El Ministerio de Hacienda se enfrenta a la disyuntiva entre seguir presionando al alza las tasas locales o incrementar las emisiones de deuda en dólares, con el riesgo de aumentar la exposición a monedas extranjeras. A fines de junio, el Gobierno ingresó un proyecto de ley al Congreso para elevar el techo de endeudamiento en US$6.200 millones. Al momento del anuncio, el ministro Jorge Quiroz argumentó que el déficit proyectado para este año excede el 1,5% del PIB considerado en la Ley de Presupuestos, lo que sumado al efecto del tipo de cambio genera una necesidad de US$4.700 millones.
LA DISYUNTIVA DE HACIENDA
Para este año, la Ley de Presupuestos autorizó la emisión de deuda por $16,4 billones, equivalente a US$17.400 millones. Al 18 de junio ya se habían emitido US$9.200 millones, por lo que el remanente a colocar llega a US$8.200 millones. Al sumar los US$6.200 millones adicionales, el monto total a colocar asciende a US$14.400 millones. Según el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre, al cierre de 2025 la deuda total del Estado alcanzaba los US$154.980 millones, de los cuales el 32,69% de los bonos estaba denominado en moneda extranjera, cifra inferior al 34,93% registrado al cierre de 2024.
El destino de la nueva deuda es seguido de cerca por los agentes del mercado. Rosanna Costa, presidenta del Banco Central, afirmó en una entrevista que no se sabe si la deuda se emitirá en Chile o en el exterior, y que lo importante es disminuir el déficit y estabilizar la deuda. Sergio Lehmann, economista jefe de BCI, señala que la emisión anunciada podría poner presión sobre las tasas locales, aunque acotada, y que la colocación se mantendría entre 60% y 70% en el mercado local.
PESO VERSUS DÓLAR
Colocar la deuda en pesos o en dólares no da lo mismo. Andrés Pérez, economista jefe de Itaú, indica que los inversionistas de renta fija soberana tienen amplia capacidad de compra por deuda chilena debido a los bajos spreads soberanos. Aunque el plan anual de deuda contempla un 30% en moneda extranjera, Pérez cree que se optaría por un porcentaje mayor para el financiamiento adicional, en torno al 50%, para evitar presión adicional sobre las tasas largas locales. Ello interrumpiría el proceso gradual de llevar la deuda pública a un 80% en moneda local, lo que llamaría la atención de las clasificadoras de riesgo.
Francisco de la Cerda, economista senior de LarrainVial Research, sostiene que la meta de una estructura de deuda 80% en moneda local y 20% en moneda extranjera parece haberse postergado indefinidamente, acercándose a una composición más cercana al 40-60 entre deuda externa y local. Esto deja a la economía chilena más expuesta a shocks externos y fluctuaciones cambiarias.
PERSPECTIVAS DEL MERCADO
Concentrar la deuda en los mercados internacionales estaría en el radar del Ejecutivo. En la Comisión de Hacienda del Senado, Quiroz señaló que los mejores meses para deuda en el extranjero son julio y septiembre, por lo que están apurados en aprobar el proyecto. Luis Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, sostiene que la composición de la deuda es relevante: colocar en moneda local presionaría al alza las tasas en pesos y UF, algo que ya se internalizó con el anuncio inicial, cuando las tasas locales saltaron cerca de 10 puntos básicos.
Tesorería ha emitido bonos soberanos en enero de este año por US$4.375 millones en dólares, euros y bonos sostenibles. Según de la Cerda, la capacidad de absorción del mercado local luce acotada, por lo que el gobierno buscaría evitar presionar las tasas locales privilegiando la emisión en moneda extranjera. Estima que de los US$6.200 millones adicionales, al menos US$4.000 millones se colocarían en mercados internacionales. Una eventual mayor emisión local se produciría en un contexto donde las AFP han recortado su exposición a la renta fija chilena, pasando del 41,3% en mayo de 2025 al 34,9% en mayo de 2026.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
