Los diputados socialistas consideraron una afrenta directa el anuncio de una acusación constitucional dirigida al exministro de Hacienda, Nicolás Grau, presentada por las bancadas republicanas y libertarias. Planeaban sacar una declaración pública en las próximas horas para expresar su rechazo. Esta ofensiva, según fuentes parlamentarias, descomprime implícitamente la posibilidad de acusar al exministro de Vivienda Carlos Montes, un gesto que los republicanos han querido destacar hacia los socialistas. La estrategia del gobierno y los republicanos era transformar al PS en el principal interlocutor para la tramitación del megaproyecto, pero el anuncio podría enturbiar el ambiente en el Congreso y dificultar el diálogo en torno al megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica, que a partir del 2 de junio empezará a debatirse en el Senado.
El senador Gastón Saavedra (PS) comparó el estilo del ministro Jorge Quiroz con el de Pablo Escobar al hacer política, calificándolo de gangsteril y señalando que ese tipo de amenazas no dignifica al Congreso. Advirtió que esta presentación tensiona el ambiente necesario para debatir la megarreforma, que tal vez merece un diálogo más constructivo.
La senadora Daniella Cicardini (PS), integrante de la Comisión de Hacienda, calificó la acción como una presión inaceptable y señaló que resulta contradictorio que el gobierno busque diálogo mientras su sector impulsa una acusación constitucional. A su juicio, en política eso constituye un chantaje que entorpece cualquier negociación.
IMPACTO EN EL MEGAPROYECTO
En el Partido Socialista observan señales erráticas por parte del Ejecutivo. Por un lado, el biministro del Interior, Claudio Alvarado, ha llamado a conversar; por otro, la ofensiva republicana, gatillada por las erradas proyecciones de deuda denunciadas por Quiroz, genera tensión. El propio Alvarado reconoció que el libelo contra Grau indudablemente afecta el ánimo en la discusión parlamentaria.
Además, en el PS ven dos almas en el gobierno: mientras el exministro de Hacienda ha sido renuente a ceder en los ejes centrales de la iniciativa, otros ministros de La Moneda, incluidos Alvarado y el titular de la Segpres, José García (RN), han tratado de mostrarse más flexibles para abrir negociaciones con legisladores del PS, el PPD y la DC. Esta dualidad genera incertidumbre sobre el curso de la tramitación. En el Partido Socialista también se debate si Alvarado y Quiroz actúan de manera coordinada, en una dinámica de policía bueno y policía malo, o si reflejan una división interna en la forma de gestionar la tramitación.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
