gabinete fue enfático al señalar que la acusación constitucional es una atribución exclusiva de la Cámara de Diputados en materia de control político. Por lo tanto, el Gobierno no influye en los plazos ni en las tácticas de los diputados para presentarla. Corresponde a los propios diputados definir el momento procesal.
No obstante, Alvarado reconoció que, si la acusación se materializa como se ha anunciado, el gobierno deberá compatibilizar su tramitación legislativa con el desarrollo de esta acción. Indicó que habrá que ver cómo se conjuga la discusión de la megarreforma con el avance de la ofensiva contra el exsecretario de Estado de la administración de Gabriel Boric.
MEGARREFORMA Y VOTACIÓN EN EL SENADO
El vocero de Gobierno también se refirió a las declaraciones del senador republicano Arturo Squella, quien estimó que la Ley de Reconstrucción Nacional podría ser aprobada en el Senado por un margen estrecho. Ante este escenario, Alvarado señaló que el Ejecutivo aspira a construir el mayor consenso posible, pero que al final del día los proyectos se aprueban con las mayorías disponibles entre los 50 senadores.
Insistió en que la prioridad del gobierno es aprobar sus iniciativas. Mientras más respaldo transversal exista, bienvenido sea. Pero si no hay disposición al diálogo para encontrar soluciones comunes, el Ejecutivo contará con los votos con que cuente en la Cámara Alta.
Finalmente, el biministro reiteró la voluntad del gobierno de negociar con la oposición. Afirmó que si existe una disposición seria por parte de los sectores opositores a conversar, el Ejecutivo estará disponible para escuchar y atender proposiciones. De esta forma, se mantiene abierta la puerta a acuerdos que permitan viabilizar la megarreforma en medio del actual clima político.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
