Antofagasta Minerals, la división minera del grupo Luksic, enfrentó un primer semestre complejo con una producción de cobre que alcanzó las 285 mil toneladas, lo que representa una caída del 10% en comparación con el mismo período del año anterior. La baja se explica principalmente por una menor elaboración del metal en los yacimientos de Los Pelambres y Centinela, en un contexto donde el precio promedio del cobre se mantuvo cerca de los seis dólares la libra. A pesar de este descenso, la compañía proyecta un aumento progresivo durante el resto del año, respaldado por un mayor procesamiento de mineral y una mejora en las leyes de estos dos complejos mineros.
PRODUCCIÓN
El segundo trimestre del año mostró una estabilidad relativa, con una producción de 142 mil toneladas de cobre, apenas un 1% inferior al trimestre anterior. El CEO de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada, calificó el desempeño como «consistente» y destacó que las previsiones para el ejercicio completo se mantienen sin cambios. La disciplina de costes ha sido un eje central en la operación, según sus declaraciones. La empresa ha debido sortear presiones inflacionarias que afectan a toda la industria minera, especialmente tras perturbaciones externas en los mercados del petróleo y otras materias primas. En ese escenario, la gerencia ha puesto énfasis en las cadenas de suministro para asegurar el abastecimiento, mantener un control de costos disciplinado, buscar excelencia operativa y ejecutar de manera segura los proyectos de crecimiento.
PERSPECTIVAS
Para el mediano plazo, Arriagada se mostró optimista respecto a los fundamentos del cobre a nivel mundial. Señaló que los precios récord durante el período reflejan una demanda robusta y perspectivas de oferta cada vez más restringidas. Los factores estructurales que impulsan la demanda, como la electrificación, la seguridad energética, la infraestructura digital y la inteligencia artificial, respaldan un panorama positivo para el metal rojo. En ese contexto, Antofagasta Minerals mantiene su objetivo de producción para 2026, que se ubica entre 650 mil y 700 mil toneladas de cobre.
PROYECTOS DE CRECIMIENTO
La minera del grupo Luksic espera que sus principales proyectos de crecimiento entren en operación el próximo año. Destacan la segunda planta concentradora de Centinela y la iniciativa de abastecimiento hídrico para la mina Zaldívar, esta última diseñada para extender la vida útil de la operación hasta 2051. Ambas inversiones son clave para sustentar el incremento de producción proyectado. La compañía anticipa que la puesta en marcha de estas obras, sumada a las mejoras en leyes y procesamiento, permitirá revertir la caída del primer semestre y alcanzar las metas anuales.
El desempeño de Antofagasta Minerals es seguido de cerca por el mercado, dado que es uno de los principales productores de cobre a nivel mundial. La caída del primer semestre, aunque significativa, se enmarca en un plan de mediano plazo que apunta a un crecimiento sostenido. Los inversionistas y analistas estarán atentos a la evolución de la producción en los próximos trimestres, así como al avance de los proyectos de expansión que definirán la capacidad de la compañía para las próximas décadas.
La empresa informó que las cifras consolidadas del semestre reflejan una gestión enfocada en la eficiencia y el control de costos, en un entorno de alta volatilidad de precios de insumos y energía. Arriagada reiteró el compromiso de la firma con la excelencia operativa y la ejecución segura de sus iniciativas, lo que considera fundamental para mantener la competitividad en una industria que enfrenta desafíos estructurales.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
