El senador Javier Macaya, presidente de la comisión de Hacienda, salió al paso de las declaraciones del expresidente Gabriel Boric sobre los embargos a deudores del Crédito con Aval del Estado y le atribuyó una responsabilidad directa en el deterioro fiscal del país. La controversia se desató luego de que Boric cuestionara en redes sociales las acciones de cobro impulsadas por la Tesorería General de la República, generando un cruce de acusaciones que involucra tanto la gestión de la deuda estudiantil como el debate sobre el secreto bancario en operaciones sospechosas.
POLÉMICA POR EMBARGOS DEL CAE
El origen del conflicto se encuentra en un mensaje publicado por el expresidente Boric en su cuenta de X, donde manifestó su molestia por la dureza que la Tesorería General de la República estaría aplicando contra quienes mantienen deudas por estudios superiores. En su publicación, Boric señaló una aparente contradicción entre esa rigurosidad y la negativa de ciertos sectores políticos a levantar el secreto bancario sin autorización judicial previa en casos vinculados a operaciones sospechosas.
La declaración no tardó en generar reacciones en el mundo político, particularmente en la UDI, donde el senador Macaya asumió un rol protagónico al responder directamente al exmandatario. El parlamentario, que preside la comisión de Hacienda de la Cámara Alta, no solo cuestionó el fondo de las críticas, sino que fue más allá al vincular la situación fiscal actual con decisiones adoptadas durante la administración de Boric.
CRÍTICAS DE MACAYA A BORIC
En entrevista con radio Duna, Macaya sostuvo que el expresidente debiera guardar un respetuoso silencio respecto de temas que están hoy en la discusión pública y que, a su juicio, tienen directa relación con las responsabilidades propias de Boric. «Yo creo que el expresidente Boric, con el respeto que merece su ex investidura, le pediría que guarde un respetuoso silencio respecto de cosas que están ocurriendo hoy día en la discusión pública, que tienen que ver con las responsabilidades propias de él», afirmó el senador.
El legislador fue enfático al asegurar que la situación actual con los deudores del CAE sería consecuencia directa de una promesa que Boric realizó durante su mandato. «Tiene mucho que ver con su propia responsabilidad», lanzó Macaya, quien además calificó el estado de las finanzas públicas como el más deteriorado desde el retorno a la democracia. «La situación fiscal de Chile nunca antes, desde el regreso a la democracia, había estado tan deteriorada», sentenció.
DEFENSA DE LOS EMBARGOS
Frente a la crítica del expresidente, Macaya defendió abiertamente la política de embargos aplicada por la Tesorería General de la República contra los deudores del crédito estatal. Según el senador, estas acciones se enmarcan en una línea adecuada de recuperación de recursos públicos que pertenecen a todos los chilenos. «Me parece que va en la línea adecuada de recuperación de recursos públicos que son de propiedad de todos los chilenos», sostuvo el parlamentario.
La postura de Macaya implica un respaldo explícito a la gestión de cobro impulsada por la TGR, en un contexto donde miles de exestudiantes que financiaron sus estudios superiores mediante el CAE se han visto afectados por medidas de embargo en sus cuentas bancarias. El senador no solo avaló la política actual, sino que vinculó directamente el problema de la morosidad con las promesas incumplidas de la administración Boric.
DISCUSIÓN SOBRE SECRETO BANCARIO
El cruce de declaraciones también abrió espacio para abordar el debate en torno al levantamiento del secreto bancario, materia que ha sido objeto de discusión legislativa en los últimos meses. Macaya se mostró abierto a esa posibilidad, pero condicionándola a la existencia de un control judicial estricto. «No hay ningún inconveniente en que se levante, siempre y cuando se haga un control judicial. No es nada más que eso», aclaró el senador.
El presidente de la comisión de Hacienda propuso además un mecanismo concreto para garantizar la transparencia y la protección de derechos. Según Macaya, lo correcto sería que la autorización judicial se otorgara por un máximo de 24 horas y que existiera un juez especial de turno permanentemente a cargo de estas materias. «Nos parece que pueden ser medidas en las que se podría construir un acuerdo», señaló, abriendo la puerta a un consenso político en un tema que hasta ahora divide a las fuerzas parlamentarias.
La posición del senador contrasta con la postura del expresidente Boric, quien en su mensaje original había criticado precisamente la resistencia de ciertos sectores a permitir el levantamiento del secreto bancario sin orden judicial previa. Macaya, sin embargo, inscribió su propuesta dentro de un marco de garantías procesales que, a su juicio, permitirían avanzar sin vulnerar derechos fundamentales.
El debate pone sobre la mesa dos temas sensibles para la agenda legislativa chilena: la recuperación de los recursos públicos comprometidos en créditos estudiantiles y los límites del secreto bancario frente a operaciones sospechosas. Ambos asuntos tienen implicancias directas en la discusión sobre la responsabilidad fiscal del Estado y las herramientas disponibles para combatir la evasión y elusión tributaria.
Las declaraciones de Macaya representan una defensa cerrada de la política de cobro actual y, al mismo tiempo, un emplazamiento directo al expresidente Boric por el legado fiscal de su administración. La tensión entre ambas posturas refleja las profundas diferencias que existen en el Congreso sobre el manejo de la deuda educativa y los mecanismos de control financiero.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
