Agroberries celebra tres décadas de operaciones con una estrategia de expansión que este año incluyó su desembarco en Asia, un paso que consolida su presencia global en el mercado de los berries. La empresa, fundada en 1996 por el ingeniero civil Jorge Varela y el contador auditor Manuel Romero, se ha transformado en el segundo actor mundial en ventas del rubro, detrás de la estadounidense Driscoll’s.
EXPLORACION ASIATICA Y NUEVAS OPERACIONES
Durante el segundo semestre de 2025, la compañía abrió una oficina comercial en Hong Kong y constituyó una filial agrícola en Singapur, cuya primera unidad productiva se instaló en Laos, país limítrofe con la provincia china de Yunnan. En esa zona, Agroberries adquirió un predio de 150 hectáreas, de las cuales 30 ya fueron plantadas con arándanos, y se espera que comiencen a generar fruta a fines de 2026. De acuerdo con Jorge Varela, presidente y CEO del grupo, el objetivo de largo plazo es que Asia represente un tercio de los negocios totales, en un horizonte que no bajaría de diez años.
El modelo replicado en esa región es el mismo que la firma aplica en Europa y América: integración vertical que va desde la genética hasta la distribución. Varela explicó que la decisión de apostar por Laos, en lugar de directamente en China, respondió a la disponibilidad de tierras más accesibles y recursos hídricos, así como a la menor competencia por mano de obra en comparación con la provincia de Yunnan, donde la superficie cultivable ya está copada.
TRAYECTORIA Y CRECIMIENTO GLOBAL
Agroberries nació exportando frambuesas, moras y espárragos desde Chile, pero pronto enfrentó la limitación de producir solo durante el verano austral. Para asegurar abastecimiento continuo, la empresa se expandió primero a Argentina, luego a Perú, Estados Unidos y México. En 2005 adquirió una distribuidora en Norteamérica, y en 2018 creó Agroberries Europa, con base en Holanda, ampliando luego la producción a Marruecos.
El salto más relevante ocurrió en 2024, cuando la firma chilena compró la totalidad de Berry World, una distribuidora con sede en el Reino Unido que duplicaba el tamaño de Agroberries en ese momento. Esa operación, financiada en parte con efectivo y en parte con acciones para los excontroladores, permitió que la facturación consolidada de 2025 alcanzara los US$ 1.447 millones, según los estados financieros reportados en el Reino Unido.
Con esa cifra, Agroberries superó en ingresos a la también chilena Hortifrut, que reportó US$ 1.227 millones en el mismo período. No obstante, en términos de Ebitda, Hortifrut obtuvo US$ 184 millones frente a los US$ 148 millones de Agroberries, diferencia que Varela atribuye a la mayor proporción de producción propia de la competidora.
ESTRUCTURA DE PROPIEDAD Y GOBIERNO CORPORATIVO
Jorge Varela y Manuel Romero controlan en conjunto un 70% de Agroberries Limited. Continental Grain Company, conglomerado europeo de la familia Fribourg, posee cerca del 17% del capital. Otros accionistas minoritarios son el ex socio principal de PwC Chile, Luis Enrique Alamos, y los antiguos dueños de Berry World, quienes se integraron al capital social como parte de la adquisición.
El directorio está presidido por Varela e integrado por Romero, Álamos, Claudio Inglesi como independiente, y los representantes de Continental Grain: Carlos Poblete e Ignacio Sanz. Completa la mesa el inglés Adam Olins, en representación de los excontroladores de Berry World. La empresa, que reporta sus cifras en el Reino Unido, es de carácter cerrado y sus dueños han manifestado su intención de mantenerla así.
RAZONES PARA PERMANECER PRIVADO
Consultado sobre la posibilidad de abrirse a la bolsa, Varela señaló que la compañía ha logrado financiamiento a través de aportes de capital de Continental Grain, reinversión de utilidades y créditos bancarios, como un sindicado por US$ 100 millones suscrito el año pasado. A su juicio, el capital privado ofrece mayor flexibilidad y agilidad en la toma de decisiones que los mercados públicos.
“Hemos encontrado la respuesta en capital privado en vez de capital público”, afirmó. La empresa ha recibido ofertas de compra, tanto de fondos de inversión como de actores estratégicos, pero hasta ahora no ha accedido a ninguna. Varela argumentó que el potencial de crecimiento del negocio es alto, impulsado por un consumo global vigoroso de berries, especialmente arándanos, y por la capacidad de inversión en nuevas plantaciones en Perú, México, Marruecos y Egipto.
DESAFIOS PARA LA AGRICULTURA EN CHILE
Respecto a la escasa participación de Chile en la producción actual del grupo —apenas un 3% del total—, Varela mencionó dos factores principales: el clima, que permite solo una cosecha estival de arándanos, y la falta de mano de obra agrícola. En contraste, valoró las condiciones de Perú, donde el clima templado, la disponibilidad de agua y las ventajas tributarias para el sector agrícola crean un entorno favorable.
“Hoy las oportunidades para nuestro rubro están en otros países que no son Chile”, concluyó. La empresa espera para 2026 un Ebitda de US$ 200 millones y ventas por US$ 1.800 millones, un incremento del 20% respecto a 2025, apalancado en el consumo creciente y en las plantaciones recientes.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
