La economista Andrea Repetto, directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, puso sobre la mesa los dilemas que enfrenta la reforma laboral que impulsa el Ministerio del Trabajo en Chile, al analizar tanto la propuesta de una indemnización por años de servicio a todo evento como el impacto del salario mínimo en el empleo. En el centro del debate se encuentran los costos que enfrentan los empleadores y la protección que requieren los trabajadores, un equilibrio que, según la académica, no tiene soluciones triviales.
El mercado laboral chileno acumula más de 40 meses con una tasa de desocupación superior al 8%, con cifras de dos dígitos para las mujeres. Frente a este escenario, la cartera que lidera Jeannette Jara ha comenzado a delinear un nuevo sistema de indemnización al término de la relación laboral que cubra todo evento, es decir, que no se limite al despido por necesidades de la empresa, sino que opere en cualquier causal de término. El objetivo declarado es abaratar los costos de contratación para los empleadores.
REPARTO DE CARGAS Y PROTECCIÓN LABORAL
Repetto reconoció que las inflexibilidades del mercado generan costos al momento de contratar, pero también tienen un deber de protección. «Hay un punto en el que se te puede pasar la mano para un lado o para el otro», afirmó en entrevista con radio Duna. La economista admitió que el costo actual de la indemnización por año de servicio es demasiado alto para los empleadores, por lo que calificó como una buena idea avanzar hacia un sistema a todo evento, aunque advirtió que el cambio tiene un precio.
«El costo que tenemos es muy alto. Es una buena idea cambiarlo por indemnización a todo evento, pero indemnización a todo evento cuesta», sostuvo. Según sus cálculos, reemplazar el sistema vigente implicaría poner una cotización mensual equivalente al 4,11% de la remuneración, lo que convierte el cambio en una decisión compleja, no trivial.
SALARIO MÍNIMO Y EFECTOS EN EL EMPLEO
El segundo tema abordado por la académica fue el salario mínimo, que ha experimentado alzas constantes desde 2022, superando el crecimiento de otros sueldos. De acuerdo con cifras de la OCDE mencionadas por Repetto, el salario mínimo en Chile representa aproximadamente el 75% del salario mediano del conjunto de trabajadores similares.
Pese a esta elevada proporción, la directora de la Escuela de Gobierno afirmó que «el alza del salario mínimo por sí mismo no es un instrumento negativo que genere desempleo», pero advirtió que «siempre hay un punto en que si tú lo sigues subiendo puede generar este efecto». En esa línea, criticó la estrategia actual del gobierno, que busca que el salario mínimo deje de crecer al ritmo anterior y resguardar los costos laborales, más que bajarlos, dejarlos donde están.
PERSPECTIVAS PARA LA REFORMA
Las declaraciones de Repetto se producen en un contexto de intenso debate entre quienes consideran que el actual sistema de indemnización encarece la contratación y quienes lo defienden como un seguro indispensable para el trabajador. La propuesta de indemnización a todo evento busca eliminar la incertidumbre que genera el despido por necesidad de la empresa, pero a costa de un costo fijo mensual para los empleadores.
La economista dejó claro que no existe una solución sencilla: cualquier cambio implicará trasladar costos y afectará tanto a empresas como a trabajadores. La pregunta, dijo, es dónde se pondrá ese costo. La respuesta determinará si la reforma logra su objetivo de dinamizar el mercado laboral sin desproteger a los más vulnerables.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
