Las dudas sobre la continuidad de Arturo Squella al frente del Partido Republicano marcan el pulso interno de la colectividad fundada por José Antonio Kast, a meses de unas elecciones de directiva nacional que prometen definir el liderazgo de la tienda oficialista en el mediano plazo. La incertidumbre sobre si el senador buscará la reelección ha capturado la atención de la militancia y abrió espacio para especular sobre un eventual sucesor, en un contexto donde el peso del Presidente Kast, pese a haber renunciado a su militancia, sigue siendo determinante.
FALTA DE DEFINICIÓN EN LA CÚPULA
El proceso electoral que renovará la mesa nacional del Partido Republicano se realizará durante el verano, con fecha aún por confirmar. En esa instancia se elegirá al presidente -hoy el senador Arturo Squella-, al secretario general -Vicente Bruna- y a los cargos de tesorero, prosecretaría y vicepresidencias. Squella asumió la presidencia en febrero de 2023, y desde entonces ha liderado la colectividad en un período clave, marcado por la llegada de Kast a La Moneda en marzo de este año.
Sin embargo, el actual timonel ha transmitido a su entorno que no tiene intenciones de repostular, aunque ha matizado esa postura señalando que está dispuesto a continuar si el Presidente Kast se lo pidiera. El ex candidato presidencial, pese a haber dejado formalmente su militancia al asumir el cargo, sigue siendo el principal liderazgo del partido y su opinión tiene un peso indiscutible a la hora de decidir cambios en la directiva.
En las conversaciones que han sostenido Squella y Kast, según fuentes partidarias, el Mandatario ha expresado que aún quedan meses para tomar una definición, sin apurar una decisión. Quienes conocen esas charlas indican que Squella duda sobre su continuidad, argumentando la alta demanda del cargo y la conveniencia de preparar un nuevo liderazgo con tiempo.
LA MIRADA A UN POSIBLE SUCESOR
Si Squella opta por no repostular, el nombre que emerge con más fuerza al interior del partido es el del diputado Benjamín Moreno, actual jefe de la bancada republicana en la Cámara. Moreno, de 33 años, es visto por Squella como un liderazgo relevante y capaz de tomar la posta. Sin embargo, el entorno del diputado desestima esa posibilidad. Fuentes cercanas a Moreno señalan que está concentrado en su labor como jefe de bancada y en su diputación, y que la idea de postular a la presidencia del partido no se le ha planteado formalmente. Además, Moreno es partidario de que Squella continúe en el cargo, y evalúa positivamente su gestión al mando de la tienda.
El partido tiene como objetivo presentar una lista única en la elección, en señal de unidad. Según sus estatutos, la directiva nacional se elige en lista cerrada y mediante votación directa de todos los miembros del cabildo general, la máxima instancia de decisión partidaria. Esa mecánica busca evitar fracturas internas y consolidar el respaldo a la opción que impulse el liderazgo de Kast.
VOCES CRÍTICAS Y LA SOMBRA DE IRARRÁZAVAL
No todas las miradas son favorables a una eventual continuidad de Squella. Al interior del partido existen sectores críticos que consideran inaceptables los cuestionamientos públicos que el senador realizó contra Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del segundo piso de La Moneda y también militante republicano. En mayo, durante un comité político en Palacio, Squella criticó el funcionamiento político del Ejecutivo y llamó a dar un paso al costado, frase que se interpretó como un mensaje directo a Irarrázaval.
Aunque ambos abordaron sus diferencias y acordaron mantener coordinaciones periódicas, en el entorno de Irarrázaval se transmite que el tiempo de Squella como presidente del partido habría terminado, y que es necesario dar paso a un nuevo liderazgo. Incluso bromean con que se busca presidente. En Palacio, la situación se mira con atención, conscientes de que la decisión final, según coinciden fuentes republicanas, recaerá en el Presidente Kast.
EL FUTURO DE BRUNA Y CALENDARIO ELECTORAL
En medio de la indefinición, existe consenso en que Vicente Bruna podría mantenerse en la secretaría general, cargo que asumió a fines de marzo. Bruna ha manifestado su disposición a repostularse en instancias regionales. Por ahora, la energía del partido está volcada en las elecciones de las directivas regionales, que se desarrollarán en agosto y que ya cuentan con listas definidas. La elección de la mesa nacional se espera entre enero y febrero del próximo año, dependiendo de cuándo se haga la convocatoria formal.
El desenlace de esta disputa interna definirá el rumbo del Partido Republicano en su rol de ancla del gobierno de Kast, mientras Squella sigue sopesando su futuro y el partido aguarda la señal final del Presidente.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
