El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, optó por bajar el tono de la controversia generada esta semana con el expresidente Gabriel Boric a propósito de los embargos que la Tesorería General de la República ha aplicado a los deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE). Tras un primer intercambio de declaraciones, el secretario de Estado calificó el episodio como una «legítima diferencia de opinión» entre dos administraciones.
La tensión se desató cuando Boric, en una declaración pública, emplazó al gobierno del Presidente José Antonio Kast por la dureza de los cobros del CAE. El ex jefe de Estado sostuvo que existe una contradicción entre esa política y la negativa del oficialismo a ampliar las herramientas legales para combatir el lavado de activos y el financiamiento del crimen organizado. Además, recordó que la derecha, durante su gobierno, impidió la tramitación de un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior que habría aliviado significativamente las deudas de miles de personas.
«Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras», afirmó Boric, según el texto fuente.
La respuesta inicial de Alvarado fue directa. El biministro señaló que se trataba de dos cuestiones totalmente distintas y pidió al expresidente que no mezclara los temas. Cuestionó que el anuncio recurrente de una condonación durante la administración anterior haya llevado a muchos deudores a dejar de pagar, generando así un problema que el actual gobierno debe enfrentar.
PROMESAS DE CONDONACIÓN Y SUS EFECTOS
En ese contexto, Alvarado sostuvo que el llamado del exmandatario a condonar el CAE, que nunca se concretó, motivó a «cientos, a miles de personas» a suspender sus pagos. «Cuando a cientos, a miles de personas se les dice que una deuda se va a condonar, el sentido común dice, dejo de pagar. En consecuencia, hoy día gran parte del problema también está motivada por esa promesa», indicó en esa primera intervención.
Sin embargo, dos días después, el secretario de Estado cambió el registro. Durante una vocería en La Moneda, Alvarado evitó referirse al episodio como un conflicto y prefirió encuadrarlo dentro del debate político habitual. «Yo primero no hablaría de conflictos. Hablaría simplemente de legítimas diferencias de opinión», afirmó.
Agregó que el Ejecutivo tiene su propio parecer respecto a los temas de la contingencia, mientras que el gobierno anterior defiende sus posiciones. «Nosotros marcamos las nuestras», concluyó.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
