La expresidenta Michelle Bachelet dio un nuevo paso en su carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas al participar en el primer debate oficial con los otros cinco candidatos, un foro celebrado en el Salón de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. La instancia, que se realizó el 23 de julio de 2026, marca un hito en la contienda por suceder al portugués António Guterres, en un escenario donde Bachelet ya no cuenta con el respaldo oficial de Chile, retirado por el gobierno de José Antonio Kast, pero sostiene su postulación con las nominaciones de Brasil y México.
LA CAMPAÑA DE BACHELET
La otrora dos veces jefa de Estado llegó al debate tras un periplo internacional por Medio Oriente y África, donde sostuvo reuniones clave con países miembros no permanentes del Consejo de Seguridad. Su candidatura, que comenzó con el apoyo de Chile y luego fue retirado, se sostiene ahora sobre las nominaciones de Brasil y México, dos potencias regionales que respaldan su aspiración al máximo cargo del organismo multilateral.
En paralelo, Bachelet ha realizado giras para sumar apoyos entre los Estados miembros, buscando consolidar su posición de cara a la elección final. El gobierno de Kast le retiró el respaldo de Chile, lo que la obligó a reforzar su campaña en el exterior sin el apoyo del país que gobernó en dos ocasiones.
EL DEBATE OFICIAL
El foro, denominado “Diálogo abierto de la ONU: El próximo Secretario General”, fue organizado por la Oficina del Presidente de la Asamblea General con el apoyo de Bloomberg. Fue transmitido en vivo por la página oficial de la ONU y contó con un salón prácticamente repleto de representantes de los Estados miembros. El encuentro tuvo el formato de un debate televisivo, moderado por dos periodistas.
Junto a Bachelet participaron María Fernanda Espinosa de Ecuador, Rafael Grossi de Argentina, Rebeca Grynspan de Costa Rica, Carolyn Rodrigues-Birkett de Guyana y Macky Sall de Senegal. Cada candidato tuvo espacio para palabras introductorias, luego respondió siete preguntas y al final contó con tiempo para un cierre. Al igual que en encuentros anteriores no oficiales, no hubo interacciones directas entre los postulantes ni confrontación de ideas.
Bachelet aprovechó sus intervenciones para reforzar los pilares de su propuesta: reformar la organización, tener presencia en el territorio, fortalecer el multilateralismo y los derechos humanos. Reconoció las falencias del organismo al señalar que “tiene deficiencias, pero la crisis actual no le resta relevancia ni necesidad”. Agregó que la tarea clave del próximo secretario general será defender, preservar y mejorar la ONU mediante reformas continuas.
DEFENSA DE LA INDEPENDENCIA
Una de las preguntas más complejas que enfrentó fue sobre cómo manejaría las presiones de los Estados miembros más poderosos y mantendría su independencia. En su respuesta, Bachelet recordó su paso por ONU Mujeres, donde recibió presiones y la advertencia del retiro de apoyo financiero si no cedía. “Retiraron los fondos, pero intentamos conseguir otros recursos”, afirmó. Sostuvo que la neutralidad, la imparcialidad y la independencia forman parte de su ADN y que siempre actuó así.
También aludió a su rol como alta comisionada para los Derechos Humanos, cuando fue presionada para no publicar ciertos documentos. “Lo hice porque era mi deber. Y hay que cumplir con el deber; si no, uno no es digno de ser secretario general”, declaró, aunque sin especificar qué naciones ejercieron esas presiones.
CREDENCIALES Y GÉNERO
Bachelet relevó sus credenciales para el cargo, destacando que fue Presidenta de la República en dos ocasiones, lo que en Chile conlleva la jefatura del Estado y del gobierno. Mencionó su capacidad para liderar negociaciones complejas, tomar decisiones difíciles y construir confianza entre líderes mundiales. También dio cuenta de su gestión al haber sido ministra de Salud y Defensa, y al liderar ONU Mujeres y la Alta Comisionada para los Derechos Humanos.
Afirmó que “ha llegado el momento de que una mujer esté al timón” del organismo multilateral, apelando a la necesidad de una representación femenina en el máximo cargo de la ONU.
El debate representa un hito formal en la contienda, que aún no tiene fecha de elección definitiva. La campaña de Bachelet continuará en las próximas semanas, buscando sumar apoyos entre los 193 Estados miembros de la Asamblea General y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
